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  • sábado, 24 de octubre de 2020

“Fue una muy linda experiencia”

El lunes 19 de octubre se estrena “Adiós, querida luna”, con el sello productor de Radio Ultra 98.9 FM y Diario Cuatro Palabras. El Lic. en Comunicación Social, docente, director y actor Marcelo “Chata” García, es parte del elenco que devuelve el radioteatro a la ciudad. En este diálogo, se refiere a una nueva experiencia sensorial adaptada a  un mundo digital, y piensa en el uso de la tecnología y las redes sociales en el vertiginoso mundo de las comunicaciones. Además, habla de la posibilidad del retorno a clase presencial, y a las tensiones que brotan en una sociedad inequitativa. 

“Fue una muy linda experiencia”

-¿Cómo vivís desde adentro este regreso del radioteatro a la ciudad?

-En principio hay que tener en cuenta una cosa, si bien el radioteatro es un género que arranca allá en los comienzos de la radio, hacer radioteatro hoy en día es muy diferente. Primero, porque los oyentes no la van a escuchar sintonizada en una Spica sino en el sistema de alta definición digital, y después porque el universo mediático no es el de las películas en blanco y negro sino el de Netflix. Entonces eso ya suponía pensar el radioteatro aprovechando todos los recursos técnicos. El radioteatro tiene esta cuestión, vos podés trabajar con locutores o podés trabajar con actores, salvo que tengas gente preparada en las dos áreas, porque requiere términos de voz, muy buena dicción y por ahí los actores no estamos tan preparados. Fue una experiencia muy linda, con sus exigencias. Es la primera vez y si bien es un género con muchos años, sacamos una versión adaptada a los tiempos actuales.

 

En estos tiempos de tanta tecnología y de tanta velocidad en las comunicaciones, donde si te abren tu perfil de facebook y no tenes 500 me gusta no existis, ¿es un delirio pensar en ir a rascar al fondo de la lata de la radiofonía argentina y poner en valor este tipo de laburos que por ahí termina en un circuito pequeño?

-No, ahí hay varias cuestiones, yo uso las redes para un público muy reducido que le gusta lo que escribo y me es muy grato. Primero, que cuando vos lanzás algo en las redes no sabés a dónde va a ir a parar. Me acuerdo de un texto mío que encontré traducido al inglés por una universitaria en Panamá; y cómo llegó hasta ahí, no tengo ni idea. Es cierto que la economía a escala supone que un producto tiene que tener una cantidad de seguidores para que eso tenga también una autosustentabilidad en el mercado, pero nunca se sabe para dónde pueden ir a parar, porque las redes rompen la centralidad que antes sí tenían los medios de comunicación tradicionales. 

 

 

-Cuando terminan un laburo como está obra de raditeatro, ¿te queda la satisfacción del trabajo realizado o lamentás que no tenga otro alcance?

-No, siempre se multiplica y siempre es un escalón. Primero que nos sorprendió el producto, uno empieza con una idea general y en estas cuestiones artísticas no tomás dimensión de lo que estás haciendo. Ya que aparezca una productora como Cuatro Palabras que diga “vamos a poner en valor esto”, te diría que es nuevo para ciudades como Chacabuco y a mí la verdad que me interesa ponderarlo. Si bien hay en una gran parte de la ciudad un esfuerzo público por fomentar las actividades artísticas, que aparezca la pata privada y que le permita dar también otra proyección, está bueno. Una vez que terminaste un producto más allá de que los artistas somos egocéntricos, nos quedamos maravillados mirándonos en ese producto como Narciso. Ojalá llegue, ojalá que el público que lo escuche lo disfrute, ojalá que lo recomiende, ojalá que te digan “volvelo a poner porque me lo perdí”, ojalá que se pueda ir más allá. 

 

Como directivo de la Universidad Tecnológica Nacional, ¿tenés algún tipo de información, respecto a la posibilidad del retorno a las clases presenciales?

-Ayer estaba dando clases para Chivilcoy y lo hablaba con mis estudiantes, creo que primero tenemos que ver cómo avanza cada ciudad, porque cada una tiene distintas realidades y distintos tiempos. Después decide cada universidad, porque tienen autonomía y lo deciden a través de su Consejo Superior, todavía no tenemos ninguna confirmación de la facultad, pero seguramente lo pondrá en discusión con respecto a la realidad de cada ciudad. Terminamos el cuatrimestre el 16 de noviembre y ya empezamos en la etapa final, no creo que ya a esta altura volvamos a la presencialidad, quizás podamos facilitar algún laboratorio o algún o taller, eso sí estaría bueno porque las prácticas se trasladaron todas para el año que viene. 

 

Como observador y pensador de nuestra realidad, ¿te preocupan las tensiones sociales que se viven en el mundo, en la región y en particular en la argentina? 

-Vivimos en sociedades donde la pirámide social se va estirando, y esto quiere decir que las diferencias sociales, lo que se denomina el índice de Gini, se va estirando y genera en sí más tensión. Las sociedades más pacíficas son las sociedades cuyas pirámides sociales son mas bien achatadas, entonces que te vaya mal no es desesperante porque te podés volver a armar; y que te vaya bien, te permite disfrutar de una sociedad no violenta. Estados Unidos es un capitalismo violento porque tiene una pirámide muy empinada. A mí me preocupa, y estoy tratando de trabajar en eso, estuve hablando mucho con Tito Antonini que es profesor de Historia, me parece que hay que hacer algunos cambios en la educación de las Ciencias Sociales a nivel medio. Hay que pensar, enseñar a discutir políticas públicas y no tanto partidos o personas, porque si no ahí es donde perdemos el eje, nos concentramos en personas, nos concentramos en hechos que arrastran apellidos o afianzamos a partidos y nos perdemos de discutir la racionalidad de las políticas públicas.