10:18 h. Domingo, 26 de Mayo de 2019

El estrecho paso de la cosecha

En la víspera del inicio de la cosecha gruesa varias cuestiones ocupan la agenda de productores agropecuarios, contratistas rurales y transportistas. Una de ellas es el estado de los caminos por donde sale la producción que genera el campo. La eterna deuda del Gobierno provincial y municipal.

CAMINOS RURALES​  |  12 de Marzo de 2019 (11:10 h.)
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El tema de los caminos rurales ocupa gran parte de la atención de los productores, más aún cuando se está en el inicio de la cosecha gruesa. Hace tiempo que se reclama al Municipio, y la solución no llega o aparece a medias. “Cuando empezó la gestión de Aiola se contrataron máquinas y los caminos daban gusto transitarlos, después de esa vez, nunca más vi los caminos arreglados” nos comenta un productor agropecuario que trabaja y vive en el campo por eso agrega “no es que el productor rompe los caminos, tenemos que transitarlos diariamente como el ciudadano del pueblo que circula todos los días, no se queda en su casa si llueve”. La conversación en torno al cuidado de los caminos lleva directamente al tema de la contraprestación, que significa el pago de la tasa por red vial y ahí es donde el vecino dice “nosotros pagamos una tasa de conservación de la red vial que es un impuesto obligatorio, el Municipio nos obliga, si no no extiende la guía de traslado de Hacienda, por eso nos pone la soga al cuello. Entonces pagamos un servicio que no recibimos. Yo no sé a dónde va a parar la plata de esa tasa. El Municipio nos recrimina, pero es al revés, si prestan el servicio yo pago contento la tasa. No hay una solución porque no quieren”.

La problemática es conocida y reiterada, no obstante Cuatro Palabras eligió dialogar con quienes viven las consecuencias día a día. Aunque cueste entender, el productor que habló con este medio pidió reservar su identidad porque asegura “son bravos y después te persiguen”, en clara alusión a las autoridades del Gobierno local.

Hablar con nuestros hombres y mujeres de campo obliga a consultarlos sobre las expectativas frente a una cosecha gruesa que se pronostica como récord. De eso comienza a expresarse el productor diciendo ”El problema que se viene, es el de la próxima cosecha, ojalá podamos levantarla, pinta buena, pero la situación del pequeño productor no es brillante, venimos del año pasado de sequía, y tenemos cuentas pendientes, rezando para que salga todo bien. Estamos mirando para arriba permanentemente” asegura en tono de “llorón”, como se les dice a los hombres de campo. 

Vinculado al tema de la inminente cosecha viene otra vez relacionado el problema de los caminos por donde tienen que salir los granos. Justamente, las imágenes que ilustran esta nota hablan de la cruel realidad. Sobre el final el productor vuelve a descargar su bronca y nos comenta “Yo lamento que desde el gobierno esperen la cosecha de todos los años y no nos tengan piedad. A nosotros no nos tienen piedad, porque los pequeños productores estamos mal financieramente. Pero no entienden que los tropiezos que tengamos nosotros los va a tener el gobierno. El problema del productor que está campo adentro, con esos caminitos tan críticos, si sigue lloviendo así, no sé cómo la van a sacar. Tendríamos que ver a las motoniveladoras permanentemente, pero no las vemos nunca”.