20:25 h. Lunes, 20 de Mayo de 2019

“Con el poder de la palabra podemos cambiar vidas” 

En la sala del Teatro Italiano, ayer se realizó el primer Congreso Educativo y Diverso a cargo del área de Derechos Humanos que dirige Lara Molina. La jornada estuvo orientada a la comunidad educativa aunque abierta a toda la población y participaron cerca de doscientas personas. Los temas centrales abordados por distintos funcionarios e invitados fueron la Cuestión de género y diversidad en educación, ESI, la escuela y embarazo adolescente, la vulneración de los derechos del niño, niña y adolescente, los consumos problemáticos, entre otros. Hubo testimonios de vecinxs, y charlas brindadas por trabajadores sociales del ámbito académico-universitario.

EDUCACIÓN, GÉNERO Y DIVERSIDAD  |  30 de Abril de 2019 (12:12 h.)
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Durante la mañana se abordó la cuestión de género y sexualidad en la educación. Camila Ríos, asesora del senador Máspoli, realizó un juego sobre roles de género. Presentó dos muñecos vestidos de determinada manera y el público les asignó una determinada identidad de acuerdo a la forma de vestir. Luego intercambió la ropa e interpeló a las y los presentes. Sirvió para romper el hielo y hacer una introducción simple a los temas que se profundizaron luego.

Aseguró que frente a esta problemática “la palabra tiene un enorme poder, con la palabra podemos visibilizar, incluir o marginar, no hay que subestimar ese poder porque podemos cambiar vidas”. 

La cuestión del clóset 

Por otra parte Alan Otto Prieto habló sobre sexualidades e identidad de género y abrió el debate y la participación del público, sobre todo de la juventud. 

“No podemos hablar de que lo femenino es determinada cosa; y lo masculino es lo otro. Hay que ver de qué construcciones estamos hablando, con toda su diversidad. Y a partir de esto nos podemos meter con la diversidad sexual y las identidades de género. Ahí aparece un término que es la heteronormatividad. Un heterosexual es una persona que se relaciona sexual, amorosa y afectivamente con personas del sexo opuesto. ¿Y por qué agregamos normatividad?. Porque se piensa que la heterosexualidad es lo normal, lo natural y lo deseable, y lo que no es heterosexual, es anormal” dijo. 

“Está instalado en la sociedad que ser gay o lesbiana te posiciona en determinados lugares, y hay espacios donde no se puede decir abiertamente que sos homosexual. De ahí sale el tema de ‘Salir del closet’. ¿Por qué hay personas que están dentro, otras que están fuera, y otras que sienten la necesidad de salir y decir que sienten otra cosa?” preguntó a los jóvenes y aseguro que “Ahí volvemos a poner en el lugar de decisión a esa persona y no podemos problematizar el por qué esa persona no puede decir libremente lo que siente o ejercer su sexualidad”.

También habló sobre la ley de identidad de género y los derechos que establece para las personas trans, sobre todo el artículo 12, que habla del trato digno aún cuando una persona no cambió su nombre en el DNI. El nombre real y legal de la persona es el que representa su identidad, el que elige.

“Yo siento que nací en un cuerpo equivocado” 

Por otra parte, Juliana, madre de un chico trans de la ciudad, habló de su experiencia personal. Desde pequeña, su hija tuvo preferencia por juegos y ropa “de varón”, y a los 16 años decidió comenzar su transición. Debido a un accidente que sufrió la familia cuando tenía seis años, estuvo toda su infancia haciendo terapia, y todos le adjudicaban sus “problemas” al estrés postraumático. “Nunca vamos a saber si era por eso o por lo que ella sentía”, dijo. 

A los 12 años empezó a sufrir ataques de pánico, insomnio, y quedó sin escolaridad. “En un momento hasta me pidió que lo internáramos porque no podía entender su propio cuerpo”. 

El año pasado, a raíz -en parte- de la novela 100 días para Enamorarse pudo hacer que Vicki sintiera que lo que percibía no era algo sucio ni anormal, y con la ayuda de la psicóloga y la psiquiatra pudo darle forma y hace un año, con la ayuda de su hermana más chica, se lo pudo decir: creía que había nacido en un cuerpo equivocado. Ahí sintió que recuperaba a su hijo. “Recuperé un ser feliz, lo abracé fuerte y yo no tengo toda esa terminología pero pude tener empatía y acompañarlo en este proceso”, contó. 

Además expresó que su angustia tenía que ver con cómo iba a ser para él formar una familia, y el psicólogo le hizo ver que ese era su propio modelo de felicidad; “Yo era una Susanita, empecé a verlo así, a darle lugar para que pueda expresar por dónde pasa su felicidad y si no entra dentro de los parámetros y de los modelos, bienvenido sea mientras sea sanamente feliz”.

Por último dijo que “Este proceso es largo, hay mucha burocracia y desinformación, y a ellos les duele. Esto no es una elección, es algo que se siente y lo sintió desde siempre, solo que no podía encontrarle lo normal, hicimos el cambio de DNI pero todo es burocracia. Acá hay la mejor onda, pero mucha desinformación en el Registro Civil. Lleva tiempo y para él es estrés, es exponerse”. 

Más tarde se trataron temáticas relacionadas con la vulneración de derechos de la niñez y adolescencia. Allí hablaron sobre el marco legal para tratar los casos donde se vulneran sus derechos. También de Educación Sexual Integral y embarazo adolescente, donde participaron Eliana Masa, Trabajadora Social, integrante de la Red de Profesionales por el derecho a decidir de Berisso y Cora Braggio, estudiante de medicina UNLP, cátedra libre “Aborto, un problema de salud”, quienes expusieron sobre causales legales de aborto, marco legal, obligaciones en el ámbito de la salud. 

En ese momento una docente retiró a sus alumnos de la sala porque “las expositoras tenían el pañuelo verde”.