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  • jueves, 29 de octubre de 2020

“Nos está pasando algo maravilloso” 

El actor Juan José Vázquez será el extraterrestre Pepe Sanchez en el radioteatro “Adiós, querida Luna”. Además, es el impulsor de está idea del regreso a un formato que dejó huellas imborrables en la radiofonía argentina. En breve se estrenará está obra con el sello productor de “Radio Ultra 98.9 FM y Diario Cuatro Palabras”.  

“Nos está pasando algo maravilloso” 

A los veintiún años conoció -desde una butaca- a un actor que lo hizo vivir una especie de crack. Ese mismo actor ofreció un taller de teatro en Mar del Plata. Juan José se sumó, y mientras tanto decidió que a eso iba a dedicar su vida. Desde sus sesenta y cuatro de ahora, cree que fue una decisión importante, porque nunca se ha corrido de ese eje. Estudió también en la ciudad de La Plata la carrera de actuación y realizó un posgrado en Docencia y Dirección. En 1985 lo contrató la Dirección de Cultura de Villa Gesell como profesor de teatro, y ahí comenzó su etapa a laboral. “Desde aquel momento hasta ahora paso mucha agua debajo del puente y el teatro ha sido siempre mi forma de subsistir y de seguir viviendo”. Hace diez años vive en Chacabuco, no conocía a nadie en la ciudad. Rápidamente se relacionó con personas del ambiente y se encontró con personajes con mucha experiencia, que enseguida se convirtieron en sus compañeros. 

 

¿Cómo arrancó está idea?

La idea en un hombre de teatro de muchos años está pendiente desde siempre. Nuestros profesores en la Escuela de Teatro nos hablaban del glorioso teatro popular, siempre estuvo dando vueltas en mi cabeza, y he participado de numerosos intentos para hacerlo renacer, que por una u otra cosa no se pudieron concretar. Es una idea que viene con uno, pero lo que ocurrió ahora es la cuarentena, que es la que me dio la idea. Primero me quedé pensando ¿que hacemos los actores?, que dentro de las políticas de aislamiento, estamos dentro de las actividades más castigadas por motivos lógicos. No podemos ensayar y mucho menos convocar a una sala. De hecho, posiblemente seamos una de las últimas actividades que se habiliten. El radioteatro apareció como una especie de camino posible, y combinado con el hecho de que la gente también está encerrada y hambrienta de contenido. De todas formas tengo muchísima fe, porque el teatro ha pasado por muchísimas epidemias, esta no es la primera vez que atraviesa algo así desde sus tiempos más remotos en occidente. Hay un día para el teatro cuando todo esto pase. 

 

¿Cómo fuiste poniéndote en contacto con el resto del grupo?

Cuando uno tiene una idea y la comunica con otro y ese otro se suma a esa idea, pasa a dejar de ser de uno solo. Yo he conseguido convocar a una especie de estrellas del teatro local como son el Chata García, Mauricio Morando, Osvaldo Negri, Ana Clara Arrostito, Coco Miel Frontera que es un artista local fundamental. Y en una sola convocatoria me encontré con que se habían sumado decididamente, lleva a la certeza de que es una idea grupal.

 

Hoy toman distancia de ciertas cuestiones costumbristas y se van hacia el futuro con Adiós querida luna…

-Si para hacer una obra tuviéramos que hacer teatro griego, encontraríamos lo mismo que los griegos a lo largo de su historia, una cosa es la ciencia o el arte del teatro y otra el repertorio, de lo que se podía hablar. Y nos liberamos de cierta forma. Yo al radioteatro lo tenía asociado con lo gauchesco, como una cuestión inherente, y dijimos, “no, pará, podemos hacer otro tipo de cosa”, caímos en está obra de ciencia ficción, una obra de tipo espacial argentina, que ocurre en el año 2068 y que está relacionada con la originalidad de la temática y también con la cuestión de la pandemia, porque es una obra que reclama cuatro personajes. Nosotros estábamos viendo esa cuestión de cómo reunirnos, en un momento en el que no podíamos hacerlo, y a la vez que fuera interesante, atractivo, y que nos permitiría hacerlo entre poca gente. Eso también ayudó a que nos decidiéramos por está obra. 

 

-¿Qué significa para vos está obra en está etapa de tu vida?

-A pesar de que estuve involucrado en proyectos previos que no se concretaron y demás, en definitiva es la primera vez que termino haciendo radioteatro, y estoy fascinado. En general estamos entusiasmados todos. Cuando le dije a Osvaldo Negri si quería que hiciéramos está obra me dijo “Sí, cualquier cosa con tal de hacer algo”. Nos ha permitido producir, estar en acción, concretar, y para un artista es muy importante. La pasé muy mal en los primeros días de la cuarentena, cuando no pude seguir dando clases. 

 

-El contrato de producción incluye dos obras más a futuro, que va a permitir que los oyentes cuenten con eso…

-Tener un contrato de producción es algo maravilloso que nos ha pasado que compromete a nuestro trabajo para adelante, y también al productor para con nosotros. Alienta a lo creativo hacia adelante, y le da contenido a nuestro trabajo. No es común bajo ningún punto de vista contar con un contrato de trabajo, y de recupero económico y demás. La obra por sí misma fue en principio maravillosa, pero vino acompañada de un empresario local que firmó un contrato con nosotros y nos ayudó a ponernos en está situación en la que estamos. Yo sinceramente como artista siento un placer al estar desafiado, es estimulante. Y ya estamos trabajando en la segunda obra, y pensando en la tercera.