20:09 h. Domingo, 19 de enero de 2020

“Los de siempre” (con y sin comillas)

Por Gustavo Porfiri

 

OPINIÓN  |  31 de diciembre de 2019 (12:18 h.)
Más acciones:

Daniel Altamirano, reconocido cantante, autor y compositor argentino, ligado a la música popular de raíz folklórica, fundó, en el año 1973, el trío “Los de siempre”. Lo acompañaron César “Coco” Martos, un ex integrante de Los Tucu Tucu, y Julio Sáez, un guitarrista que había acompañado a Horacio Guarany. Su repertorio estuvo definido por lo que hoy catalogamos como “folklore melódico” o “romántico”.

No pasaron diez días desde que asumió el nuevo gobierno elegido por la mayoría, sin necesidad de una segunda vuelta, y los de siempre salieron con todo su arsenal preparado para disparar la munición más gruesa posible. Claro, vienen envalentonados con el cuarenta por ciento de los votos cosechados el 27 de octubre, pero se olvidan de que son los autores del desastre que seguimos padeciendo gracias a su gestión.

El primero 

“Los de Siempre” lanzaron su primer disco en 1973 y llevaba el nombre del conjunto, con el agregado “Volumen 1”. Lo hicieron a través de la compañía discográfica CBS e incluía doce canciones, nueve de las cuales están firmadas por los integrantes del trío. “¡Que salgan los cantores, que se jueguen! ¡Eso me gusta! ¡Cómo no he de alegrarme!”. Esta frase es parte de la carta que Horacio Guarany les dedicó y que apareció en la contracara del “Larga Duración”.

Los de siempre tienen un argumento obsoleto, gastado, cansador. No soportan que el juego democrático le dé la oportunidad a un gobierno de corte nacional y popular, dentro del esquema de una democracia burguesa y capitalista, claro está, de hacerse cargo de la administración del Estado. Saben que cualquier variante -más o menos kirchnerista- del peronismo actual les va a tocar los privilegios. Eso los pone muy mal y salen de inmediato a poner el grito en el cielo, los tractores en las rutas, los títulos más desopilantes en los “grandes medios” y los legisladores en las trincheras para no permitir la gobernabilidad tantas veces predicada. Son de manual, vetustos, aburridores.

Tras la sanción de la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, el personaje mediático encarnado por Luis Majul “entrevistó” al presidente Alberto Fernández en lo que quedará como una pieza del ridículo, digna de estudiarse en las academias del periodismo.

"Pero Luis, ¿vos leíste la ley?", debió preguntarle el primer mandatario a su interlocutor. Majul había salido a apurar de entrada a un académico de fuste, al que ninguna carompa de la televisión derechosa de este país podría incomodar jamás. Felizmente tenemos un presidente con un caudal intelectual digno del cargo. Y aunque usted no lo haya votado, estimado lector, podrá sentir el alivio de que nos representará con la altura mínima y necesaria en cualquier rincón del planeta y que no balbuceará frente a un auditorio en ninguna circunstancia.

“Dios a la una”

El segundo álbum lanzado por “Los de Siempre” apareció en 1974. Los de Siempre volumen II, fue su título y lo recuerdo apilado al lado del Ranser con el que mi padre reproducía los tangos de Gardel, de Ángel Vargas y todo el folklore que se cruzara, en ese orden. El vinilo incluía la canción “Dios a la una”. Era la que abría disco, es decir la primera del lado A. Se trataba de un himno de profundo contenido espiritual con el que el trío liderado por Daniel Altamirano logró el Triple Platino y el Disco de Oro por sus ventas. Esta vez, el texto de la contracara, le correspondía a Daniel Altamirano y decía: “Un hombre debe ser, no parecer. Se nace con un destino y la vida es un milagro ineludible

Debes vivir de tal forma que cuando mueras sigas viviendo en cada cosa o lugar donde habitabas”.

Recientemente, en el ámbito de la provincia de Buenos Aires, los de siempre pusieron toda la carne al asador para instalar la idea de que el nuevo gobernador apuraba un “feroz impuestazo”. Para esto se valieron -nuevamente- de la cadena nacional de medios privados, la misma que le dio blindaje al gobierno del conglomerado derechoso que se acaba de ir, dejando una República en ruinas.

En ese marco, los legisladores provinciales cambiantes salieron a defender a ¡¡¿¿la clase media??!! del “75% de aumento impositivo”. Es interesante que tengamos ahora a un gobernador con la sangre a buena temperatura y una formación intelectual que será la envidia de más de un senador cambiante y que saltó como un resorte para defender su propuesta de actualización impositiva y explicar de qué se trata el asunto.

No pecaremos de reiterativos. Otra vez digamos: el 94% de los contribuyentes no pagarían más de 7.590 pesos al año (incluso con el beneficio de hacerlo en 5 cuotas). La mitad de este grupo solo pagaría un máximo de 1.000 pesos anuales. Por otro lado, 1.574 personas pagarían de 0 a 500 pesos al año. 

Apenas unas doscientas personas que residen en territorio bonaerense pagarán el 75% de actualización. Se trata del 6% de los constribuyentes y son propietarios de campos de más de dos mil hectáreas. También hay que decir que el 75% de incremento se compone de un 20% propuesto por la gobernación y de un 55% de inflación anual que nos dejó el gobierno que lideró hasta el 10 de diciembre pasado un tal Mauricio Macri.

Sin embargo los guardianes de los estancieros -en uno de sus habituales arrebatos republicanos- optaron por entorpecer la sanción de una ley fundamental para el funcionamiento de una provincia que ellos mismos dejaron en escombros.

Los sin comillas y sin argumentos

En fin, que tenemos a los de siempre, con su repertorio habitual, prestos a dar su recital más feroz, más encarnizado, contra el gobierno popular que la mayoría eligió recientemente. De esto deberá tomar nota urgente -no solo el frente gobernante- sino también aquellos que quieran hacer algo más que haber metido la boleta dentro de la urna. Dirigentes y militantes deben proteger a Alberto Fernández y a Axel Kicillof para que no tengan que exponerse a cada rato ante los embates de los mamarrachos televisivos de la derecha. Asimismo, es un reto adicional para el gobierno explicar de forma simple, clara, a todos los argentinos cada acción, para que a los mentirosos -políticos y mediáticos- no les quede margen de maniobra.

Por fortuna, está disponible en YouTube el registro remasterizado de “Dios a la una” de Daniel Altamirano, grabada por “Los de siempre”, de escucha indispensable por estos días.