18:34 h. Viernes, 19 de julio de 2019

“No podemos comer asfalto”

La comisión del barrio Alcira de la Peña tiene apenas un mes de vida pero viene funcionando orgánicamente de manera informal desde el año pasado, cuando los nueve vecinos que hoy la conforman se reunieron y decidieron -de palabra- la creación de la misma. Daniel Farías es uno de los primeros que habitó el barrio que ya tiene más de doce años y ahora es el presidente de la entidad. En diálogo con Cuatro Palabras habló de la iniciativa de Red Solidaria y de las problemáticas de las más de ciento ochenta familias que viven allí. Reconoció que hoy se puede ver cómo avanzan algunas obras importantes, pero dijo: “Ahora acá vamos a tener asfalto en esta cuadra, y está buenísimo, pero con este contexto está imposible, no podemos comer asfalto”.

ENTREVISTA  |  22 de abril de 2019 (11:18 h.)
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¿Qué les parece la iniciativa de Red Solidaria en el barrio?

La Red no sabía que existía la Comisión, y cuando se enteraron vinieron a preguntarnos qué nos parecía la iniciativa. Nosotros felices de que lo hicieran, porque es una de las razones para juntar al vecino, de hecho yo veo caras nuevas que no conozco, y vivo en el barrio desde hace más de doce años, soy uno de los primeros, fuimos de los que agarramos las viviendas que tenían base, los demás tuvieron que armar todo de cero, desde abajo. 

Hoy aproveché a conversar y conocer a las personas del barrio que no conocía, es un barrio con personas de trabajo y muy humilde. La gente de Alcira de La Peña labura y labura todo el día. 

¿Cuáles son las problemáticas del barrio que ustedes como comisión y como vecinos conocen mejor que nadie?

El político que viene y camina el barrio, se gana a toda la gente porque acá estuvimos siempre abandonados desde que existimos.   Siempre fue un barrio conflictivo pero por muchas razones, no solo porque fueron tierras tomadas. Vinieron muchos políticos para “hacerse cargo” del barrio. Lo que nosotros estamos buscando es no trabajar con la política partidaria, intentamos hacer las cosas a pulmón. La problemática fundamental de hoy es tener los papeles, es lo que más nos ocupa. Necesidades hay muchas, te puedo decir que mires alrededor y te vas a dar cuenta cuántas cosas le hacen falta a la gente. 

¿En qué proyectos trabaja la Comisión que acaba de formarse?

Estamos pensando en el barrio, en el conjunto, no sabemos cuáles son las necesidades personales urgentes de cada familia, pero sí como comunidad. Si golpeamos puerta por puerta nos van a tirar una lista larguísima. Pero la Comisión tiene el proyecto de hacer un Salón Comunitario para los vecinos, están los planos para que quede ubicado al lado de la plaza, está el dibujo. Sí, no tenemos materiales, es una traba bárbara. Lo bueno de la comisión es que somos un grupo que se apoya mutuamente, creemos en el trabajo conjunto, en grupo las cosas siempre son más fáciles y más rápidas. 

¿La iniciativa de Red Solidaria les despierta la inquietud de trabajar en algún comedor comunitario, o merendero para los más chicos?

Acá comedor no hay, los comedores están lejos, el más cercano es el de la Escuela Nº 27, el CAI, sería bueno por eso tener el espacio físico propio. Acá tenemos un CIC pero no nos corresponde, lo hemos pedido y no nos han autorizado a usarlo. Con un salón podríamos tener la copa de leche, ahora estamos al aire libre por ejemplo, con un poco más de frío esta jornada no se podría hacer. Lo que estamos viviendo hoy es peor que en 2001, que yo no lo sufrí tanto como mi viejo, pero hoy la gente la está pasando muy mal, un comedor o un ropero vendría muy bien. 

¿Creés que la política lee mal o a destiempo las necesidades de los vecinos?

Sí, ahora acá vamos a tener asfalto en esta cuadra, y está buenísimo, pero con este contexto está imposible, no podemos comer asfalto. No sé si no se dan cuenta, si no ven la pobreza o no la quieren ver.