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  • viernes, 07 de mayo de 2021

“Muchas familias necesitan ayuda”

Kevin Inclan es parte de un grupo de personas que trabajan en el merendero Rescatando Sonrisas. En el Club Rivadavia, han llegado a recibir a más de 90 chicos. Ahora, por la pandemia, asisten cada semana más de sesenta familias que necesitan una mano para cubrir sus necesidades básicas en este tiempo de crisis. Piden colaboración de alimentos, elementos de higiene, colchones, muebles, barbijos y alcohol en gel, entre otras cosas. Son esenciales en la lucha contra los coletazos de la pandemia. 

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“Muchas familias necesitan ayuda”

Son más de quince personas que colaboran entre sí para ayudar a otros, “pero cuando hay una idea tratamos de resolverla entre todos, cada uno da su opinión”, dice Kevin, que es considerado el líder del equipo por sus compañeros. 

Por la pandemia se dividen los trabajos para no juntarse en un espacio cerrado: una persona se encarga del roperito, otra se dedica a retirar facturas de las panaderías, otras recolectan las donaciones a distintos de comercios y empresas que los ayudan, hay quienes se dedica a clasificar los artículos de limpieza y a envasar las compras hechas por cantidad.

Este trabajo en equipo les permite ganar tiempo y atender atender las demandas del merendero. 

“Recibíamos a más de 90 chicos en el club Rivadavia, llegamos a esa cantidad, íbamos a funcionar en la Capilla Itatí y justo esa semana empezó la pandemia y no podíamos juntar a los chicos”, cuenta Kévin en diálogo con cuatro Palabras. Desde entonces, la idea fue seguir ayudando directamente a las familias, para eso tomaron los datos de los chicos que concurren al merendero y armaron un bolsín semanal que entregan cada semana o cada quince días según el caso.  

Durante estos meses críticos, donde hubo quien vio resentido su trabajo formal o informal, vieron un recrudecimiento de las condiciones de vida de algunas familias de la ciudad. “El año pasado nos pasó que creció la demanda de los vecinos, porque había muchos miembros de las familias que no trabajaban y recurrían a nosotros, en ese momento estaba el consejo social y derivamos ahí a las familias porque nosotros llegábamos a 60 familias y no podíamos con todo”. 

Kévin asegura que “hay gente que necesita un montón de ayuda, y capaz que esas personas son las que menos piden, nosotros tratamos de hablar con cada familia a ver que están necesitando, y no ayudamos solo con alimento, a veces por ahí les hace falta algún ropero, algún mueble o colchón y tratamos de conseguirlo y hacérselo llegar”. 

En ese sentido, insiste en que necesitan recurrir permanentemente a la ayuda de vecinos y vecinas: “Hoy en día nos hace falta cualquier cosa, alimentos, si tienen algún colchón, mueble, todo nos viene bien”. 

Al comienzo de la pandemia, repartían la mercadería a cada familia, pero ahora decidieron preparar los bolsines en algunas casas y cada familia lo va a buscar, “para no tener mucho contacto entre nosotros y con los demás”, explica. Para mantener las medidas de cuidado, la Red Solidaria les acercó tres cajas de barbijos que repartieron entre las familias, aunque insiste en que “hacen falta más barbijos y el alcohol en gel nos vendría bien porque hay quienes no lo pueden comprar, y más ahora que están aumentando los casos”. 

Para comunicarse con el Merendero Rescatando Sonrisas Chacabuco se los encuentra en facebook o Instagram: Rescantando Sonrisas, y al celular 2352-507198.