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  • sábado, 19 de septiembre de 2020

“El Instituto Proyectar es una instancia superadora a las diferencias internas”

En el año 2003, asumió como el Intendente más joven de la provincia de Buenos Aires, con 31 años. Ahora, se entusiasma con que el Instituto Proyectar sea el semillero de una nueva renovación. En este ping pong de preguntas, Darío Golía asegura “No estoy hablando de tirar a nadie por la ventana, porque nos necesitamos todos. Hay que reacomodar responsabilidades y dejar que quienes quieran expresarse lo puedan hacer y que surja una renovación natural”. 

Además, opina sobre los derechos de una nueva generación, y habla de cómo crecer sin dañar el ecosistema. También anticipa que este sábado la periodista y escritora Sandra Russo, dará una charla virtual sobre el rol de los medios de comunicación en esta nueva etapa política. 

“El Instituto Proyectar es una instancia superadora a las diferencias internas”

Entrevista 

 

El presidente de Trenes Argentinos, Martín Marinucci, habló de la posibilidad de incorporar una nueva frecuencia en el servicio Retiro-Junín, ¿cuál es la expectativa a mediano plazo?

Hicimos una agenda de temas importantes a principios de enero, de los objetivos que nos proponíamos como empresa para desarrollar a lo largo del año. No podemos desconocer la necesidad de mejorar el sistema ferroviario en el interior de nuestra provincia, de llegar a nuestros lugares, y las frecuencias. Por la pandemia tuvimos que avanzar de forma más lenta, vimos alteradas las prioridades, pero seguimos trabajando en mejorar la infraestructura, los coches, la calidad, la seguridad y también poder llegar a aquellos lugares donde no estamos llegando. Y en el caso de Chacabuco-Junín, que es un reclamo de toda la región de muchísimos años, tratar de mejorar el servicio y aumentar la frecuencia. Para que eso se pueda dar tenemos que tener la infraestructura en mejores condiciones, es por eso que estamos mejorando los paso a niveles, las barreras automáticas. El mayor desafío es que podamos tener un servicio diario. 

 

Este sábado está convocada la periodista y escritora Sandra Russo al Instituto Proyectar. Alberto Fernández tomó una medida que pone un límite a las corporaciones de medios, ¿cual es el análisis que hacés del rol de los medios y la comunicación de estos últimos años?

La decisión de Alberto tiene que ver más que nada con los intereses corporativos. Muchos medios, los grandes, dejan de ser medios para ser capitales o grupos de intereses. Esa disputa se vio reflejada en años anteriores, con la instalación permanente de las agendas. Esos grupos económicos fueron beneficiados durante el gobierno de Macri, sobre todo con lo que tiene que ver con las concesiones, con las tarifas, y la ampliación de recursos. Cuando se le pone un límite a esos grupos, o se les pide que tengan un grado de menor rentabilidad, o cuando se habla de redistribuir y sacar a los que más tienen para ponerlo en los sectores donde hace falta desarrollo, empiezan a desplegar sus anticuerpos, y están en todos lados, sobre todo en las corporaciones mediáticas. Por eso desinforman, llevan confusión, intentan colonizar a las personas para que tengan las respuestas que ellos pretenden. 

 

 ¿Cuáles son los reclamos hacia los dirigentes de parte de las nuevas generaciones que se acercan al Proyectar?

En 2003 me tocó ser Intendente después de la crisis de 2001, cuando pedían que se vayan todos. Nadie creía en la política. Y en ese momento, yo decía que quería seguir para adelante y muchos me decían que estaba loco. Me tocó estar al frente de una gran renovación del peronismo de Chacabuco, creo que fue la última gran renovación que hubo. Al igual que en esa oportunidad, el reclamo que uno escucha tiene que ver con las nuevas formas, nuevas caras, nuevos roles. Esos reclamos los pide la sociedad. Y eso no se hace repitiendo slogans, se hace convocando, trabajando. No es con un decreto que diga “a partir de hoy hágase una renovación”. Pasa naturalmente, dándole funciones a los jóvenes y organizando. Tomamos nota de eso, lo hicimos desde un Instituto, que es una instancia superadora, para no entrar en más divisiones de las que ya tiene nuestro espacio político. Queríamos convocar a todos los sectores de todos los espacios e incluso que trascienda a sectores que nunca participaron en la política. Y así fue la respuesta, te aseguro que el 70% de los integrantes del instituto vienen de la participación social y comunitaria. Y otros vienen de varios espacios, y eso es parte de una renovación. Nos toca a nosotros hacer una segunda gran renovación, y no estoy hablando de tirar a nadie por la ventana, porque nos necesitamos todos. Sí hay que reacomodar responsabilidades y dejar que muchísimas fuerzas y ganas de quienes quieran expresarse lo puedan hacer, que tengan responsabilidades y que pueda surgir una renovación natural. 

 

La mayoría de los dirigentes políticos asegura que no es momento de hablar de cuestiones electorales, pero la realidad es que off de record la carrera electoral se cuela permanentemente, ¿cómo te imaginás el escenario electoral post-pandemia?

Lo que no me imagino es algo tradicional como ha sido siempre, donde quince días antes de una elección se arma una lista convocando a unos de un lado y otros del otro para forzar una unidad. Nosotros no hablamos de candidaturas pero sí de un proyecto de ciudad, un proyecto comunitario, que no ponga a los dirigentes, o a los cargos o esas disputas, por encima de lo que tiene que ver con los reclamos de la gente. La mejor construcción es la comunitaria. Escuchar al vecino, saber lo que está pasando, encontrar la forma de ayudarlo. Estudiar los temas, convocar a la gente que más sabe sobre las distintas problemáticas de la ciudad. Esa es la construcción que ideamos para presentarle al pueblo de Chacabuco el año que viene. Lo que nos pasó en los últimos años fue que llegamos quince días antes del cierre de listas tratando de acomodar nombres que por ahí le cierren a los dirigentes, pero que estaba lejos del sentimiento de lo que debemos representar… eso no me lo imagino. Me imagino algo fresco, que surja del consenso de quienes hoy están trabajando en los temas comunitarios, tenemos que volver a hablar el idioma de los intereses de la gente. 

 

¿Qué valoración hacés respecto a cómo se manejaron las cuestiones sanitarias en la ciudad?

Creo que lo prioritario es la salud. Yo no quise polemizar en todo este tiempo, seguro hay cosas que uno haría de otra forma, pero la verdad es que me parece que en estos temas no hay que generar discusiones, sino buscar soluciones conjuntas. Creo que se podría mejorar la cuestión de los accesos, no puede ser que la gente de la zona Coliqueo hace 5 meses que tiene que hacer decenas de kilómetros para venir a hacer una compra a Chacabuco. Hay dos centros de salud que están cerrados, eso hay que resolverlo. No lo hago en un nivel de crítica, creo que es un aporte. Los recaudos parecen de más, pero está bien que se tomen recaudos porque nos tenemos que cuidar todos y tomar conciencia. 

 

La posibilidad de la instalación de granjas de cerdos en Chacabuco para abastecer la demanda china generó un fuerte repudio, más de seiscientos vecinos se unieron en un petitorio para que la ciudad no produzca a cualquier costo, ¿tiene la ciudad potencial para crecer productivamente sin dañar el ecosistema?

No me imagino que el diseño productivo tenga que ver con megagranjas de esas características. En un momento armamos la asociación de productores porcinos, alentábamos a la actividad, pero para microproductores, eran más de 250 y no un solo empresario. Lo otro tiene que ver con una gran escala para exportar, habría que ver qué cantidad de puestos de trabajo podría generar, pero sobre todo el impacto ecológico que eso genera. El ambiente es lo primero que tenemos que cuidar, si pretendemos que la salud esté primero. Está estrictamente relacionado con la salud, es un tema que hay que poner en agenda de gobierno.