19:33 h. Lunes, 20 de Mayo de 2019

Las segundas partes

Aiola busca su reelección por cuatro años más. Cristina es la dirigente opositora mejor posicionada. En política nada es imposible. Por eso el Jefe Comunal de Chacabuco no descarta un segundo mandato de cohabitación. Su rol provincial pensando en la conducción del radicalismo opositor en la provincia. El desafío a las segundas partes y la reedición del club de los “Radicales K”

PANORAMA POLÍTICO​ Por Alejo Dentella  |  13 de Mayo de 2019 (10:03 h.)
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En política nada es imposible. O mejor, todo es posible. Víctor Aiola buscará su reelección por cuatro años más. Por ahora es el candidato posicionado con mejor intención de voto. Cristina Fernández de Kirchner es la dirigente opositora que más adhesiones recoge en todas las mediciones que repiten las consultoras.

Los peronistas de Chacabuco, en todas sus versiones, aseguran que “Aiola es Macri”. Lo parafrasean, le bajan el precio, lo empujan a ser preso de sus palabras porque lo imaginan en un final parecido. “La gente no corta boleta” repiten en las tiendas que el PJ arma camino a las PASO. Los cambiemitas, gorilas en casi todas sus expresiones, ya no se animan a desconocer un fatal desenlace. Nadie apostaría más que un choripán asegurando que es imposible el retorno de Kristina. Aiola hace gala de su intuición mientras desempolva el archivo de 2015. Por eso, en conversaciones con su entorno íntimo, no partidario, imagina escenarios alternativos. No descarta un segundo mandato con un presidente/a peronista. Tal vez sea la adrenalina que le ponga condimento a sus próximos cuatro años. 

Señales

Hace tiempo que el intendente Aiola dejó atrás su discurso agresivo, irritable, intolerante y acusador. No es casualidad que al mismo tiempo busca fortalecer la imagen de su jefa de gabinete y candidata a ocupar el número 1 en la lista de concejales, Laura Marchesse. Como buen lector de la realidad, a la que le toma la temperatura en cada recorrida semanal, el pediatra no descarta un segundo mandato de cohabitación con un gobierno nacional y/o provincial del peronismo. “Van a conocer al verdadero Aiola” le escucharon decir minutos antes del acto político/cultural más importante en lo que va de este año. Estaba por comenzar la presentación del libro “Sinceramente” . Señales para tener muy en cuenta.

Juego propio

El peronismo local se encamina a definir su intríngulis interna en las PASO de agosto. Mientras tanto, y a la espera de un rival único camino a la general, Aiola se entretiene con la UCR provincial. Levanta al vicegobernador Daniel Salvador. Se planta como el promotor de su reelección y como tutor de un hombre que parece estar dispuesto a pasar sin pena ni gloria. La jugada de Aiola es de manual. Los frutos que espera recoger son inmediatos y también de mediano plazo. En el aquí y ahora discutirán algún lugar en las listas de diputados provinciales. Eso sería la parte del contrato que reza “al contado y en efectivo”. El saldo es una apuesta personal de su propia carrera. La notoriedad que le reporta la defensa de su correligionario es abono de su trayectoria futura dentro del armado provincial de los radicales. En ese escenario no descarta el eventual retorno al rol opositor del centenario partido. “Si nos toca volver al llano, el interlocutor del peronismo no va a ser siempre el mismo” asegura Aiola, mostrando juego propio y en clara referencia al reelecto director del BAPRO Diego Rodrigo. 

Radical K

De nuevo, ninguno de los escenarios futuros que dibuja el alcalde de Chacabuco, niegan la posibilidad de un segundo mandato con gobierno nacional y/o provincial de otro signo. Peronista dice este cronista y no por eso descarta opciones con Alternativas del medio. Es posible y probable que Aiola pueda llegar a gobernar cuatro años más y convivir con el peronismo. En el terreno de las hipótesis es desaconsejable descartar esa opción. Las encuestadoras olfatean, se presumen como confiables y hacen tiquets que se cobran a políticos desesperados. Las urnas son las que finalmente hablan. Por suerte. 

En el plano de la gestualidad de la campaña, la familia Cambiemos parece unida alrededor de la gran mesa. Los operadores reiteran la intención de conseguir la reelección en los tres niveles ejecutivos. Por abajo se rumea que el esfuerzo estará volcado a defender el territorio. El pago chico como lo llaman los compañeros. En ese camino no se desecha nada. Las abuelas decían que las segundas partes nunca son buenas. Hasta eso parece dispuesto a desafiar Aiola. Por eso no hay que descartar nada, incluso la reedición del club de intendentes “Radicales K”.