“El peronismo debe encontrar un interlocutor”

Entrevista  |  23 de enero de 2020 (07:22 h.)

Es el segundo de cuatro hermanos. Santiago Carnaghi nació en el 79 en Capital Federal y vivió parte de su infancia en Berazategui, donde su familia se exiliaba por la dictadura militar. Discuten política desde siempre, “pero es como en todas las casas, como las familias futboleras discuten de fútbol, y cada uno tiene su mirada, y eso lo trasladamos a la militancia, a La Cámpora, a Unidad Ciudadana, ahí cada uno puede decir lo que siente, lo que piensa y cómo cree que se deben hacer las cosas y la palabra de todos es válida, después se logra la síntesis”, cuenta a Cuatro Palabras. Con Martín (Carnaghi) se llevan tres años, y se unieron en la militancia después de la muerte de Néstor Kirchner. “Acá en Chacabuco juntamos un grupo intentando armar algo en el conflicto de la 125, defendiendo la idea que tenía Cristina, y notábamos que no se la defendía tanto, y pensábamos que algo había que hacer”. La Cámpora en Chacabuco no existía, así es como se definieron en marzo de 2011 y empezaron a militar. En esta entrevista habla -entre otras cosas- del peronismo, de los interlocutores con el PJ oficial y los modos de construcción política en Chacabuco.

-Hiciste un posteo donde hablás de la generosidad de Cristina y de la construcción de nuevos liderazgos, ¿qué pasa en Chacabuco?

-En su momento criticaban que Cristina no era capaz de generar nuevos liderazgos, hoy la historia demuestra que sí, que es capaz. En Chacabuco es un proceso que se tiene que ir dando, cuesta un poco más en comunidades como Chacabuco.

-¿Por qué?

-Porque tenemos estructuras donde hay caudillos, y un proceso de liderazgo lleva más tiempo. -¿Qué pasa con las nuevas generaciones dentro del peronismo? Creo que lo que hay que cambiar no es solo la cuestión etaria, no son nuevas caras, o gente joven únicamente, sino el modo de construcción política.

-¿Está obsoleto el peronismo en tanto deba ganar una elección?

-Necesita renovarse, renovar la práctica, llegar a la gente de otra manera. Obsoleto no está, porque sacamos 15 mil votos.

-¿Creés que hacen falta gestos entre compañeros? No hay acercamiento para unificar bloques, ni declaraciones que así lo indiquen

-Hubo gestos, lo que pasa es que a veces te encontrás con un frontón. Una cuestión que es real y sincera es que no hay interlocutores válidos en los otros espacios del peronismo.

-¿Hay anarquismo en el PJ oficial?

-No, puede ser un exceso de conducciones. Hay internas entre dirigentes que hace que los actores con los que uno habla para acercar posiciones no puedan definir nada. Entonces tienen que consultar con uno o con otro. Se tienen que poner de acuerdo entre ellos primero para poder sentarnos todos en una mesa. Todavía no pudimos sentarnos para unificar los bloques porque hay conflictos entre sectores del partido.

-¿Por qué la gente no los acompañó un poco más?

-Creo que nos tocó un trabajo difícil pero que es un orgullo. Hay gente que nos ha planteado que somos muy confrontativos. Hablamos de los cuatro años de macrismo, cuando defendíamos a Cristina con el cuchillo entre los dientes. A veces eso en términos electorales resta. No hicimos política mirando un focus group, mirando una encuesta para poder ganar. Hicimos política con lo que sentíamos que había que defender. Pero tuvimos una experiencia enorme. Hicimos un trabajo maratónico cuando a Cristina la habían dejado sola en Chacabuco. No es una crítica a nadie, cada uno elige los caminos que quiere y sabrá por qué lo hace.

-¿Una manera de seducir va a ser dar lugar a otros referentes para ser candidatos?

-Hacemos evaluaciones y autocríticas, pero todavía no estamos pensando en las elecciones. Va a ser un proceso natural.

-Es cierto que construyen política de modo más horizontal, pero también es cierto que la figura de Martín es muy fuerte, personalista.

-Es una figura fuerte, es cierto. A las personas que dicen lo que piensan o tienen carácter fuerte se los tilda de personalistas. Pero puertas adentro en la construcción no lo hemos vivido así, para nada.

-¿Por qué perdieron?

-Cambiemos hizo ingeniería electoral. Nosotros nos apoyamos en la suma de Martín y de Ricardo, la suma daba. Y Cambiemos salió a buscar a la gente que no había ido a votar, con plata. Hubo más votantes. Por ahí nadie se anima a decirlo.

-Si ganaba el peronismo con la lista de unidad, ¿iba a cambiar el modo de construcción?

-Yo creo que sí, porque no pasa porque se gane o se pierda. Ricardo iba a necesitar el apoyo de todos los sectores.

-Iba a tener que usar la balanza para conforma r a todos los sectores

-Con nosotros no iba a tener ese problema.

-¿Y con el resto?

-Puede ser. Yo confiaba en la capacidad de Ricardo. Terminó siendo el candidato de consenso, iba a poder hacer equilibrio y gobernar. De hecho, si queremos un peronismo que no quede obsoleto, una de las figuras que tenemos que ir a buscar es a Ricardo. Trabajó muy bien.

-¿Por qué ir a buscarlo?

-Porque no está.

-¿Cómo lo ves a Alberto Fernández institucionalmente?

Lo veo fuerte. Él tiene una tensión entre los que le piden que cuide a Cristina y entre los que le piden que se diferencia de ella. Él no le pide permiso, ella es una estadista enorme y la consulta permanentemente, pero también articula con otros sectores, y está bien. Creo que depende de la generosidad de todos. Si Alberto está renegociando el pago de la deuda, no se lo puede ir a molestar con una designación.

-Pero todos quieren algo

-Es cierto, es complicado.

-El gobernador Axel Kicillof agarró una provincia complicada, ¿cómo ves los próximos meses?

-Muchos municipios como Chacabuco esperan el auxilio de Axel, y eso es lo bueno de los candidatos del Frente de Todos, todo el tiempo remarcaron que no se iba resolver esto de un día para otro. Lo acusaban de que dejaba una bomba activada. Y la única bomba activada es la que dejaron Macri y Vidal. Confío en Axel, es el mejor gobernador que podemos tener.

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