00:05 h. Viernes, 15 de noviembre de 2019

Heroínas y héroes anónimos 

CONTRATAPA Por Martina Dentella  |  31 de octubre de 2019 (20:30 h.)
Más acciones:

Los gobiernos encarnan distintas vertientes ideológicas, distintos modelos de país. La derecha, con crisis de representatividad, se retira del Ejecutivo con el apoyo del 40% del electorado. Fracasó la gestión, pero se consolida una fuerza excluyente, una derecha radicalizada, agresiva y mezquina, que cree y alienta a la República cuando caen los del margen. 

Dos cosas: Cambiemos tiene un techo de alrededor del 40%, que no es poco. Los votos no son propiedad exclusiva del presidente Macri, sino de una corriente ideológica a la que se supo y no se puede volver a subestimar.

La segunda. Desde siempre, pero sobre todo a partir de este momento debemos pensar a la solidaridad como política de vida. Pensar a el y la de al lado como extensión de nuestro cuerpo. La política que promete Fernández podrá descomprimir, pero nada podrá revertirse de la noche a la mañana. Estos cuatro años de arrebatada de derechos obligaron a volver a discutir lo esencial, el acceso a lo justo, a lo digno. 

En el mientras tanto, y en esa resistencia se cocieron habas. Surgieron héroes y heroínas anónimxs que llegaron antes que la política a reparar lo que ella arrasa. 

Es Gisela y otras vecinas, que con su tiempo, sus manos y su voluntad tejieron una red de contención para garantizar un plato de comida a muchas familias de Chacabuco algunos días de la semana. 

Es el fallo de la Justicia Federal, que procesó a tres productores rurales por considerarlos coautores penalmente responsables del delito de contaminación del ambiente de un modo peligroso para la salud en Pergamino. Es Sabrina Ortíz, de Madres de Barrios Fumigados llevando adelante esa causa. 

Es esa misma ciudad aprobando en el Honorable Concejo Deliberante, y por unanimidad, una ordenanza sobre agroecología. 

Es Alberto Fernández, presidente electo, enviando un mensaje, una señal, un gesto de reivindicación de los humildes y los marginados durante estos años. 

Son los Bomberos Voluntarios, Defensa Civil, y Red Solidaria durante la madrugada ayudando a los vecinos afectados por las lluvias y granizo. 

Son las docentes de la Escuela 7, llevando las viandas con comida a las casas de los alumnos que no pudieron ir a clase por el temporal. 

Son las instituciones de la ciudad, y sus esfuerzos por el bien común. 

Y en esta selección de gratos acontecimientos dentro de la malaria, como el ying y el yang, aparece la retirada de la derecha a través del mandato popular. 

Está claro que con todo esto no alcanza, pero con estos gestos basta para empezar. 

Comienza una tarea titánica por desarticular a sus premisas violentas, las que dejan personas en la calle, a niñxs sin comer, a abuelxs dependientes, trabajadores sin trabajo, en una brutal normalidad. 

Con la unidad de la dirigencia no alcanza. Un estado de bienestar, en literalidad, necesita del empuje de todxs.