• 11:49
  • miércoles, 16 de junio de 2021

“Estamos viviendo con miedo”

No se sabe cuántos son, pero los casos se fueron repitiendo hasta que los vecinos se pusieron en alerta y se contactaron. En el barrio delimitado por las calles San Juan y Alvear continuación, desde hace algunos días están desapareciendo gatos: algunos vuelven lastimados, otros con signos de haber sido envenenados y otros aparecen muertos. Cuatro Palabras habló con algunos de los vecinos cuyas mascotas son víctimas de estos atentados. Aunque manejan algunas hipótesis, lo cierto es que se organizaron para poder verificar las cámaras de vigilancia y efectuar las denuncias que correspondan. 

images
“Estamos viviendo con miedo”

Sandra Della Bruna, vive en la calle San Juan. Hace veinte días le envenenaron una gata. Ahora tiene a otra de sus gatas lastimada, “no sé si la agarraron con aire comprimido, tiene mal una pata, o bien se lastimó con uno de los pinchos retorcidos que puso uno de los vecinos, estamos por hacer una placa y ver lo que tiene”, dice a este medio. 

Gloria Marino y Violeta Ortega viven en la calle Larrea, entre Alvear y San Juan. Su gato desapareció el domingo. Unos días antes, los vecinos las habían alertado: estaban desapareciendo gatos, algunos aparecían envenenados, otros con balines. “Nos tocaron timbre para decirnos que tuviéramos cuidado en el nuestro”, dice y aclara que su gato solía entrar y salir de la casa. “No sabemos dónde está, pero hoy apareció otra gatita más envenenada, y también lastimada”. Gloria explica que los vecinos están intentando conseguir cámaras, y aunque tienen sospechas, “todavía no podemos comprobar nada, tenemos que esperar, ya hay vecinos que se ofrecieron prestarnos las cámaras para ver”. 

“Es muy angustiante, aunque nuestro gato vuelva seguimos con miedo, no podemos tener al gato encerrado las veinticuatro horas, tenemos mucha impotencia y tristeza”. 

Ayer estuvieron timbreando, los vecinos tienen encerradas a las mascotas, no las dejan salir porque “tienen terror”. 

Otro vecino del barrio, que vive sobre la calle Alvear, entre Fernández y Larrea. Hace algunos días, tuvieron que operar a uno de sus gatos para que le sacaran uno de sus ojos. Después de estar algunos días desaparecido, volvió lastimado. “Los veterinarios nos insistieron que ese golpe era causado por una persona, ya sea por una gomera o un palazo, que es muy viable que haya pasado porque el gato era de salir, pero nunca se había ausentado y confirmamos está teoría cuando empezaron a desaparecer otras mascotas del barrio”. 

Steven Narmontas vive en el Pasaje Martini, y asegura “en el barrio están matando gatos, nosotros notamos que desapareció por muchos días una gatita que venía siempre, y nos preguntamos qué había pasado, hasta que nos enteramos que había muerto. A los pocos días encontré a mi gata herida en el patio, tenía un balín, y sufrió hasta el último momento, retorciéndose hasta fallecer, ahora nos enteramos que falleció otro gato, esto no puede ser, no puede seguir así”. 

Steven insiste en que tienen sospechas de quién puede ser, pero que al no tener pruebas no pueden denunciar. “Hay mucha maldad, ojalá que no vuelva a pasar”, cierra.