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  • domingo, 12 de julio de 2020

La marea que crece

Dejamos atrás un año con dos femicidios en la ciudad. Quizás por esa conciencia o porque el movimiento crece a medida que la violencia contra las mujeres recrudece, cada vez son más las personas (mujeres en su mayoría), que se reúnen para marchar alrededor de la plaza principal en reclamo de sus derechos. La Multisectorial de Mujeres lideró la convocatoria. Fueron cientos y mayoría de jóvenes. El Municipio sigue sin encontrar la brújula, intentó cerrar una semana de celebraciones con una caminata a la misma hora y en el mismo lugar que estaba convocada la jornada de la Multisectorial. Por su parte, la organización Jacarandá de Rawson realizó su primer e histórico acto cargado de simbolismos. Decenas de vecinas y vecinos marcharon en la localidad y plantaron tres árboles en memoria de las víctimas de femicidio en Rawson. (Pág.2)

La marea que crece

Contamos dos femicidios en el 2019. Las mujeres de la ciudad se organización en una convocatoria superadora y movilizante que contó con distintas actividades previas conducidas por la Multisectorial de Mujeres. Se acercaron cientos de vecinas y vecinos. Hubo fuertes críticas al gobierno municipal y al Área de la Mujer. Por su parte, Rawson, hizo historia. 

 

Este año, la Multisectorial de mujeres convocó a asambleas abiertas para debatir la jornada, que incluyó charlas, talleres sobre educación sexual integral, Ley Micaela, ciberacoso, abolicionismo, entre otras exposiciones. 

El documento que leyeron representantes de la Multisectorial, además de hacer mención de los femicidios en la ciudad y la desprotección a la que son sometidas las mujeres violentadas cada día, planteó duras críticas contra el gobierno Municipal y en particular, al Área de la Mujer: “Las encargadas de este precario espacio no muestran ninguna voluntad para impulsar políticas que realmente cambien la vida de la gente, sino que, por el contrario, se dedican a revictimizar y culpabilizar a quienes sufren violencia de género, al igual que el personal de Comisaría, Fiscalía, Juzgado y Comisaría de la Mujer. Nada de esto es una sorpresa viniendo de un gobierno cuyo intendente, ha demostrado no tener ninguna voluntad política para satisfacer nuestras demandas (…) Por el contrario, tanto él como sus funcionarios, se han dedicado a bastardear públicamente tanto al movimiento en general como a las mujeres víctimas de violencia que solicitan asistencia”.

La lucha no se bifurca 

El llamado de atención vino desde las dependencias oficiales que realizaron una actividad (o contramarcha). Los motivos por los cuales el Municipio ha optado durante estos años por no participar del movimiento nacional que tiene su réplica en la ciudad son inciertos. Hay quienes han alegado que se trataba de convocatorias partidarias, de aprovechamiento político. Falso. Como contracara, han decidido realizar actos propios, contrarios a la multitud y a las consignas que conducen al movimiento de mujeres, algunas vaguedades, que en nada se asemejan con el grito global. Es cierto que los feminismos son tantos como tantas mujeres hay en el mundo, pero la lucha contra la violencia machista no se bifurca. 

Convocar a una actividad oficial a la misma hora y un mismo lugar, a la que asisten funcionarias, funcionarios y simpatizantes es, de mínima, una actitud provocadora. No hay destreza política, prudencia en el armado escenográfico ni empatía, como no hay recursos ni voluntad para trabajar contra la violencia machista en la ciudad. 

Histórico acto en Rawson

En la localidad de Rawson, la organización feminista Jacarandá organizó, por primera vez, una conmemoración en el día internacional de la mujer con un simbólico acto, en donde se plantaron tres jacarandás en representación de las víctimas de femicidios del 2019, y del que participaron decenas de vecinas y vecinos. 

También leyeron un comunicado que rezaba: “Queremos agradecer principalmente a las familias que sin su consentimiento esto no se hubiera realizado (…) Está más que claro que no hay razón para festejos cuando en todo el mundo las mujeres ven cómo se violan sus derechos por leyes y costumbres hechas a medida del hombre. (…)¿Por qué Jacarandá? El Jacarandá es un árbol autóctono de la zona de nuestras localidades. Es resistente en el tiempo y se multiplica con solo una semilla de su flor. Así, como nuestra lucha, que es histórica y que atraviesa generaciones (…) Nuestro querido Rawson nos dejó 3 grandes heridas. Heridas que no han de ser olvidadas y son uno de los motivos por los cuales hoy, nos encontramos reunidos acá. Esas heridas tienen nombres: Hilda, Andrea y Fabiana. Así, en ese orden. Cada uno de esos Jacarandás llevarán su nombre simbólicamente, para recordar la lucha, para recordarlas a ellas que fueron víctimas, para recordarnos a nosotros, al pueblo, cada vez que pasemos y los veamos, que no estamos lejos de la realidad. Que no exageramos cuando pedimos a gritos BASTA”.