07:51 h. Viernes, 06 de diciembre de 2019

La joda del “supermiércoles” 

Una vez más, el Banco de la Provincia de Buenos Aires fue usado como caja política electoral y la bonificación en compras de los “supermiércoles” le costó nada menos que 5600 millones de pesos. Ademas, la gobernadora María Eugenia Vidal comprometió el futuro de la entidad financiera a la que ya le anunció la refinanciación compulsiva de un bono por 4 mil millones de pesos. A eso hay que sumar los casi 9 mil millones del pasivo de la caja de jubilaciones de la entidad que se transfirieron también al banco, máqs los 17 mil millones en créditos UVA que podrían transformarse en un gran dolor de cabeza si se hace lugar al reclamo de quienes tomaron esos créditos. 

BANCO PROVINCIA  |  27 de noviembre de 2019 (09:36 h.)
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La joda del “supermiércoles”

La situación del Banco de la Provincia de Buenos Aires es seguida con atención por el equipo de transición de Axel Kicillof. En retirada, el gobierno de María Eugenia Vidal acaba de blanquear que terminará el año con un enorme rojo fiscal y busca alternativas para financiarlo.El BAPRO termino siendo rehen de “la leona”.

Según destacó el portal Infocielo en un minucioso trabajo periodistico, esta semana se reunieron Federico Salvai, el Jefe de Gabinete provincial, y Carlos Bianco, líder de los equipos de transición que designó Axel Kicillof para obtener informes de parte de la administración saliente. En ese encuentro, Bianco confirmó la sospecha que el Gobernador electo manifestaba sobre el rojo de las cuentas bonaerenses.

Salvai admitió que faltan unos 70 mil millones de pesos para cerrar en equilibrio y que aspiran a que el gobierno nacional aporte 20 mil. El resto -o el total, si las gestiones frente a Macri no dan resultados- se financiaría, de acuerdo a los planes de Gobernación, con créditos del Banco Provincia y del Banco Nación.

Bianco sugirió que se descartaran esas alternativas y que se buscara un auxilio extra de parte del Gobierno nacional en pos de que el déficit de la administración central no se financie con la caja de organismos descentralizados como IOMA, IPS o el propio BAPRO.

El temor del exministro es que la banca pública bonaerense esté en iguales o peores condiciones que el Tesoro, a pesar de que la entidad afirma tener un patrimonio neto superior a los 51.500 millones de pesos. 

Según datos oficiales, el BAPRO obtuvo en el tercer trimestre del año ganancias por más de 6 mil millones de pesos, pero lo que no dicen los anuncios oficiales es que esa ganancia representa un 30 por ciento de crecimiento, que está por debajo de los índices de inflación acumulados en el mismo lapso de tiempo. 

Lo cierto es que todas las actividades productivas del banco pierden plata: el descuento de cheques, la banca comercial, agropecuaria, corporativa y pyme.Los negocios están a la baja, como en todos los banco, pero la banca estatal BAPRO debe orientarse hacia el beneficio público y eso deja menor margen. La liquidez del banco está por encima de la necesaria, pero ese panorama puede revertirse en el corto plazo.

El Banco dio a conocer las “buenas noticias” apenas horas antes de que Vidal blanqueara la intención de “patear” el vencimiento de un bono de 4 mil millones de pesos que vence en un mes, para dentro de un año, cuando gobierne Kicillof. Pero la medida quedó trunca a partir de dos dictámenes técnicos que advirtieron que implicaría una pérdida patrimonial de 2.500 millones de pesos para el Provincia, y que el directorio no podía convalidarlo. Así, a Vidal le quedaría como única posibilidad obligar al banco a aceptar el canje de bonos de manera compulsiva, mediante una ley -que la oposición puede bloquear- o un decreto, con un elevado costo político. 

Otras medidas de la Gobernadora ponen en jaque las cuentas del BAPRO. Por ejemplo, los 5.600 mil millones que significan haber financiado los “supermiércoles de descuento” en 2019, el caballito de batalla con el que Vidal afrontó la crisis económica durante las campañas electorales de 2017 y la de este año de un núcleo duro de los bonaerenses. 

Y el rojo se agranda a partir de los miles de millones del déficit de la caja de jubilaciones que se transfirieron al Banco, y que en La Bancaria y en el Directorio calculan entre 8.500 y 9 mil millones de pesos, o los 17 mil créditos UVA que otorgó y que implican un alto riesgo para la entidad si se cambia la letra chica de los contratos, como piden sus beneficiarios, que los consideran una estafa. Ese escenario se combina con el crecimiento exponencial de la morosidad de clientes de tarjetas de crédito y de créditos personales, que son una postal de cómo la crisis económica golpea al bolsillo de las familias bonaerenses.

El balance del BAPRO se conocerá recién en marzo, pero el estado de situación se conocerá en los próximos días. Se anticipa un déficit de caja de más de 7 mil millones de pesos. La pregunta de rigor es de dónde sacará Vidal los 20 mil millones que necesita para aliviar el rojo fiscal.

Fuente: Infocielo