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  • lunes, 25 de enero de 2021

Histórica vigilia en Chacabuco 

Cerca de las nueve de la noche, unas cuatrocientas personas, en su mayoría mujeres, se acercaron a la plaza San Martín, frente al Palacio Municipal, para ser parte de la Vigilia Nacional por la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo que se debatía en el Senado de la Nación. En una larga jornada que tenía prevista su extensión hasta las 4 de la mañana, el debate también incluyó el Programa de los Mil Días, para acompañar a mujeres embarazadas en toda la gestación y en la primera infancia. Al cierre de está edición el destino del proyecto todavía era incierto, aunque se asomaba una leve ventaja a favor de la iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo Nacional. Cuatro Palabras se acercó al lugar a dialogar con militantes de distintos espacios, que se mostraron optimistas respecto a la aprobación. 

Histórica vigilia en Chacabuco 

Sofía Franze, joven militante de Primero la Patria y Estudiantas Organizadas, una organización juvenil que ha tomado cuerpo y fuerza durante este año, dijo en diálogo con Cuatro Palabras: “Individualmente hace bastante tiempo que milito está ley, y como organización, desde el último verano nos juntamos para reclamar juntas”. 

En 2018, Diputados dio media sanción, pero Senadores no aprobó la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo presentada por la Campaña Nacional. En está oportunidad, la expectativa es otra. Sobre esto Franze dijo “en primer lugar porque el proyecto fue enviado por el poder Ejecutivo, y eso nos da una tranquilidad que antes no teníamos, esperemos que no tengamos que estar hasta el final con los votos ajustados, o que tenga que definir la presidenta del Senado, tenemos más fe que en el 2018”. 

La pregunta de rigor fue si sale o no “siento que sí, estoy más segura que en el 2018, pero vamos a estar hasta las últimas consecuencias acá”. 

Además, aclaró la situación respecto al pedido de espacio público que realizó la organización de mujeres, y que fue aprobado. Es que algunos días antes, algunos militantes contra la legalización del aborto, hicieron el mismo pedido. Sofía explicó “creemos que no sabían que el espacio ya lo habíamos pedido nosotras, tal vez no lo sabían, va más allá de la grieta, nosotras pedimos siempre los espacios públicos, después la plaza es gigante, se podían ubicar en otro lugar”. 

Sobre la aplicación de la ley en la ciudad, y las implicancias ideológicas, la joven militante dijo “creo que en Chacabuco traería un cambio muy grande de paradigma, en el sector de maternidad han colgado pañuelos celestes, y la ley sería un gran avance en el sentido de dejar de juzgar a las mujeres sobre las decisiones sobre su propio cuerpo”. “Los médicos y médicas se van a poder sentir respaldados por la ley, más allá de que nosotras los bancamos en las calles”, cerró. 

La exconcejal, militante peronista y pionera militante por los derechos de la mujer en la ciudad, Belén Yanetti dijo “somos muchas las mujeres que estamos en el barro todos los días y que estamos invisibilizadas, pero trabajamos en libertad, el Estado Municipal nos está cerrando las puertas, el Patriarcado nos oprime y nos mata todos los días, nos cierra las puertas de todos lados”. 

Sobre sus expectativas respecto a la aprobación dijo “desde el 2015 que en Chacabuco venimos luchando con un grupo de compañeras, a la par, y ver esto es lo que todas queremos y esperamos”. Sobre las implicancias a nivel local aseguró que “la hipocresía que vivimos durante muchos años en Chacabuco va a estar a flor de piel, y van a seguir hablando de “las dos vidas”, y por otro lado van a seguir haciendo lo que toda la vida se hizo, muchos de esos médicos y enfermeros, en la clandestinidad, en Chacabuco también se aborta”, y cerró “ahora muchas compañeras van a poder decidir sobre sus cuerpos y van a tener la autonomía necesaria, y participar de sus derechos”. 

La militante independiente, nutricionista y acompañante terapéutica, Malena Raggio, ha vivido distintas experiencias laborales y voluntariados, donde le tocó ver de cerca embarazos de niñas y adolescentes por violaciones intrafamiliares. Por eso asegura “se necesita sí o sí un soporte estatal, derechos para que las mujeres y personas gestantes puedan decidir y se respeten las infancias”.

“Quiero creer que sí va a salir, la juventud está mucho más comprometida y hay más visibilización”, asegura. E insiste, como trabajadora de la salud, que el aborto es una cuestión de salud pública porque “hay una cantidad infinita de muertes por abortos clandestinos, es también una cuestión de derechos, el Estado tiene que velar por esos derechos, esto afecta a los sectores más vulnerables que no tienen acceso a la economía, a la salud, a la educación”.