• 19:32
  • miércoles, 27 de mayo de 2020

Kiosco TC, una leyenda viva 

Irma María Trípano es la propietaria del icónico Kiosco TC, ubicado en la calle San Juan y con más de 52 años de historia. Su suegra lo instaló junto con su hijo, marido de Irma, cuando ellos eran novios y tenían veinte años. Su familia no quería que en este tiempo de aislamiento estuviera tanto tiempo al frente del negocio, “yo soy persona de riesgo, pero soy porfiada, quería atender igual, a mí me encanta”, dice en esta entrevista con Cuatro Palabras. 

Kiosco TC, una leyenda viva 

 

La antigua propietaria y suegra de Irma decidió abrir el kiosco para que su hijo se salvara del servicio militar, y al ser sostén de madre viuda, “no hacía el servicio”, cuenta Irma a unos metros de la cámara con su barbijo puesto.  

El kiosco se llamó TC porque su marido era fanático del Turismo Carretera, “era muy fierrero, íbamos siempre a las carreras y a mí también siempre me gustaron. Los sábados, veníamos de bailar y los domingos temprano ya nos íbamos a ver las carreras cuando eran por acá cerca, fanáticos”, dice.

Ubicados en un rincón del local, sobre una estantería, hay unos neumáticos. Uno es de Luis “Patita” Minervino y el otro de Roberto “Tito” Urretavizcaya. “Uno de la final de Río Cuarto y el otro de la final de Trelew”. 

Irma cuenta que en su kiosco han comprado corredores reconocidos, “Los chicos de acá (Tito y Patita) venían siempre, desde chiquitos, andaban por acá en el barrio. Después vino el “Cocho” López, Gastón Perkins. 

Por la cercanía con el Hotel Italia y el Hotel Unión, Irma ha conocido a una gran cantidad de personalidades que visitaron Chacabuco en alguna oportunidad, “venían a comprar acá, conocí a Emilio Disi, Irma Roig, Arturo Puig, Tarragó Ross, León Gieco, el Chaqueño Palavecino, Luciano Pereyra”. 

Siempre tuvieron muchas revistas, antes traían los paquetes enteros de El Gráfico, Revista Gente, D'artagnan, Fantasía, de historietas. “Mi nieto viene y me pide revistas, es un amor. Le doy revistas, alguna golosinas”, dice. 

Irma se cuida y se adapta a las medidas acordadas con el gobierno local, usa alcohol en gel, lavandina, “uso el tapabocas siempre, y pedimos a todos que mantengan la distancia”. 

Hace más de dos semanas que no tiene stock de cigarrillos, “nosotros mantuvimos los precios, nunca los aumentamos, pero nosotros compramos los oficiales, compramos los que pudimos, hasta donde nos vendieron”. Irma bromea “les cuidamos la salud y el bolsillo”.