14:58 h. Jueves, 22 de agosto de 2019

“Minuto a minuto encontramos votantes de Macri arrepentidos”

Su alejamiento después del año 2015 lo obligó a asumir el costo político de volver al llano. Hoy milita en los barrios codo a codo con el candidato que el justicialismo lleva en la boleta del Frente de Todos. En esta entrevista, Darío Golia asegura que Ricardo Ciminelli garantiza la posibilidad de “Tener a una buena persona sentada en el sillón de intendente” y que eso, aunque parezca algo sencillo, “vale mucho”. El exlegislador pasó por Arrancamos Tarde (FM 98.9 Radio Ultra), defendió sus políticas de gobierno municipal, habló de las 650 viviendas que se construyeron en su gestión, y entre otras cosas, de los “arrepentidos” del 2015. “Están muy bien las obras que se hacen en Chacabuco, pero está bueno que los vecinos sepan que se hicieron con el endeudamiento de la Provincia, y que de ese endeudamiento todavía no se pagó un solo peso, y lo vamos a tener que pagar entre todos en los próximos gobiernos”, asegura.

ENTREVISTA A DARÍO GOLIA  |  30 de julio de 2019 (10:07 h.)
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“Si Julián hubiese sido gobernador hoy no habría interna en Chacabuco, Martín Carnaghi era parte del espacio de Domínguez y seguramente estaría integrando su equipo, fue el jefe de campaña, el tipo más cercano a Julián” comenta como al pasar Darío Golia cuando la pregunta trata de hurgar en los motivos de las PASO que el PJ local terminará disputando el próximo 11 de agosto. Luego, y pensando en cómo será el segundo tramo de la campaña, el dos veces intendente de Chacabuco apunta “Cuando nosotros caminamos humildemente los barrios la gente nos dice ‘Yo los voté, confié en esto y ahora no los pienso volver a votar’, encontramos votantes arrepentidos de Macri minuto a minuto, en cambio no encontramos vecinos arrepentidos que hayan votado a Scioli y que ahora no piensen en elegir al peronismo”. 

¿Cómo es volver a la campaña desde el llano?

Hoy acompaño desde el lugar de militante como lo he hecho en algún momento de jóven. Yo no nací con un cargo bajo el brazo, todo lo contrario, todos los lugares me los fui ganando con mucho trabajo, esfuerzo y sacrificio, y con la voluntad de la gente. Todos los cargos que ocupé tienen que ver con esa voluntad de la gente y no por el dedo de nadie. 

¿Esa distancia que tomaste es la que te hizo resistir a un pedido de casi la totalidad del peronismo a que asumieras el desafío de ser nuevamente candidato a Intendente?

Fueron una cantidad de situaciones, de análisis que se hicieron. Yo creía que no era momento de ser candidato nuevamente. Hice mi último esfuerzo en 2015 cuando volví a Chacabuco. No tenía pensado ser candidato y terminé siéndolo a pedido de todo el PJ. Tenía un proyecto ambicioso para Chacabuco, que lo tenía estudiado, evaluado. Creíamos que podíamos volcarlo en la ciudad y hacer una cosa superadora para los tiempos que venían. La gente se inclinó y decidió por otro proyecto. Ahora, un fuerte recambio y una solicitud de renovación me hicieron entender que lo mío hubiese sido taponar nuevamente y que había que dejar lugar a las renovaciones más allá de las edades. 

¿Qué similitudes o diferencias ves en está campaña respecto a otros procesos políticos?

Cada campaña es diferente, es nueva. Esta campaña, al igual que otras, está fuertemente nacionalizada. Cuando son ejecutivas se terminan nacionalizando de algún modo, hoy se debate la política nacional en el centro de la escena. Tenemos la posibilidad de continuar este proyecto que Mauricio Macri arrancó en 2015, o un proyecto superador, que pueda recrear nuevamente la expectativa y la esperanza del pueblo argentino. 

¿Creés que el oficialismo de Chacabuco podrá despegarse de la nacionalización de la campaña?

Yo creo que es imposible. Las campañas ejecutivas se nacionalizan, la gente busca su boleta de referencia con el presidente, porque es lo que cambia el rumbo del país. Lo que más influye es ese primer cuerpo de la boleta, sobre todo en un país tan presidencialista como éste. Es tan fuerte la figura presidencial que termina arrastrando la boleta para ese lugar. En el caso local, va arrastrar a la boleta del intendente a una tendencia hacia abajo, los efectos del proyecto que conduce Mauricio Macri están a la vista.

¿Son todas promesas incumplidas?

No solo que no cumplió sus promesas sino que tomó el camino inverso, la gente lo ve. Cuando nosotros caminamos humildemente los barrios la gente nos dice “Yo los voté, confié en esto y ahora no los pienso volver a votar”. Encontramos votantes arrepentidos de Macri minuto a minuto, en cambio no encontramos arrepentidos que hayan votado a Scioli que ahora no piensen en votar al peronismo. Eso nos conduce a pensar que vamos a tener una elección mucho mejor a la de 2015, y que la de Cambiemos no va a ser tal, por esa cantidad de arrepentidos. Nuestra fórmula va a ser altamente competitiva en todos los niveles. 

A nivel local va a haber una única PASO del Frente de Todos, ¿en qué fallaron, se equivocaron, o es un desgaste natural de la lógica del poder?

Nosotros, sin dudas, que tuvimos errores. Las cosas no salieron seguramente como pensábamos que iban a salir. Peleamos la provincia de Buenos Aires con Julián Domínguez como candidato a gobernador, que tampoco salió como pensábamos al margen de que se haya hecho una buena elección. Cuando uno pierde lógicamente queda la posibilidad de que otros puedan disputar ese liderazgo. Si Julián hubiese sido gobernador hoy seguramente no hubiese interna en Chacabuco. Martín era parte del espacio de Domínguez y estaría seguramente integrando ese equipo. Fue el jefe de campaña de Julián para disputar la provincia de Buenos Aires, el tipo más cercano a Julián fue Martín, que después planteó su propia aspiración y es legítimo. 

¿Pero hubo un sector del peronismo que dudó en acompañar a Cristina?

Nosotros más allá de los errores estuvimos siempre en el mismo lugar, en el partido. La última elección no fue muy clara, tuvo muchas fallas, yo no terminé jugando, me corrí, no fue sencilla la resolución en ningún nivel. Cristina armó una fuerza propia que también generó incertidumbre. Todo eso se paga, y el peronismo de Chacabuco lo pagó. Hoy estamos en una etapa donde nuevamente el primer gesto lo dio Cristina, poniendo una figura como la de Alberto Fernández que no viene del riñón de ella, del kirchnerismo duro, una señal de apertura, de amplitud, de que nos necesitamos todos dentro del proyecto, no solo para ganar elecciones sino para conducir el destino del país el día después. Seríamos muy irresponsables si pensáramos que con un grupo de diez dirigentes podríamos gobernar un país y sacarlo de la situación en la que hoy está, similiar a la de 2001, con algunas variantes. Necesitamos de todos. Cristina dio un ejemplo que para abajo tenemos que replicar todos. En el peronismo local la figura de Ricardo es convocante, muy respetuosa, que escucha, es abierto a todo el mundo, que es capaz de abrazar al peronismo y a todos los que están más allá del peronismo, que tiene experiencia en la gestión pública. Nadie tiene para reprocharle absolutamente nada. 

¿Compartís la idea de que Aiola le ha devuelto el criterio de autoridad al Ejecutivo Municipal? 

Sí, a medias. Yo creo que la gestión es más publicidad que gestión. Cuando te metés de fondo no encontrás resultados. 

¿No creés que ha logrado que los servicios públicos funcionen, que los problemas de tránsito se controlen un poco más, que ha ejecutado obras importantes?

Ha gestionado como todas las gestiones. Si nos remontamos a nuestra gestión de ocho años hemos hecho más obras, más operativos, los servicios funcionaron bien y la verdad es que hemos tenido la aceptación de los vecinos y las vecinas. Después de las primarias van a quedar dos fuerzas grandes competitivas, Aiola va a tener que sacar más del 50% de los votos si quiere ganar, porque la oposición le va a ir del otro lado. Ahí vamos a ver si la gestión de Aiola es tan importante como se muestra. Están muy bien las obras que se hacen en Chacabuco, pero está bueno que los vecinos sepan que se hicieron con el endeudamiento de la Provincia, y que de ese endeudamiento todavía no se pagó un solo peso, y lo vamos a tener que pagar entre todos en los próximos gobiernos. A ellos que les gusta tanto la palabra fiesta, vamos a tener que pagar esta fiesta del endeudamiento. 

La respuesta de ellos es que las obras se ven y que en los años de los gobiernos de ustedes la plata se robó

No se endeudó el país durante los doce años anteriores, todas las obras que hicimos nosotros fueron con fondos genuinos. Durante mis ocho años de gestión entregamos 650 viviendas terminadas, sin contar las del PRO.CRE.AR, que han sido una cantidad importante. El sábado recorrimos el barrio Los Bomberos con Ricardo Ciminelli, donde entregamos una cantidad importante de viviendas. Y así puedo nombrar cada uno de los barrios. No pueden seguir diciendo que el peronismo no ha hecho unidades habitacionales, porque las escrituras que hoy entrega Aiola son de casas que construyó el peronismo, sino no estaría entregando nada. La gente no puede pagar la luz, no puede pagar el gas, le han puesto chip al queso rallado en algunos supermercados, estamos viviendo un estado de crisis. 

¿Le ganan las PASO a Martín Carnaghi?

Nosotros estamos planteando un proyecto propio, no es ganarle a Martín sino al gobierno de Aiola. Nosotros no subestimamos a nadie, trabajamos y le pedimos a la gente que nos acompañe. Tener una buena persona sentada en el sillón de intendente vale mucho, parece algo sencillo pero no lo es.