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  • viernes, 05 de marzo de 2021

Insoportable 

Hizo dieciocho denuncias contra su expareja, el policía Matias Ezequiel Martínez. Le pegaba, maltrataba y acosaba. Al principio se calló por miedo. Habló con sus amigas. Se vio muerta.  "Me tiene amenazada de muerte. Por eso tengo miedo amiga", había alertado en una conversación de Whatsapp. Lo denunció. La justicia no actuó; y hubo solo una perimetral que el femicida violó. La siguió, secuestró y asesinó a puñaladas. El martes a la madrugada, la policía reprimió con balas de goma a los amigos y familiares de Úrsula Bahillo, de dieciocho años. 

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Insoportable 

Los detalles solo suman morbo. En cinco líneas se puede resumir y reducir una historia violenta. Un femicidio brutal.

 El parte de prensa de la Fiscalía General Junín habla de femicidio donde antes se leía crimen pasional. Los medios titulan, aggiornados a la demanda -salvo excepciones rancias- Femicidio.

No alcanza. Por ahora somos informes y estadísticas. Somos discurso político. Somos dialéctica. Somos un lugarcito de conformidad.  

Nos enojamos, gritamos y nos preguntamos ¿De qué sirve insistir cuando la justicia nunca se hizo responsable? ¿De qué sirve luchar cuando se llega tarde?¿De qué sirve ganar las calles si nos siguen matando?. 

Nada sirve mientras no podamos deshacernos del miedo y la amargura. No podemos dejar de sentir odio, furia contenida frente a ese sector que nos envenena y nos asesina como bestias brutas. Nos siguen hiriendo con ese instinto de posesión que les destruye cualquier rastro de humanidad. Nos matan cada vez, y descarnadamente a cada una. Es agotador. Es insoportable. 

Y estamos cansadas. Vacías. Retrocedemos a las cavernas. Arrastramos en nuestro ADN siglos de rabia y sumisión. Insistimos, intentamos ensayar o reconstruir algunas teorías para continuar. 

....

Por ahora, ganando terreno en la política, el poder judicial, la Policía, en los medios, en cada espacio donde decidan por nosotras sin nosotras. En cada espacio donde nos crean ciudadanas de segunda. Debemos ser juezas y parte. Tenemos que ser jefas de policía, legisladoras con perspectiva de género, alzar la voz porque no se escucha, ser abogadas bravas, defender a las nuestras. Jefas de redacción, comunicadoras, Intendentas. Necesitamos más feminismos en todos los nichos putrefactos del poder. Para tener una vida mejor que esta.