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  • jueves, 04 de junio de 2020

“En el nuevo frente, el radicalismo debe dejar de ser sumiso”

Desde el rol de la política en tiempos de pandemia, hasta las expectativas de un nuevo frente electoral. En está entrevista, Marcelo Daletto, le pone nombre propio a cada definición. El exdiputado provincial considera que Macri está en un extremo y no puede conducir los cambios que el país necesita. En la misma línea plantea que ha sido un error del radicalismo “agachar la cabeza” como ocurrió durante el gobierno de Cambiemos. También opina sobre el alineamiento que el senador Agustín Máspoli desempeña en la interna partidaria y que impacta en un futuro nuevo armado frentista. 

Por Alejo Dentella

“En el nuevo frente, el radicalismo debe dejar de ser sumiso”

¿Cuál es el comportamiento de la política en medio del falso dilema de Salud-Economía ?

 El tema salud y el tema economía son dos aspectos de la pandemia, lo que pasa es que está cultura de la Argentina lo puso como dos aspectos enfrentados, en el marco de una grieta cuando en realidad deberían ser dos aspectos que se trabajen juntos y yo creo que quienes tienen la responsabilidad lo han hecho asi. Yo creo que el presidente está en todo momento mirando los números de la salud y los números de la economía y hay que trabajar buscando la solución a los dos aspectos, a los de la salud y a los de la economía. Tampoco es cierto que levantamos la cuarentena y se solucionan los problemas económicos.

Las dificultades económicas no son de ahora 

Así como se creía que los países que estaban bien económicamente iban pasar mejor esta pandemia, y esto no es así.  Argentina no estaba bien previo a la pandemia con lo cual le va a costar mucho mas la post-pandemia. A eso hay que agregarle que estamos frente a cambios de la demanda, a cambios de cómo va a actuar de acá en adelante el consumidor. Por lo tanto actividades que de por sí en la Argentina ya estaban con lo justo, empresarios que apenas alcanzaban para pagar salarios, de acá en más tendrán serios desafíos. Aunque se levante la cuarentena, el consumidor cambió mucho, cambio sus necesidades y realmente vamos a estar en una angustia económica muy grande, por eso tampoco tenemos que separar la política y la economía.

Entonces en este escenario tan complejo, ¿cuál debe ser el rol de la política?

Sin lugar a dudas, la política de aquí en más tiene que buscar, sacando el tema salud, casi al 99%, soluciones económicas. Osea no hay 2021 ni 2023 sino hay propuestas económicas y teniendo en cuenta que esas propuestas económicas van a tardar tanto en cambiar esa realidad que también hay que sumarle grandes consensos. Yo creo que va a llevar no menos de 5 años recuperarnos de los efectos de la pandemia del coronavirus.

No hablar de política partidaria es un acto de cinismo, por eso pregunto, ¿Juntos por el Cambio es Macri, Bullrich, Pichetto, Morales, Salvador o es Lousteau, Posse, Frigerio, Storani, Monzó entre otros?

Dije a la anterior pregunta que debemos buscar propuestas que nos saquen adelante y la necesidad de que esas propuestas esten rodeadas de consensos. Por eso la fuerza que le toque gobernar o la fuerza opositora que es la fuerza alternativa para gobernar el día de mañana tienen que ser fuerzas que este conducidas por el consenso. Alberto tenía la posibilidad y tomó la decisión de gestionar, gerenciar su gobierno y su espacio político pero no conducirlo, no es una crítica sino un dato de la realidad. En el caso de Juntos por el Cambio todavía sigue habiendo una conducción y lo dijiste, Macri, Lilita, Bullrich, que están más cerca del extremo, y tenemos que tratar que esa generación política deje de ese espacio y lo pasen a ocupar dirigentes como Larreta, Lousteau, Posse, Frigerio, es decir dirigentes que entiendo están más cerca del centro del espacio político, y por lo tanto que tengan la capacidad de ir a buscar el consenso. En lo que viene no solo hace falta saber qué es lo que hay que hacer sino tener la fuerza para hacerlo y la fuerza no se logra desde los extremos. Mauricio Macri puede tener todo un diagnóstico correcto de lo que hay que hacer pero parado en un extremo de la politica jamas lo va a poder lograr.

Me parece que Alberto Fernández asume la conducción de un gobierno y desde ahí busca consensos, no lo veo preocupado en la conducción política de un espacio

El presidente está más cerca del medio que del extremo, Cristina es Cristina y es ese extremo, por decirlo de alguna manera. La pandemia le permite que prime Alberto sobre Cristina. Ahora cuando salgamos de la pandemia quién va a primar en ese espacio es quien lo conduce y Alberto tomó la decisión de no conducir ese espacio, pero no hay duda de que Alberto está en el centro porque es la gran oportunidad que tenía de lidiar de ahí, siempre hay oportunidades. Si después de está pandemia el presidente toma la decisión de reconstruir la Argentina, tiene grandes posibilidades pero lo tiene que hacer desde el centro, es una incógnita. No puedo saber si lo va a poder hacer o no. Uno de los requisitos para hacerlo es conducirlo, eso hoy no lo veo pero siempre están las posibilidades para que lo haga. 

Y si el Frente de Todos no encuentra la solución de los problemas estructurales, ¿cómo sigue esta historia?

La argentina está en tal situación crítica que si este gobierno logra las transformaciones económicas como muchos consensos, tal vez eso nos condene a algunos a seguir por un largo tiempo en la oposición, porque la gente solo ve al que gobierna y lo apoya y le quita el apoyo cuando cree que ese gobierno ya no es una fuente de soluciones. A partir de ahí, nos queda volver a construir alternativas opositoras como en el 2010 y 2015, y para mí esa alternativa sin lugar a duda, no pasa por Macri, no pasa por Carrió y no pasa por Bullrich, de ninguna manera. Pasa por dirigentes de Juntos por el cambio que advirtieron mucho en ese momento, que muchos no lo advirtieron pero pensaron que íbamos por el camino equivocado y que hoy tienen mucha más fuerza para emprender más cerca del centro que del extremo. Sin lugar a dudas creo que son Rodríguez Larreta, Monzó, Loustau, Posse, creo que también tiene que estar Vidal y hay muchos de los gobernadores del interior, algunos de la UCR y ese es el nuevo Juntos por el Cambio. 

Pero hay un sector del radicalismo bonaerense encabezado por Daniel salvador que plantea la continuidad de la obsecuencia propia de los cuatro años de gobierno.

Sin lugar a dudas lo que pasó fue eso, terminamos siendo una coalición electoral pero no una coalición en el gobierno. El radicalismo objetivamente no participó del gobierno de Cambiemos y eso fue por decisión, tanto del el presidente de la nación como por un sector mayoritario del radicalismo que lo permitió. Eran solo dos personas que de alguna manera conducían el PRO en ese momento y también la complacencia de un radicalismo que prefirió agachar la cabeza. Este es un nuevo tiempo y quien así no lo entienda, evidentemente está equivocado.

Hay una falsa discusión por el comité provincia que esconde una discusión del año próximo. El principal referente legislativo provincial de ese frente, el senador Agustín Máspoli está jugado por la opción que plantea el exvicegobernador Daniel Salvador, y responder a los lineamientos de María Eugenia Vidal, ¿cómo va a ser tu rol dentro de Juntos por el Cambio?

El desafío de Emilio Monzó es construir un espacio dentro de Cambiemos que pueda aportar a este nuevo Juntos por el Cambio. Eso lo tenemos que hacer por fuera del radicalismo justamente porque no somos radicales. Pero el radicalismo es un elemento trascendental, y no tiene una interna por el Comité Provincia, lo que tiene es una gran definición, si es el mismo radicalismo que apoyaba y bajaba la cabeza durante estos cuatro años, el que apoya Agustín Máspoli, o si es el radicalismo que tiene autoridad y se para como uno de los actores principales y columna vertebral de Juntos por el Cambio. Ese es el desafío del radicalismo. Desde afuera, tengo la opinión de que Posse tiene esa autoridad, y tengo una gran ilusión y esperanza de que el senador Máspoli termine más cerca de este radicalismo, porque es una persona que cuando uno habla, él acuerda. Lo que pasa es que acá se chocan las lealtades de estos años que han pasado, con el futuro. Si Máspoli elige el pasado, seguramente seguirá al lado de Salvador y ese radicalismo sumiso. Y si elige el futuro, no tengo ninguna duda de que deberá elegir la alternativa de Posse u otras que levanten las mismas banderas, no tiene por qué estar identificado solo con una persona.