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  • viernes, 10 de julio de 2020

Menstruar como un derecho 

Proponen que el Estado garantice elementos de higiene /

Pasaron más de setenta años desde que Eva Duarte pronunció la mítica frase “Donde hay una necesidad, nace un derecho”. La menstruación es un hecho biológico de la mitad de la población y cientos de mujeres no están pudiendo acceder a productos de higiene menstrual. Recién ahora, en un acto casi simbólico para las mujeres, el Concejo Deliberante debatirá un proyecto para que el Estado provea de forma gratuita estos elementos. Fue presentado por el  bloque de concejales del PJ-Frente de Todos. Romina Barbetta habló con Cuatro Palabras, y aseguró que es optimista respecto a su aprobación, “Creamos la Comisión de Políticas de Género y Diversidad, es una impronta que se viene dando en el Concejo, creo que vamos a tener acompañamiento”, dijo. 

Menstruar como un derecho 

Respecto a su arribo al legislativo en este contexto, la concejal Romina Barbetta contó “Fue algo medio raro, una empieza con todas las ganas, la emoción, y que llegue la pandemia, limitó un poco. Hay cosas que dejaron de ser prioritarias. Nuestra idea es aportar cualquier cuestión que sume en este contexto, no podemos dejar a los vecinos desamparados”. En este sentido es clave el proyecto, cientos de mujeres de Chacabuco no están pudiendo acceder a elementos de higiene menstrual necesarios.  

“El proyecto surge de encuentros con compañeras peronistas que trabajan mucho en territorio, en distintas organizaciones sociales, barriales, o de manera individual y receptan algunas necesidades que quizás el resto no vemos, esa es la realidad”, cuenta. 

“Traemos la necesidad al Concejo de empezar a pensar desde una política de género, y pasar a poner en práctica. No solo buscamos que se provea de elementos de contención menstrual sino que se informe sobre la salud e higiene en épocas menstruales, y controles ginecológico. En esto las mujeres sufrimos muchas desigualdades”, dice. Implica ausentismo escolar en niñas o adolescentes que no tienen los métodos de protección. 

El proyecto señala lo que gasta aproximadamente una mujer en elementos de higiene menstrual. La cifra ronda los $3600 anuales, y no contempla complicaciones derivadas de la menstruación como dolores de ovarios, cabeza, entre otros. “El estimativo contempla lo que gastamos si eligiéramos los productos más económicos, sabemos que hay variedad y calidad”. 

Además, consideran productos como copas menstruales, esponjas marinas y/o ropa interior absorbente, que no generan impacto ambiental y son reutilizables. Sobre esto, Barbetta “es uno de los objetivos, la promoción de otras opciones, por el impacto ecológico pero sobre todo por el económico, la compra de la copa menstrual, por ejemplo, es por única vez, tiene una vida útil aproximada de diez años”.

Respecto a la aprobación y el debate, Barbetta dice “soy muy optimista, hace poco creamos la Comisión de Políticas de Género y Diversidad, es una impronta que se viene dando del concejo, creo que vamos a tener acompañamiento, se trata de una cuestión de salud”. Visibiliza la brecha salarial y las desigualdades de género. En Argentina, la brecha salarial promedio es del 27,7%. Teniendo en cuenta que se trata de una cuestión que no es optativa para las mujeres, sino biológica, una necesidad. “Cuanto menor sea el ingreso de una mujer, más impacto tendrá la adquisición de los productos, es una cuestión matemática, y si necesita llevar a la mesa un plato de comida para sus hijos, no comprar estos productos y utilizar algodón u otros, conlleva posibles infecciones”, explica.