¡Poderoso el chiquitín!

Opinión  |  10 de marzo de 2020 (11:09 h.)

Por Gustavo Porfiri

Día y paro internacional de la Mujer, coronavirus, paro de las patronales sojeras, negociaciones con el FMI, paritarias complicadas en el sector público, Boquita campeón… ¡Qué lunes! Es difícil quedarse con “el tema” para desarrollar esta columna de opinión, pero hay uno que a este redactor lo tiene atrapado.

La peste también tiene buenas noticias

En el portal https://theconversation.com/ aprareció un artículo sobre el nuevo virus que está invadiendo el planeta. El título es muy prometedor: “Diez buenas noticias sobre el coronavirus”. Dan ganas de entrarle de inmediato. 

“Lo que sin duda sí hay es una pandemia de miedo”, dice en el inicio del texto. ¿Premeditada, diseñada?, pregunta obligada. “Por primera vez en la historia estamos viviendo una epidemia a tiempo real: todos los medios de comunicación, varias veces al día, todos los días, en todo el planeta, hablan del coronavirus. Seguimos el goteo de cada uno de los casos en directo. ¡Incluso ha sido noticia de portada que el virus en Brasil ha mutado tres veces!”, dice la nota.

“El tema es serio”, se puede leer, y en párrafo siguiente agrega: “pero una de las primeras víctimas del coronavirus en España ha sido el Ibex35(el principal índice bursátil de referencia de la bolsa española). Hay que informar de lo que está ocurriendo, pero también necesitamos buenas noticias. He aquí diez de ellas”.

Por razones de espacio, se transcriben solamente los títulos de las diez buenas nuevas, aunque se recomienda no dejar de leer el escrito completo(1) 1. Sabemos quién es; 2. Sabemos cómo detectarlo; 3. En China la situación está mejorando; 4. El 80 % de los casos son leves; 5. La gente se cura; 6. No afecta (casi) a los menores de edad; 7. El virus se inactiva fácilmente; 8. Ya hay más de 150 artículos científicos; 9. Ya hay prototipos de vacunas; 10. Hay más de 80 ensayos clínicos con antivirales en curso.

El artículo concluye con una frase extremadamente alentadora: “La pandemia de gripe de 1918 causó más de 25 millones de muertos en menos de veinticinco semanas. ¿Podría volver a ocurrir algo similar hoy en día? Como vemos, muy probablemente no. Nunca hemos estado mejor preparados para combatir una pandemia”.

Y las malas... ¿se las adjudicamos?

¿Cómo puede un virus, que solo es visible con la ayuda del microscopio, afectar a la economía global y tirar al piso a todas las bolsas del mundo?

“Wall Street cierra en rojo y el Dow Jones marca la mayor pérdida durante un día desde el 2008”, dicen los títulos de las principales cadenas internacionales y explican: El Dow Jones ha bajado 2.014 puntos (el 7,79%) y se ubicó en 23.851 puntos. De esta manera, este índice ha marcado su mayor pérdida en un día desde diciembre de 2008, informa la CNBC. “La Bolsa mexicana registra una caída de 6,42 %, su peor registro diario en más de una década”. Otro: “El índice Bovespa se hundió un 12,17 % durante la jornada de este lunes”.  ¡Poderoso el chiquitín!(como se oía en aquella publicidad pegadiza de Kohinoor).

Además de consolidar prejuicios(la culpa es de esos chinos que comen murciélagos, mejor que los viajeros no vengan, entre las más populares) esta epidemia fue la responsable en el último mes de pérdidas por cincuenta mil millones de dólares en la economía mundial. Según algunas opiniones, esta crisis de salud tiene conexión directa con la crisis del sistema económico imperante, que domina una enorme porción de la vida actual en la Tierra. “El impacto económico de la epidemia es indisociable de la crisis capitalista mundial”, dice Pablo Heller(2), economista, docente en las carreras de Historia y Sociología de la Universidad de Buenos Aires y dirigente del Partido Obrero. 

“El coronavirus entra en acción, precisamente, en un cuerpo anémico. La envergadura del desplome actual de las bolsas que ha provocado pérdidas de activos por 6 billones de dólares en diez días es inexplicable al margen de esta realidad”, explica el académico, y propone: “El coronavirus ha agravado una crisis que ya estaba en desarrollo. Como telón de fondo, está la crisis de sobreproducción y sobreacumulación de capitales que se extiende a la producción industrial. Las tendencias deflacionarias hoy reinantes expresan la declinación en los niveles de rentabilidad. Esta tendencia a la caída de la tasa de ganancia está en la base de la huelga de inversiones que se encuentra en un punto muy bajo, que ni siquiera es suficiente para compensar la depreciación de las maquinarias y la infraestructura”.

Es fácil acordar con Heller sobre que “los países periféricos son los eslabones más débiles de esta cadena. El impacto se está haciendo sentir en los commodities tanto agropecuarios como industriales, de los cuales, China es un comprador importante”. “Eso, eso”, dice el Chavo. Los pueblos que habitamos al sur del Río Bravo somos los más frágiles tanto para el impacto sanitario del coronavirus, cuanto para el chirlo que dará la economía planetaria. Esta que nos cae, no es una de las famosas “tormentas” de la que nos hablaba el ingeniero Mauricio Macri cuando habitaba en Balcarce 50 y trataba de justificar su políticas devastadoras. 

Este virus ha demostrado que el mundo del siglo XXI está parado sobre cimientos demasiado frágiles. Es hora de que los gurúes del capitalismo expliquen porqué un ser microscópico hace temblar toda la estructura económica global. Es hora de que el resto nos pongamos a pensar en desarrollar un sistema que nos proteja de ellos antes que de la peste denominada por la ciencia como COVID9.

1)https://theconversation.com/diez-buenas-noticias-sobre-el-coronavirus-132750?utm_source=facebook&utm_medium=bylinefacebookbutton&fbclid=IwAR1sgQ-S-ZoHBds8gjRIq4gSmp2TzPrGlkcV3PeB2lG6-svs6qsUghchdWk

(2)https://prensaobrera.com/internacionales/67811-coronavirus-y-crisis-mundial

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