23:21 h. Lunes, 14 de octubre de 2019

#NO SE PUDO(#No quisieron)

“Si su nariz crecía de tamaño prometía más”, canta Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en “Etiqueta Negra”. El líder del conglomerado derechoso que aún nos gobierna salió a gritar que “#Sí se puede”. Aclaremos aquí que esta es la versión con tilde, pues en la oficial el “Si” sin tilde funciona como condicional, con lo cual debieran agregar lo que falta en la frase. Ortografía aparte, la cuestión es que el Presidente-candidato abandonó su puesto en la Casa Rosada y recorre el país prometiendo que hará en un segundo mandato lo que prometió antes de asumir el primero y nunca cumplió. 

OPINIÓN Por Gustavo Porfiri  |  01 de octubre de 2019 (16:12 h.)
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Una de las promesas fuertes que hizo el entonces candidato CEO-radical fue la de acabar con la pobreza. El hombre cortó una tajada ancha: “Tenemos como objetivo lograr una Argentina con pobreza cero”, dijo. Este lunes, último día de setiembre de 2019, los datos oficiales le dieron una bofetada más (si es que todavía le cabe alguna) al Gran Pinocho Argento: la pobreza pasó del 30% en 2016 al 35,4% en el primer semestre de 2019. Se espera que alcance al 40% cuando Cambiemos cierre el último año de gobierno.

En relación a la indigencia, el INDEC informó que la misma alcanzó al 7,7% de las personas, una cifra récord desde la salida de la crisis de 2001/2002. Se espera que ese número sea todavía superior cuando concluya 2019.

Si se compara con el primer semestre del 2018, la pobreza aumentó 8 puntos; si se lo hace con los últimos seis meses, la suba fue de 3,4 puntos. Ese incremento se viene dando semestre tras semestre desde la segunda parte de 2017.

Por cuestiones de la metodología que aplica el INDEC, las mediciones se realizan en conglomerados cuya población supere el medio millón de personas. Así el organismo oficial trabaja sobre un universo de aproximadamente veintiocho millones de personas. Como en esta República en extinción vivimos unos cuarenta millones, hay que proyectar las cifras y eso nos da que hoy existen unos dieciséis millones de pobres y unos tres millones cuatrocientos mil más están en la categoría de indigentes. Ahí tenés la “pesada herencia”.

"Me pone re loco todo esto", gritó el mismísimo este lunes en el centro de Junín. Claro que no se refería a los datos de pobreza(a los que ignoró por completo en su discurso) sino que su locura es por amor: “Estoy loco por este país. Loco de amor". ¿A qué cosa le llama “país”? ¿Los millones de pobres que generó su gestión también son parte de su “amor”? Con esta promesa #NO SE PUDO(#No quisieron).

“Trabajo del bueno”

Allá por 2015, mientras sus aduladores inflaban globos amarillos para ponerle cotillón al festival de promesas que nunca cumpliría, el hijo de don Franco aseguraba: "Vamos a generar dos millones de puestos de trabajo". Para un país en el que la mayoría de su pueblo es laburante(buena parte en negro), cuentapropista, rebusquero y otras etcéteras, esa frase sonó como música celestial.

Sin embargo, hace un par de semanas, el Instituto Nacional de Estadística y Censos informó que la tasa de desempleo subió a 10,6 % en el segundo trimestre de 2019. En tan solo un año, creció un punto porcentual, ya que en el mismo periodo en 2018 se ubicaba en 9,6 %.

“Para postre” -como dicen en Salliqueló- el salario promedio criollo paso a ser el peor de toda Sudamérica. Esto también debería poner loco al fulano. ¿O es que los argentinos que se quedan en la calle no están alcanzados por su “amor”? Con esta promesa #NO SE PUDO(#No quisieron).

Lo que iba a ser una pavada

Cuando se hizo el debate de candidatos a presidentes, en 2015, Mauricio Macri criticó la inflación registrada en la gestión de Cristina Fernández de Kirchner y prometió: “Teniendo un gobierno que va a fijar reglas de juego claras, va a bajar la inflación a un dígito”. Asimismo, a lo largo de la campaña electoral de ese año, abrió la boca bien grande y anticipó: "La inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar. En mi presidencia la inflación no va a ser un tema". "La inflación se produce por culpa de un gobierno que administra mal”. "Si la inflación no baja, va a ser responsabilidad de mi gobierno". "Eliminar la inflación será la cosa más simple que tenga que hacer si soy Presidente". En este punto no hace falta ni siquiera el soporte estadístico. Usted mismo, estimado lector o lectora, comprueba cada día en la góndola del chino más cercano cómo termina la administración cambiante con este asunto. Con esta promesa #NO SE PUDO(#No quisieron).

Botones de muestra

Podríamos seguir con varios ejemplos más del #NO SE PUDO(#No quisieron) pero el espacio es finito. Lo cierto es que lo que #Sí pudieron fue llevar a este país a una profunda recesión económica, que tiene sus impactos más visibles en la inflación, la depreciación de la moneda y la pérdida del poder adquisitivo del pueblo, sobre todo de sus sectores más frágiles. Lo que #Sí pudieron fue destruir la industria nacional y contraer con el Fondo Monetario Internacional una deuda monstruosa que quedará como “pesada herencia” para varios de los gobiernos que sucedan a los CEO-radicales, sin que tengamos demasiadas certezas de dónde caray está semejante parva de guita que habrá que devolver con lágrimas incoloras, sangre roja y dólares verdes. El único indicio es que se la fugaron algunos amigotes que saben mucho de trapalandas financieras. Asimismo, en el “supermercado del mundo”, hace unos días el Congreso Nacional aprobó la ley de 'emergencia alimentaria', que exige al Estado un presupuesto exclusivo para comedores comunitarios y que pone al descubierto las dificultades en el acceso a los alimentos.

Cagando leches

En fin, volvamos a las letras ricoteras para darle a este texto su mejor cierre: “Zippo va camino del infierno / cagando leches: / no supo repartir sus fichas / y su cielo ennegrece” dicen los versos de “Cruz Diablo”. Que Satanás lo guarde en sus santas llamas. Y que ni se le ocurra devolverlo.