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  • sábado, 24 de octubre de 2020

“Los perros no deben estar en la vía publica”

Mientras el legislativo local aprobó dos ordenanzas el mismo día sobre idéntica cuestión y se debate la legalidad de las mismas, las asociaciones protectoras de animales reclaman una normativa que cambie el enfoque. El Secretario de Producción, Julián Ranundo, defiende la Ordenanza 8496/20 recientemente puesta en vigencia y asegura que su espíritu va al fondo del problema pero “que hay mala fe a la hora de su interpretación”

 

“Los perros no deben estar en la vía publica”

Van casi cinco años de gobierno, no se puede encontrar una respuesta definitiva a la problemática de las mascotas y ha habido momentos de mucha conflictividad, ¿dónde está la raíz del conflicto?

Son cuestiones del ámbito legislativo, y la ordenanza no está reglamentada, por lo tanto no está surtiendo efecto. No se va a reglamentar sin antes resolver esta cuestión administrativa. 

Las cuestiones más complejas implican cambios de hábitos, de regulaciones, debates en términos culturales que llevan mucho tiempo de resolver. Lo importante es dar una solución en un contexto republicano, por eso pongo énfasis en que nos tenemos que organizar, tengamos los conflictos que tengamos, tienen y deben estar regulados. Para salir de la grieta, y pensando en el largo plazo, para tener una ciudad mejor para todos, amparando todos los intereses. Creo que todavía falta, pero que hay una estrategia que es clara, y tiende a dar una solución a largo plazo. 

 

¿Cinco años no son suficientes para solucionar esta problemática?

Cuando este gobierno asumió hace cinco años, no había prácticamente refugio canino, y por otro lado no había estrategia. Hoy hay refugio, hay estrategia, y proyectos que se deberían haber ejecutado en el segundo trimestre de este año, y que por la pandemia se difirieron, por recursos y disponibilidad financiera. 

No hay políticas públicas que duren un año. A corto plazo, queremos resolver los conflictos que pueden generar los animales en la vía pública, con perjuicio directo hacia los vecinos. Y en el largo plazo queremos controlar la población total de mascotas, mejorar y ampliar el sistema de contención de mascotas. 

 

Hay vecinos enojados por los animales sueltos, las protectoras por la falta de respuestas que el Estado debería dar, en el medio aparece una ordenanza que criminaliza a aquellas personas que pueden hacerse cargo a medias, que hacen lo que pueden para proveer comida a un animal. 

La custodia temporal la define el mismo vecino, y esa responsabilidad se asume siempre y cuando la mascota haya generado un perjuicio a otros vecinos. Si hay una mascota que genera un daño y un vecino que quiere hacerse responsable temporalmente, tiene que hacerse responsable hasta que la mascota se pueda reinsertar. Es un poco el objetivo final, cada perrito tiene que tener un dueño y una vivienda, el perro no puede estar en la vía pública. 

 

-La ordenanza pone en el mismo nivel de responsabilidad a la persona que asiste con alimento a un perro, que a un dueño. 

-Siempre y cuando asuma la responsabilidad de la tenencia temporal. 

 

-Eso no lo aclara la ordenanza 

-Lo dice el artículo 1. Por eso digo, hay que mirar el espíritu de la ordenanza, después la forma se ajusta, no hay ningún problema. Se le cambia la semántica. 

Pero si vos te hiciste cargo y firmaste un registro público tenés que hacerte responsable. 

 

-Pero no está aclarado en la ordenanza, y la interpretación de las protectoras es correcta 

-Bueno, no es el espíritu de ninguna manera. Está totalmente desvirtuado que sea con fines recaudatorios. Probablemente con alguna intencionalidad distinta al espíritu, se agarró a la ordenanza y se la leyó con mala fe y se creó un comunicado. 

 

-El Estado se corre de su poder de policía y genera una situación difusa 

-La solución es clara. Pero se necesitan recursos y tiempo. 

 

-¿De cuántos recursos estamos hablando?

-El Estado tiene recursos finitos como en cualquier casa, donde elegís o pintar la fachada o comprar la cortina. Se necesitan 20 o 30 millones de pesos para empezar a resolver la problemática de forma integral, y además genera incrementos del tamaño del Estado, que también es algo discutible. Tenemos que tener un centro de tránsito más grande. De todas formas yo me involucro para resolverlo. Si no terminamos hablando de la buena o mala fe. No creo en San Martín ni en los superhombres, está mal redactado un párrafo de la ordenanza, se puede corregir, pero hay un montón de cosas que son claras, no tiene fines recaudatorios. 

 

-Hay que revisar la ordenanza porque no es clara en ese sentido

No tengo problema, el espíritu es el que te comento.