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  • jueves, 04 de junio de 2020

Un peronismo a la medida de Aiola 

Opinión /  Por Alejo Dentella

No habrá tercer turno para Aiola. El cansancio es físico y el impedimento legal. La definición del sucesor tendrá que ver con la capacidad de trabajo, la disponibilidad sin excusas y la lealtad. La interna peronista es la garantía del tiempo que el Intendente necesita para ganar aire. El juego provincial es su próxima escala. Frente al continuismo de Macri y Cia., aparece la opción de Lousteau. Marcelo Daletto volverá a terciar en su pago natal.

Un peronismo a la medida de Aiola 

El dos veces Intendente radical tiene impedimento legal y cansancio físico como para pensar en cualquier posibilidad de permanecer en el Municipio más allá del año 2023. Lo primero podría remediarse según cuánto le quede de vida política a la exgobernadora. En principio, María Eugenia Vidal recluta la mayoría legislativa de la provincia de Buenos Aires y desde ahí no va a permitir, por ahora, que le pisoteen uno de sus pocos logros: limitar la reelección indefinida de los alcaldes provinciales. La otra cuestión es insalvable. El cansancio que ya acarrea Aiola no solo es físico y propio de una gestión hecha a puro  esfuerzo. Está transitando el segundo mandato en el que gobernar y acumular poder fueron objetivos en paralelo. Su ADN lo invita a intentar un paseo por otras ligas. El peronismo de Chacabuco aportó lo que le faltaba para transformarse en tan poco tiempo en un líder territorial. De acá en más, dependerá de su destreza para construir, más allá de las barricadas de los accesos a la ciudad, y dar paso al sucesor natural. Capacidad de trabajo, dedicación exclusiva sin excusas y lealtad, son condiciones esenciales. Por eso la lista de anotados se abreviará fácilmente. La aparición de algún tapado no hay que descartarla. El paso previo son las definiciones del próximo año. Están en juego la reelección de una banca en el Senado,el directorio del BAPRO y quien esté dispuesto a inmolarse o comprar primera fila arriesgando ser cabeza de lista de concejales en la próxima. 

Todo concluye al fin 

Seguidores, fanáticos, trolls, conchabados, alcahuetes y/o todos aquellos que se han acostumbrado al calorcito del poder, sepan que, como todo lo bueno, algún día se termina. Una nueva etapa política llegará apenas transcurran las legislativas de 2021. Pero la letra de ese futuro inmediato ya se está definiendo ahora. Por supuesto, que hacer futurología en un país periférico de un mundo en shock puede, en el mejor de los casos, ser solo narrativa de aburrimiento en medio del aislamiento o predicción del horóscopo chino. En todos los casos, nadie pone su cuerpo full time al servicio de la cosa pública, si en eso no late un ambicioso proyecto de poder. 

Todos desunidos perdiendo

Así como la UCR local fue durante 20 años socia y garantía de éxitos del PJ de Domínguez, hoy -involuntariamente o no- el peronismo devuelve la amabilidad. Duda este cronista si estos tiempos, como otrora, están signados por acuerdos de conveniencias recíprocas. Lo cierto es que los “muchachos”, en sus distintas variantes electorales, ya llevan tres derrotas consecutivas acumuladas y nada de lo que hay a la vista hace pensar que no llegará la cuarta. La primera sirvió para visibilizar las diferencias internas dentro de la vieja Liga Federal. Las más antiguas disputas fueron casi caprichosas. Propias de una familia que con el privilegio de estar todxs bien alimentados, al final del almuerzo dominical buscan motivos para la gresca. La cosa pasó a mayores, se comieron la primera derrota y generaron la fisura para la tercera opción. Y no hay más líneas en danza porque las trapisondas partidarias no autorizaron más jugadores en las PASO. Está claro que la actual oposición no puede volver al gobierno si no junta todas sus partes. El mejor y último intento de 2019 no alcanzó. Lo que viene es mucho peor, o por fin el punto de partida. A los penales, con la moneda o en el ring, es inevitable saber qué tiene cada cual. Luego pasar números en limpios y arrancar de nuevo. Otra vez, Aiola agradecido.

Ahora, a la provincia

Todo el tiempo que el PJ demora en resolver su desorden, es aire para que el actual Intendente consolide su proyecto. O lo intente, como mínimo. Lo dijimos al principio: definir al sucesor natural y jugar con inteligencia la partida provincial son los dos desafíos de Aiola  para cuando levante el Hospital de Campaña y libere los accesos. La UCR provincial se divide entre el continuismo de Macri, donde detrás de la figura de Daniel Salvador y María Eugenia Vidal se encolumna el senador Agustín Máspoli, o el espíritu frentista del radicalismo progresista que instala a Martín Lousteau como opción electoral. Desde este otro lado,históricos dirigentes como Freddy Storani, construyen puentes con Emilio Monzó, un crítico de la primera hora de Juntos por el Cambio.

 La visibilización de este juego tiene en nuestra ciudad un impacto que supera las fronteras partidarias y trae de nuevo a Marcelo Daletto como jugador local. Esta columna queda en suspenso y a disposición del lector que se anime a escribir el próximo capítulo.