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  • jueves, 04 de junio de 2020

“Hay que pagar, y pagar, y no entra un mango”

Oscar Rodrigo, leyenda viva de la avenida Alsina y propietario de Roal Sport, habló de cómo transita el aislamiento y las expectativas que tenía respecto a una segunda etapa de flexibilización. 

“Hay que pagar, y pagar, y no entra un mango”

Hay en la ciudad negocios históricos que sobrevivieron a las peores crisis de los últimos sesenta años y que por primera vez se vieron obligados a cerrar sus puertas por tiempo indefinido. Es el caso de Oscar Rodrigo y Marta Pérez, ambos propietarios de las boutiques Maryam y Roal Sport, que con una vida detrás del mostrador intentan adaptarse a los nuevos esquemas de venta habilitados. 

Es cierto que en los momentos de crisis surgen oportunidades, algunos negocios germinan producto de las nuevas necesidades, pero igual de cierto es que en este contexto de pandemia algunos rubros, que no son considerados de primera necesidad, quedaron relegados.

Oscar, dijo que “Es muy difícil hablar en este contexto, porque cada uno quiere salvar lo suyo,  yo diría que tienen que abrir los negocios de indumentaria de hombre veinticuatro horas por día y los demás que aguanten la cuarentena, es un equilibrio difícil. Económicamente no podemos aguantar, estamos todos fundidos ya, pero no sé cuál es la solución”. 

Respecto a las ventas, aseguró que “bajaron un cien por cien, porque no viene nadie, probamos con delivery, y el sector de mujeres -ubicado al lado que es de mi señora (Marta Pérez)- funciona relativamente, pero el de hombres no”. Aseguró que los hombres no se adaptaron a las compras online, porque "si te vas a comprar una camisa te la querés probar, tocar, es difícil. Las mujeres compran más y los hombres cuando tienen una fiesta o algo puntual, si no no se molestan con hacer pedidos”. 

Oscar cumplía hasta antes de la pandemia tiempo completo y Roal Sport tiene una sola empleada, “hasta ahora la pude sostener pero no sé hasta cuándo. Hay que pagar, y pagar, y no entra un mango", dijo.

Respecto a la noticia de la primera persona con coronavirus en la ciudad dijo “Todos sabíamos que iba a llegar, pero cuando te enterás que paso efectivamente es distinto, te preguntás si estuviste con esa persona, te asustás un poco, pero ahora ya paso”. Además se refirió a los dichos discriminatorios de algunas personas respecto al vecino que contrajo la enfermedad, dijo “Es una barbaridad. No importa de qué nacionalidad sea, es una persona que se infectó como le puede pasar a cualquiera, no es culpa de él”.