• 04:34
  • miércoles, 28 de julio de 2021

La letra chica del tramo final

La ansiedad y las tensiones son la regla en la previa a cada elección. Los oficialismos suelen ordenarse y la oposición atomizarse. Eso no es regla de oro, en Chacabuco será a la inversa. Darío Golía jugará una partida difícil que solo puede arriesgar un jugador con semejante piso de votos. La ley Vidal se cae, porque la Leona ya no es más ¨orgullosamente bonaerense¨, y por lo tanto la posibilidad de un tercer mandato para Aiola, ahora depende del resultado de esta elección. La inminente posibilidad de que Julián Domínguez llegue al gabinete nacional puede ser el empujón que permita la gran reconciliación del Pasaje Beltrán. El 25 de julio se empieza a escribir esta historia. Acá va un anticipo de la letra chica. 

elecciones10
La letra chica del tramo final

La ansiedad y las tensiones son la regla en la previa a cada elección. La experiencia comparada indica que los oficialismos ordenan verticalmente y la oposición es un conventillo. Cuando la regla se rompe, se dan resultados como en el año 2015 y 2019, donde los procesos de acuerdos previos, derivaron en un frente electoral que se lleva la victoria. En las contiendas de medio término es casi imposible -siempre hay excepciones- de alcanzar un mínimo de coincidencias básicas. Según la bolilla de los manuales más leídos, las instancias de años impares son para el posicionamiento rumbo a las ejecutivas venideras. Ahí se anotan a troche y moche.

En Chacabuco, la lógica se invierte porque Aiola es parte de la Alianza conservadora PRO-Radical que gobierna en el pago chico. Pero como las brujas también existen, esta más cerca de una contienda interna que el opositor Frente de Todos.

 

La lapicera

 

Contra todas las apuestas que se podían jugar hace dos años, finalmente el dos veces intendente y actual vicepresidente de Trenes Argentinos, Darío Golía, terminará encabezando la lista de concejales del Frente de Todos. En un contexto donde hay poco margen para especulaciones, Golía pondrá el lomo con el riesgo de perder o con la posibilidad de escribir una segunda parte de la historia. En todos los casos hará una elección decorosa, garantizada por un piso de votos que lo posiciona como el único dirigente de Chacabuco, después de Osvaldo Rodrigo, con una potencia electoral que le permite intentar volver. Pero mas allá del resultado, Golía sabe que está jugando una partida que lo obliga a poner el cuerpo porque el Frente de Todos necesita mejorar su performance en la Cuarta Sección Electoral y sumar un senador. Si se toma como referencia el año 2017, la presencia del exintendente en la boleta local, garantiza un caudal votos que doblará al de aquel entonces.

 

La batalla de su vida

Tal vez solo Victor Aiola sabe que en esta elección juega la batalla de su vida. Si su candidata o candidato  le gana a Golía, consolida el poder para elegir a su sucesor o pensar en la reelección. Esta última posibilidad se dará, porque la letra de la ley Vidal ha quedado en desuso. “La leona, orgullosamente bonaerense ́ ́, volvió a ser la cheta de Recoleta. Qué épica puede tener hoy la norma que limitaba mas de una reelección y quién la va a defender.

 Ahora bien, como las elecciones las ganan o las pierden los que gobiernan, Aiola también sabe que perder es una posibilidad. En tal caso, deberá transitar los dos años mas angustiantes y menos deseados de su gestión. Golía conduciendo la oposición desde una banca desde el Concejo Deliberante y Marcelo Seal caminando la ciudad para ser, tal vez, el heredero que el actual jefe comunal no sepa o no quiera fabricar.

 

Otra vez ministro

Lo dijimos hace un par de días, vale insistir en este concepto. La dinámica de los acontecimientos suele devorar todas las ingenierías previas que se despliegan en pizarrones o servilletas de papel. El gobierno nacional, antes o después de las elecciones, va a oxigenar y relanzar la gestión. En esos cambios o relevos, cada vez tiene más fuerza el chimento de que Julián Domínguez vuelva a la Casa Rosada. Domínguez es abogado de la SMATA y desde ahí articula entre gremios del sector, industriales automotrices y el propio gobierno. A diferencia de Florencio Randazzo, el vecino de Chacabuco entiende que los errores se pagan, que el peronismo es una gran familia que a nadie deja sin el pan, pero no acepta las traiciones. De cualquier modo, cuando se reconoce el error y se cumple la penitencia, se puede volver a empezar. El valor agregado que lo impulsa a Domínguez en está instancia, es que la industria automotriz tiene planes alentadores para estas pampas y buen feeling con el equipo de Fernández. Julián ha perdido el control de la conducción partidaria local, pero se le reconoce el estatus de dirigente nacional. Su inminente llegada al gabinete mayor, puede ayudar a recuperar la autoestima del PJ local y recuperar la esperanza de que se habiliten viejas ventanillas clausuradas. Con las expectativas ciertas de un mejor porvenir para todos y todas, se pueden cicatrizar viejas heridas que permitan volver a las reuniones familiares alrededor de la gran mesa del Pasaje Beltran. La letra chica que no siempre se conoce al momento de querer interpretar el futuro inmediato. Ese que empezará a transcurrir a la cero hora del domingo 25 de julio.