11:41 h. Miércoles, 20 de noviembre de 2019

Una lección que viene de Ecuador

OPINIÓNPor Gustavo Porfiri

El mundo amaneció sorprendido este domingo. El presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, derogaba el decreto 883, un “paquetazo de reformas” que incluía entre otros puntos la eliminación del subsidio del combustible en ese país. Por la noche del 13 de octubre, el Gobierno Nacional y el movimiento indígena sellaron un acuerdo para poner fin al paro nacional que se sostuvo por once días. La Defensoría del Pueblo de Ecuador informó que entre el 3 y el 13 de octubre se han registrado siete muertos en las manifestaciones. Entretanto, el número de heridos se elevó a 1340 y el de detenidos a 1152, precisó el organismo público.

OPINIÓN Por Gustavo Porfiri  |  16 de octubre de 2019 (18:33 h.)
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Lo que pasó en Ecuador nos da la pauta de la bravura, decisión y poder de organización del movimiento indígena ecuatoriano. La protesta popular fue iniciada el 3 de octubre pasado por la Asociación de Transportistas, entidad que resultó directamente perjudicada por el tremendo ajuste aplicado a los combustibles a través del famoso decreto. Sin embargo, rápidamente el protagonismo en las calles lo tomó la poderosa Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie), a la que se sumaron los sindicatos y los colectivos de estudiantes, mujeres, artistas, profesionales, en fin, el pueblo todo.

No es casualidad, es historia de lucha

La Conaie tiene una extensa trayectoria -iniciada a mediados de los ochenta del siglo pasado- de luchas contra la aplicación de políticas neoliberales en su país. Esa resistencia hizo pico en la década de los noventa, cuando el aluvión de gobiernos antipopulares azotó gran parte de Latinoamérica y el Caribe.

De relación compleja con el gobierno popular de Rafael Correa, esta entidad pluriétnica contiene a una decena de nacionalidades indígenas de las principales regiones del Ecuador (Sierra, Costa y Amazonía). Nació en 1986 con el propósito de “consolidar la lucha de los pueblos indígenas por la tierra y los recursos naturales, por la igualdad y justicia social, contra el colonialismo y el neocolonialismo representado por las empresas trasnacionales en territorio indígena, para construir una sociedad intercultural promoviendo la participación en el ejercicio de la democracia representativa con el fin de descentralizar el poder y los recursos económicos…”.

La mesa de diálogo y la advertencia indígena

De la reunión, donde se logró un acuerdo, participaron nueve voceros designados por los pueblos y nacionalidades indígenas y por otra parte, seis voceros del gobierno nacional, donde auspiciaba como mediador un representante de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Arnaud Peral, Coordinador Residente de la ONU en Ecuador fue quien dio lectura a los puntos de acuerdo entre las partes, el gobierno de Ecuador y el Movimiento Indígena: “Como resultado del diálogo se establece un nuevo decreto que deja sin efecto el decreto 883. Para lo cual se instala una comisión que elaborara este nuevo decreto, integrada por el Movimiento indígena y el gobierno nacional con la mediación de ONU Ecuador y Conferencia Episcopal Ecuatoriana. Con este acuerdo se terminan las movilizaciones en todo el Ecuador y nos comprometemos de manera conjunta a restablecer la paz en el país”.

Desde la Conaie manifestaron: “Festejamos la victoria, pero esto no termina hasta que el acuerdo concrete a cabalidad.” “Hoy celebramos, mañana, con todos y todas, para limpiar las calles del país”. El presidente de la organización, Jaime Vargas, enfatizó que el sector indígena trabaja para la construcción de un Ecuador plurinacional y con orden: "trabajamos para las libertades de todos los hombres y mujeres del país", enfatizó.

Antes aún, este dirigente había denunciado que el decreto de ajuste era "una medida que afecta a los sectores más pobres, los incrementos del transporte no benefician al pueblo (...) la medida genera injusticia social, no tiene ninguna coherencia fiscal, es una medida que ha provocado una convulsión social y pérdidas millonarias a todos los sectores económicos del país". 

Demostrando la estatura política que a Lenín Moreno le falta, Vargas le solicitó al mandatario que "respete el ordenamiento jurídico vigente, existen normas constitucionales que deben ser respetadas”. “La improvisación de la política económica nos ha llevado a esta convulsión social", sostuvo el presidente de la Conaie, y le recordó al ajustador: "somos millones los que ahora le pedimos que apueste por la paz y por la estabilidad y recuperación del país, derogue el decreto y busquemos juntos el horizonte de la prosperidad, de justicia social y el buen vivir".

Sí se puede

El pueblo ecuatoriano le ha dado una lección al mundo y fundamentalmente a la región. Una lección que costó vidas, heridos y encarcelados. Un costo demasiado elevado para cualquier sociedad del siglo XXI, sin embargo, ahí están los ecuatorianos resistiendo el embate del Fondo Monetario Internacional y de sus gobernantes nostálgicos de las políticas diseñadas en el “Consenso de Washington”. Políticas que hoy mismo sufrimos los criollos en carne y bolsillo propio, políticas que han inundado a nuestras repúblicas latinoamericanas y caribeñas de privatizaciones, extranjerización, desindustrialización, primarización de la economía, endeudamiento externo, concentración de la riqueza, desmantelamiento del Estado de Bienestar, exclusión, desocupación, empobrecimiento y una desigualdad social sin antecedentes.

Por fortuna, los argentinos estamos a pocos días de desterrar por los votos a uno de los más feroces representantes de esas atrocidades. Que así sea.