“Estamos respetando la cuarentena”

Entrevista a Lucas Báez  |  19 de marzo de 2020 (09:24 h.)

Desde los primeros días del último diciembre, Lucas Báez se preparaba para correr la maratón de Tokio, una de las más importantes del mundo. Quince días antes de la fecha, se decidió que sólo participarán competidores de elite. Lucas, quedo a dos minutos del tiempo exigido para poder participar pero igual y con todas las precauciones del caso pasaron unos días en Japón. Ya de vuelta en el país, atraviesa la cuarentena obligatoria con mucha responsabilidad y por teléfono, nos cuenta cómo lo vive. 

Ingresó por tiempo a la que sería su quinta maratón internacional, “Estaba preparándome como hago siempre con una buena pretemporada, entrenando en el calor del verano -que uno trata de evitarlo- pero viendo que el calendario arrancaba tempranito nos pasamos corriendo a gran nivel”.  Faltando quince días a la competencia, y con los pasajes y la hotelería reservada, empezó a circular la información de que el maratón se iba a suspender. Pocas horas después, la organización anunció la limitación para que solo participaran atletas de élite. Fue uno de los eventos deportivos a nivel mundial que primero se suspendió, “entonces el golpe nos tomó de sorpresa, lamentablemente quedamos afuera por dos minutos, el maratón se corrió igual pero solo categoría elite, no pude clasificar por 2 minutos. Pero teníamos el viaje completamente pago, teníamos el maratón la primer semana y luego íbamos a quedarnos de vacaciones, viajamos igual y las pasamos allá con otra cabeza, vacaciones 100%. Esa fue la realidad”. 

Cuando llegaron, en Japón se veía movimiento en las calles, “obviamente que es una ciudad con 37 millones de habitantes, el flujo de gente era muchísimo menos pero aún así la gente está más preparada en un montón de aspectos y culturalmente que nosotros. El 95% de las personas que están en la calle, en los subtes, en el tren usan barbijos  y después en todos los lugares hay alcohol en gel, una infraestructura impresionante, pero a la vez veíamos que esto iba aumentando y también iba cambiando día a día el ingreso a los lugares los cuales en muchos casos cerraban”, cuenta el atleta. 

-¿Cómo fue el regreso y cómo tuviste que reprogramar tus días posteriores condicionados por la cuarentena?

-A nosotros la empresa nos cambió el vuelo, nos hizo hacer un tramo más, yo volví vía EE.UU y de ahí a Buenos Aires tomando las precauciones del caso. Ya en Estados Unidos y en el vuelo de regreso, ni siquiera el 20% de los pasajeros tenían barbijo. A veces cuesta tomar conciencia, nosotros veníamos con barbijo y alcohol en gel continuamente como lo habíamos hecho las tres semanas en Japón. Antes de llegar acá nos dieron una planilla sanitaria con toda la información sobre el virus y los síntomas, y en Ezeiza nos hicieron bajar por tramos a las 30 personas, y en migraciones nos hicieron pasar por un escáner de temperatura. Obviamente uno tenía la información de la cuarentena obligatoria y yo me vine para casa, que me fue a buscar mamá y ellos se volvieron a Chacabuco y están haciendo su cuarentena obligatoria ambos, papá por venir de país de riesgo y mamá por convivir con papá. 

-¿Tuviste contacto con alguna otra persona que se haya visto obligada a hacerlo también

-No, yo vivo solo, mi novia venía de Japón también y está en su departamento haciendo cuarentena cómo las 14 personas con las que viajamos, todas están respetando las normas y dando el ejemplo de permanecer en nuestras casas.

-¿Hay alguien del Estado que esté monitoreando tu situación? 

No sabría decirte, pero nosotros desde que bajamos del avión no nos informaron más nada y uno trata de cuidarse con toda la información que tiene, sin tener contacto. Alguno de los chicos me deja la comida en la puerta y yo la retiro sin tener contacto, y esa es la única forma.

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