05:57 h. Sábado, 21 de septiembre de 2019

“Fomentamos el autocultivo regulado y la industria nacional” 

Por Martina Dentella 

Cristian Vaccarini tiene 28 años y está pronto a recibirse en la carrera de Biotecnología y Biología Molecular, de la Universidad Nacional de La Plata. 

El trabajo final de la carrera lo comenzó a principios de 2018, en estudios de cannabis medicinal. Se contactó con Darío Andriolo, que es el director del proyecto de extensión de la facultad. Su tesina de grado es de determinación de cannabinoides en aceites, resinas y flores. En concreto, mide la concentración de cannabinoides en las muestras que llevan al laboratorio Mamá Cultiva y Asociación Cultural Jardín del Unicornio y entregan los informes correspondientes. Además realizan autocultivo de cannabis en el centro de investigaciones medioambientales de doble dependencia: UNLP y Conicet. 

“Mucha gente compra aceite en el mercado ilegal y hay muchos aceites truchos, muchos venden aceite aceite de oliva o de maíz, que no tiene ningún principio activo”, cuenta. 

El proyecto de extensión es parte de la Cátedra Libre sobre Cannabis Medicinal que se aprobó la semana pasada y que comenzará a funcionar en 2020. La idea es llevar información a la comunidad sobre el cannabis edicinal, “porque hay muy poca información confiable dando vuelta”. Otro de los proyectos es el contacto con la comunidad, ciudad por ciudad. El último viernes salieron para la ciudad de Las Flores, invitados por el Concejo Deliberante para dar una charla-conferencia para contar lo que hacen. 

Quedaron seleccionados con dos trabajos, uno fue presentado por Cristian, como autor principal con la línea de investigación que trabaja, y en el cual fue becado para viajar el 23, 24 y 25 de octubre a San Pablo, Brasil. El segundo proyecto es de la extensión, y también quedaron seleccionados pero no los becaron, por eso están juntando el dinero, vendiendo rifas, organizando festivales para poder viajar. 

ENTREVISTA  |  25 de agosto de 2019 (23:57 h.)
Más acciones:

¿Con qué cosas se encontraron en el laboratorio? 

Con gente desesperada, que viene a traernos su muestra de aceite, que les cobran una fortuna y resulta que les vendieron 30 mililitros de aceite de oliva sin principio activo. 

¿Cómo trabajan con Mamá Cultiva y las distintas organizaciones? 

Nos comunicamos con Mamá Cultiva La Plata y Mamá Cultiva Argentina. Teníamos una cepa en cultivo de ellas. También tenemos dos cepas de Jardín del Unicornio y ACUFALP. 

¿Qué sienten por estar tan limitados respecto a la aplicación? 

La verdad, mucha impotencia. Están jugando con la necesidad de la gente. Se aprobaron cultivos en Jujuy con empresas extranjeras, que vienen a producir acá, se llevan las flores y después nos venden el aceite con costos exorbitantes. Desde el proyecto de extensión nosotros, por supuesto, fomentamos el autocultivo regulado y la industria nacional. Hay muchos municipios que eligieron cultivar, los casos más conocidos son los de General Lamadrid, San Vicente, Hurlingham, que están presentando los papeles y agilizando el proceso para producir el aceite acá. 

No se sabe a ciencia cierta qué cepa o variedad necesita cada paciente, hay mucha gente comprando en el mercado ilegal y otros importando sin saber lo que debería consumir. 

Hay varios problemas, uno es que el cannabis tiene muchos compuestos, entonces es muy difícil analizar cepa por cepa y los distintos componentes dentro del efecto terapéutico que tiene cada planta. Lo que sucede en Argentina es que el aceite está aprobado únicamente para epilepsia refractaria, que es una de las tantas patologías en que está comprobado que se puede tratar con cannabis. Y de la única forma que se puede conseguir el aceite es importándolo desde Estados Unidos través del Anmat, que es el organismo que regula los medicamentos, el frasco cuesta mil dólares y vienen 50 mililitros, así que las familias que tienen que consumir para sus hijos están en una situación muy vulnerable. 

¿Cuál es la opinión del proyecto de extensión respecto a la ley? 

La idea es promulgar el autocultivo. Nosotros buscamos bajar información, cultivar quizás lo puede hacer cualquiera, pero el aceite es importante hacerlo en condiciones adecuadas para que no corra riesgo la persona, y se necesita práctica. Las conferencias-charlas son para que la gente se vaya animando a cultivar en su casa, en definitiva, lo que va a parar al mercado que viene del extranjero es el autocultivo. La gente que va a las charlas lo primero que pregunta es si tenemos semillas y si los ayudamos a conseguir el aceite, realmente es una necesidad. Nosotros no podemos dar semillas, no producimos aceite ni comercializamos nada. Tratamos de que tengan contacto con la planta, es una terapia. Hay muchas personas de la tercera edad que usan el aceite como paliativo del dolor. 

¿Cuáles son los padecimientos que podrían tratarse con el cannabis? 

Se utiliza más que nada para paliar el dolor, está comprobado para enfermedades como fibromialgia, artrosis, artritis, para epilepsia refractaria, también es muy bueno para sobrellevar la quimioterapia para las personas que sufren cáncer, para evitar las náuseas, los mareos, para estimular el apetito, también hay distintos componentes de la planta que son antipsicóticos, analgésicos, antiinflamatorios. Quiero decir también que no es una planta milagrosa, que quizás mucho están desesperados por conseguir aceite de cannabis porque va a curarles todo. No es así. No cura enfermedades, pero sí te da una buena calidad de vida.