“Mantenemos la deuda con todos los derechos humanos”

Entrevista  |  25 de marzo de 2020 (00:18 h.)

Por Martina Dentella 

Rocío Alconada Alfonsín, es la nieta del expresidente. Tenía apenas diez años cuando salía a repartir boletas con un grupo de militantes, casa por casa. No tenía conciencia de que su abuelo estaba a punto de ser presidente, pero entendía que algo cambiaba. Sus  padres tramitaban con alegría alquileres para sus amigos que volvían del exilio. Su tía empezaba a pensar en volver. Había una Argentina que cambiaba, efervescente. 

Recuerda en particular el acto de Ferro. Hubo un paro general de transporte. Cuando la cancha se empezó a llenar, y la gente llegaba de todos lados. Todos decían “ganamos”, lloraban. Empezaron a recitar entre lágrimas el preámbulo, y por primera vez, tuvo noción de que “el gordo” era una persona que la gente adoraba. Tuvo conciencia de quién era Raúl Alfonsín. 

Rocío toma el legado de su abuelo. Es comisionada del Mecanismo de Prevención de la Tortura Nacional, y asegura “Es muy loco cómo los argentinos podemos decir “nunca más a lo que pasó en el 76”, y no nos podemos dar cuenta que de alguna manera puede estar pasando ahora exactamente lo mismo, en otras circunstancias”. En está entrevista con Cuatro Palabras habla de las deudas de la democracia, de la situación carcelaria y se mete con las decisiones de un sector del radicalismo, “No hubo coalición, y el expresidente se cansó de decirlo. Gobernó el PRO”, dice. 

Alfonsín fue uno de los abogados que en los años más oscuros de la dictadura arriesgaba su vida presentando hábeas corpus, ¿qué registro quedó en tu familia?, ¿creés que tuvo ese reconocimiento?

Es algo que me trae un profundo dolor, por un lado, y por el otro la tranquilidad de saber que hizo todo lo que consideraba que estaba bien, y no para buscar reconocimiento. Sé que él tuvo la defensa de los derechos humanos como su causa. Durante toda su carrera política persigue la dignidad del ser humano, la igualdad. Entiendo que hay ciertos sectores que no entienden que esa tiene que ser una lucha que demos todos juntos. No hay que adueñarse de ninguna lucha. Es egoísta decir “yo soy mejor que esto en vos”. Hay defectos y virtudes en todos los sectores. Creo que los argentinos debemos empezar a decir las cosas como son. Esta fecha recuerda una fecha terrible, pero tenemos que decir que el terrorismo de estado comenzó antes que esta fecha. Deberíamos aceptarlo y decirlo porque sino, no decimos la verdad, no hacemos justicia ni tenemos memoria. Esto no es hacer chicanas baratas, el partido político que gobernaba lo sufrió, no es culpa de un partido político. Raúl creyó que la ley de obediencia debida y punto final no era lo importante. Nos hacemos cargo, y también tiene que hacerse cargo el peronismo de que votaron al candidato que proponía la autoamnistía, que aprobaron los indultos. Todos nos tenemos que hacer cargo de la historia. 

¿Creés que murió decepcionado por los distintos gobiernos que lo sucedieron?

No me animaría a decir tanto. Alfonsín era un político de raza. Cualquiera que está en política sabe que los problemas nunca terminan de solucionarse del todo, y menos en tan pocos años. Hubo épocas en las que lo ví muy desilusionado. En el 2001, por ejemplo, con la actitud esquiva de los políticos, de no enfrentar las situaciones. Antes de morir, estaba preocupado por la poca importancia que se le daba a las instituciones. 

 ¿Cuáles son las deudas pendientes de la democracia en el 2020?

Las deudas, son casi todas. En el discurso inaugural del 83, en el obelisco Alfonsín decía que debíamos preocuparnos por todos los derechos humanos. Todos esos problemas no están resueltos. Y en una época que recordamos a las cuestiones vinculadas con el terrorismo de estado y la tortura, me gustaría contar, porque soy comisionada del mecanismo de prevención de la tortura nacional, nos toca recorrer las cárceles, nuestra tarea es prevenir la tortura, los malos tratos. Y la verdad es que esa deuda nos queda. Hoy las cárceles son una forma de tortura. Es muy loco cómo los argentinos podemos decir “nunca más a lo que pasó en el 76”, y no nos podemos dar cuenta que de alguna manera puede estar pasando ahora exactamente lo mismo, en otras circunstancias. Hoy teniendo una condena de dos años por robo, te meten en un lugar y no te garantizan la vida, y dejan que te mueras. Si tenés la fecha de libertad condicional, nadie firma el trámite para que salgas en libertad condicional. Se condena a muerte a un montón de personas. Es una discusión que tenemos que dar, no es una sociedad nada si no aprendemos que los métodos de seguridad no pueden ser torturar a quien se equivoca. La gente no sabe las condiciones desde el punto de vista humano, muchos cambiarían de opinión, si les dieran la posibilidad de conocer las condiciones, y sentir un poco de empatía con quienes viven así. 

¿La situación de las mujeres privadas de su libertad se recrudece?

Sí, la situación para las mujeres es peor, y para las mujeres con niños es grave. Y la situación para los niños es muy terrible. Las mujeres sufren un montón de circunstancias que los hombres no, pero estamos en una situación tan dramática en general, que a veces me cuesta pensar en un solo grupo en particular. Los jóvenes adultos, de 16 a 21 años en conflicto con la ley penal, que si se los atiende bien y se les da una contención tienen una vida por delante. So se los encierra y se les provee drogas, lo único que tienen garantizado es arruinarse la vida. Hay muchísima gente que hace muchos esfuerzos, desde los ámbitos estatales, las oNGS, el problema es que no alcanza, porque es tanta la población carcelaria. No se puede tener tanta gente presa. Ahora, con el coronavirus, en Argentina se le está negando la libertad condicional a personas que tienen cumplido el tiempo, a madres con hijos, a madres con hijos menores afuera. No hablamos de gente peligrosa. No sé si es desidia o ensañamiento, pero se les están negando sus derechos. Si nosotros estamos preocupados en nuestras casas, hay que imaginarse a quienes están hacinados de a ocho en una celda donde entran tres o cuatro. 

 

“No hubo coalición, gobernó el PRO” 

¿Qué opinión tenés de los destinos que un sector del radicalismo tomó desde la convención del 2015 en alianza con el PRO?

La Argentina no la puede gobernar un solo partido político, estamos de acuerdo. Pero coincidía con el sector que perdió, que el acuerdo no debía ser solamente con Mauricio Macri y la Dra. Carrió. El acuerdo debía de ser amplio y tenía que ser parte el peronismo. Perdimos y fuimos a acompañar. 

¿Que te deja esa gestión?

Habla por sí sola, dejó mucho que desear. Pero no fue una cuestión de coalición, y el presidente se cansó de decirlo. Gobernó el PRO. Algunos radicales integraron el gobierno, pero por decisión del presidente, serían sus amigos, no le pidió al radicalismo que participe y que elija a sus hombres. Hubo coaliciones parlamentarias, eso es cierto, y se actuó con responsabilidad. Y no se podía hacer como Chacho Álvarez, hubo quienes actuaron con responsabilidad. 

También hubo mucho silencio en estos cuatro años

Por ejemplo, Corral no planteó ningún desacuerdo. Es la presidencia del Comité Nacional más desastrosa de la historia. Ernesto Sánz va a tener que rendir muchas cuentas al partido y a la historia. Hay algún que otro legislador que solo dios sabe cómo llegaron a las bancas, pero sí hubo disidencias, algunos públicamente, otros en privado, y se han intentado corregir los rumbos, y haciéndonos cargo de que ese gobierno estuviera ahí. Hay una cosa que me enoja de nuestro partido, y es quienes votaron en el acuerdo de Gualeguaychú, son los que después se corrieron y hacen la de Chacho Álvarez. No te puedo ni decir lo que no me gusta Macri, pero no se trata de eso. 

¿Cómo podría recuperarse el radicalismo?

Sabiendo lo que quiere hacer. Teniendo las ideas claras. Siguiendo ideales, porque si seguimos buscando nombres no vamos a llegar. Llegó el momento de que pensemos que buscando nombres no llegamos a ningún lado, que tengamos claro cuáles son las cosas que queremos concretar. Qué es lo que queremos para la Argentina. Los nombres vendrán solos. 

Más acciones: