• 07:04
  • jueves, 04 de junio de 2020

“Se están burlando de mí y de la policía”

Es el quinto atentado que Juan Carlos Dubarry sufre en el año. El lunes por la noche volvieron a prenderle fuego su casa. Denuncia que la fiscalía no actúa y tiene miedo por su hija de cinco años.

“Se están burlando de mí y de la policía”

Su garage quedó destrozado. Apenas llegó a sacar sus vehículos antes de que avance el fuego. 

El domingo a la noche recibió un mensaje de un número desconocido, que decía que desde la comisaría le iban a mandar un móvil, para avisarle que había noticias del atentado. “Yo los esperé y no vino nadie, entonces me fui a trabajar”. Como no tenía patente habilitada para circular, esperó al martes para ir a hablar con el comisario. 

El lunes por la noche, mientras miraba televisión con su mujer, ve que llega el patrullero. La policía le pregunta qué pasó, él aclara que no dio ninguna alerta, y le responden que recibieron un llamado porque había problemas. En eso se corta la luz. 

Él va hacia la llave de corte, vuelve, y mientras sigue hablando con el policía escuchan una explosión en el garage. Así comienza el foco de incendio. 

El lugar comenzó a llenarse de humo, no podían abrir el portón para sacar los vehículos. “La policía me decía que no entre, pero si explotaban los autos mataba a todos los vecinos”. 

Su casa quedó envuelta en humo y llamas. Todos los objetos quedaron carbonizados. 

Los bomberos llegaron a tiempo para apagar el fuego. 

Juan Carlos tiene acceso a las grabaciones e insiste: “A mí me desorienta, yo veo los videos y para mí es una sola persona, la expareja de mi hija, pero ella insiste en que no es así, lo defiende. Si no es él, tiene que ser parecido. Esto es intento de homicidio, y además me dejó en la ruina, yo necesito que si alguien tiene información la dé en la fiscalía. Me dicen que saben quién es, pero no me lo quieren decir. Se están burlando de mí y de la policía”. 

“Para hacer semejante locura, tres intentos de incendio, un robo y una amenaza, tiene que ser alguien que me odie mucho”, dice. 

Su hijo es Claudio Dubarry, exconvicto, acusado de violar y asesinar a una niña de 11 años. Salió en libertad después de trece años de prisión. Para Juan Carlos, “no puede venir por ese lado, porque él salió hace cuatro años y tiene su propia casa, se la agarrarían con él, con su casa, yo no tengo nada que ver con lo que él hizo”. 

Carlos dice que no quiere vivir más en su casa, que tiene miedo, “me quiero mudar, pero si dejo la casa sola me la van a quemar, quiero mandar a otro lugar a mi mujer y mi hija, que se vayan con su familia, no sé qué hacer, yo no le hice mal a nadie para semejante locura, y hay una menor, de cinco años, no sé por qué tanto odio, tanta bronca, no tengo más ganas de vivir”. 

“La justicia no hace nada, sé que la policía está atada de pies y manos, hacen lo que pueden, pero la fiscalía no mueve un dedo, te dicen pavadas”, cierra.