15:45 h. Domingo, 15 de diciembre de 2019

La hora de gobernar

Por Alejo Dentella 

La Declaración de la Emergencia Económica Municipal es una jugada audaz que condiciona el accionar del propio Víctor Aiola. Tal vez una oportunidad para sincerar el verdadero estado de las cuentas municipales y ponerse a gobernar. Todo lo que no se gastó entre 2003/2015 se lo patinó la actual gestión. Poner la lupa sobre el gasto innecesario es el remedio para evitar que los empleados sean la variable de ajuste. Hay una nueva generación de dirigentes que tiene la obligación de pensar en políticas de Estado. Los que ya fueron deberán allanarles el camino a los que vienen marchando y transmitirles parte de su experiencia.

PANORAMA POLÍTICO Por Alejo Dentella  |  18 de noviembre de 2019 (23:19 h.)
Más acciones:

La Declaración de la Emergencia Económica Municipal, anunciada el último viernes por el intendente Víctor Aiola, puede ser compartida o atacada como políticamente incorrecta, lo que nadie podrá negar seriamente es el carácter de fuerza testimonial de la medida que llega para poner punto final a un modo de gobernar que está agotado. La decisión del actual Jefe Comunal lo pone a él mismo frente a un gran desafío, y obliga al peronismo a dejar de lado discursos proselitistas de poca monta y aceptar el debate sobre la definición de un nuevo modelo de gestión municipal. Con o sin presencia en la convocatoria que realiza Aiola, parte de la extensa agenda de discusiones que acumula el peronismo en su pasivo, tiene que incorporar el debate sobre nuevas prácticas de gobierno. El manejo irresponsable de las finanzas públicas no da para más. Todo lo que no se gastó entre 2003 y 2015, se lo patinó Aiola en su primer mandato. Si el actual Jefe Comunal pretende terminar como empezó, deberá poner el caballo adelante. Y si el justicialismo apura su tranco para la reconciliación con la sociedad, tiene que cambiar las recetas. Llegó la hora de gobernar con políticas de estado que trasciendan la alternancia del poder. Pobres aquellos que piensan reeditar viejas y precarias teorías de “cuanto peor mejor”. 

Por algo se empieza

Declarar la Emergencia Económica es una jugada audaz con el sello de dirigente atrevido, laburador y con suerte. Eso no le garantiza el éxito de la medida. Muy por el contrario, en todo caso lo obliga a ser esclavo de sus propios límites y a reconocer que debió haber intervenido antes. Jugó con los tiempos y ahora deberá aplicar cirugía mayor, casi sin anestesia. De cualquier modo, nada es tan grave ni puede ser mucho peor que lo ocurrido hasta hoy. Un análisis, aunque improvisado y precario del presupuesto municipal, permite ver que todavía hay tiempo para salvar al paciente. Hace falta decisión política y funcionarios capaces. 

Votos y nombres

Aiola toma una audaz decisión política a menos de un mes del contundente triunfo electoral y en momentos donde en paralelo anuncia la incorporación al gabinete de un nombre que puede aportar un giro de 180º en la mirada a la administración pública. La llegada del joven empresario Alejo Pérez, a lo que será la nuevamente unificada Secretaría de Gobierno y Hacienda, sin dudas trae una bocanada de aire fresco y una mirada distinta en la concepción de la administración de los fondos públicos. De nuevo, un desafío para el propio Aiola, que más allá de las potenciales destrezas del reciente funcionario anunciado, lo obliga a convencerse que no hay otro camino.

Poner en contexto

Nadie puede imaginar que al actual electo presidente de la nación le guste hablar de que una las principales medidas iniciales de gobierno será la lucha contra el hambre. Alberto Fernández pone en el centro de la escena una deuda que acumula la democracia argentina y que el gobierno conservador-radical-macrista se ocupó de llevar a niveles insostenibles de cinismo. Al igual que Aiola, Fernández como protagonista de la política nacional, se auto impone una obligación que no quedará resuelta ni saldada con la publicación de mejoras parciales en los índices de indigencia que eventualmente pueda mostrar dentro de 6 meses. Por eso, quienes en ese contexto, pretenden subirse a la Declaración de Emergencia Económica de Chacabuco para cabalgar rumbo a 2021, deberían advertir algunas cuestiones mínimas. Aun con una mirada ignorante, del presupuesto municipal se desprende que hay áreas donde se pueden realizar recortes presupuestarios sin afectar los aspectos más sensibles de la gestión. Mientras tanto, el ejecutivo debe tener claro que no debe renunciar al compromiso mínimo asumido con la familia municipal. Aiola ha estado entre los intendentes que otorgó las mejores paritarias de los últimos cuatro años. Ademas puede mostrar que el piso salarial, si bien está lejos de lo ideal, es de las mejores de la provincia.Por supuesto, esto no es producto de la casualidad, sino del accionar y el compromiso de las organizaciones gremiales que por suerte gozan de buena salud.

Juventud divino tesoro

Martín Carnaghi desafió los límites de la conducción peronista, en 2017 se plantó y logró plena legitimidad de origen para ingresar al Concejo Deliberante. Lo empardó en 2019, jugó, perdió y acompañó. Julieta Garello es una dirigente territorial que surca las calles y estampa un modo de acción política que se emparenta con lo mejor del peronismo. Víctor Aiola invita a Alejo Pérez a subirse al desafío de construir otro modo de interpretar el manejo de la cosa pública. Marcos Peralta vuelve al Concejo Deliberante. Con todo derecho, cada uno será portador de su propio libreto. Ellos y todos los que se sumen son parte de una generación que tienen la obligación de hacer agenda con políticas de Estado. Los que pasamos los cincuenta y transcurrimos los 36 años de esta joven democracia, necesitamos algún motivo para entusiasmarnos de nuevo. Tres de estos cuatro actores, son hijos de quienes escribieron una parte de los primeros capítulos de los ochenta. Ingenuidad, intuición o subjetividad, como al lector o lectora le parezca. Pareciera que estamos pariendo un nuevo tiempo. Ojalá lo entiendan los que están para aportar lo mejor de las experiencias acumuladas.