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  • sábado, 17 de abril de 2021

“Estamos dejando el alma para reconstruir al partido”

En una semana se define la nueva conducción radical en territorio bonaerense. En las elecciones internas, los afiliados del centenario partido definirán el recambio de autoridades. En los últimos días hubo un éxodo de dirigentes hacia la lista opositora que lidera el Intendente de San Isidro, Gustavo Posse. Sobre esto dialogamos con Federico Storani, histórico  radical que acompaña el recambio junto a Martín Lousteau, entre otros. “Ha habido listas completas que han renunciado al apoyo que le brindaban a Abad y han decidido acompañarnos porque les resulta más atractiva nuestra propuesta. Eso nos anima. Nos subestimaban, creyeron que llegaban con la estructura, con los Intendentes, pero la gente no es ganado. La gente piensa”, asegura. 

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“Estamos dejando el alma para reconstruir al partido”

Estás haciendo un recorrido maratónico por la provincia, ¿cuál es la sensación te llevás del territorio?

-Muy buena, estoy muy animado, creo que hay un renacer de la militancia radical, y bienvenido sea. Todos sabemos que es un partido histórico, el más antiguo de la Argentina, pero que en los últimos tiempos, por culpa de su dirigencia fundamentalmente, sobre todo de Salvador como quien pretende continuar ahora, Abad, se buscó el camino cómodo de alguna prebenda o un cargo, y sometieron al partido a un proyecto claramente conservador, sumiso. Y lo que nosotros estamos logrando es despertar nuevamente esa identidad del radicalismo, sus creencias, sus valores, la solidaridad, y las nuevas cuestiones como la agenda de género, la defensa del medio ambiente, la economía circular, y tantas otras cosas que vemos que tienen muy buena recepción y con la síntesis que expresa Gustavo Posse con una buena gestión, Danya Tavella, como vicerrectora de la UNNOBA y la figura de Martín Lousteau que se proyecta con un pensamiento socialdemócrata, hay mucha gente jóven que se ha acercado al radicalismo y eso lo percibo. 

 

Hay algunos radicales que plantean que este no es el momento, ¿por qué sí el radicalismo tiene que saldar está interna en este contexto?

Porque no hay otra forma de hacerlo, y por supuesto que a nosotros nos aflige principalmente la pandemia y lo hacemos con extremo cuidado, todas las actividades las hemos hecho respetando al máximo los protocolos. Pero justamente en estos momentos los comités tienen que estar abiertos y no cerrados para ser solidarios. Es absurdo. Un partido político bien entendido es aquel que tiene las puertas abiertas para receptar las inquietudes populares, utilizar los comités como laboratorios de propuestas y volcarlas a la sociedad, y no quedarse encerrado. Y la forma de resolverlo es democráticamente, de cara a la gente, con debates de ideas. Si quieren seguir en un proyecto conservador como el que ha llevado Salvador y pretende continuar Abad, o si pretenden un cambio, que permita un renacer del partido y permita una esperanza para el país. 

 

-Esta interna no se va a caracterizar por su volumen electoral pero sí seguramente por el mensaje que puede llegar a dejar en función del resultado que tenga...

Esa visión es muy cierta, va a costar en medio de una pandemia la movilización, pero yo creo que se van a mover más espontáneamente quienes nos acompañan a nosotros. Hubo un antes y un después en el acto que se hizo en La Plata con una calle completa como la Av. 44 cubierta de gente joven, eso fue conmovedor, esa iniciativa la tenemos. Pero desde el punto de vista político es así, al ser la provincia de Buenos Aires el distrito más importante de la Argentina, si el resultado nos acompaña, va a tener un efecto dominó, y rápidamente va a conectar con algunas experiencias y nuevamente volver a un pensamiento socialdemócrata del cual el radicalismo no debe apartarse, tiene que ser fiel y leal. El resultado de la provincia va a tener un impacto contundente en ese sentido. 

 

A lo largo de estos treinta y pico de años ininterrumpidos de democracia, ha costado bastante defender a la política y a los políticos frente a la mirada del vecino de a pie, ¿cómo se revierte este proceso de credibilidad en la dirigencia política?

Es un fenómeno mundial, en general los grupos más concentrados, más poderosos, intentan desacreditar por todos los medios la política. Por supuesto que hay algunos muy malos ejemplos que le hacen el juego, pero la política es esencial. El apoliticismo no existe, es una categoría política más porque desde el momento en que se disputa el poder, siempre hay un contenido de creencias, valores, ideas, y eso es ideología. O la hacemos desde el campo popular y democrático, o la hacen los grupos concentrados para preservar sus intereses, que muchas veces utilizan los medios para profundizar el desprestigio de la política. Nosotros tenemos que buscar ejemplaridad en quienes nos representen, para que tengamos credibilidad, pero también convicciones y creencias muy profundas. Con toda modestia puedo decir que algunos resistimos archivos, no nos entran las balas desde ese punto de vista. Podemos tener ideas que pueden ser compartidas o no, pero no hemos tenido ninguna falla desde el punto de vista ético o moral que nos desacredite frente a la sociedad. Yo no voy a ningún cargo ni me postulo a nada, pero estoy acompañando porque creo que es imprescindible reconstruir los partidos políticos para un sistema democráitco más sano en nuestro país. 

 

Están frente a un electorado que les está volviendo a creer que pueden ser parte de un frente, ¿están convencidos de que van a poder plantarse para pelear los valores fundacionales del radicalismo?

Estamos dejando la piel, el cuerpo, el alma. Y eso es porque estamos convencidos. Y vamos a ser coherentes, por lo menos ese es nuestro compromiso. No tendría ningún sentido si no fuera así. Esto es solo el primer paso, pero no es el destino final. Nuestra intención es reconstruir un partido con un perfil socialdemócrata, que reformule sus políticas de alianza hacia sectores más afines, y que sea capaz de ofrecer una alternativa con esperanza para el pueblo argentino. 

 

-Hay decenas de dirigentes que están definiendo renunciar a la lista de Abad para acompañarlos, ¿cómo reciben esta noticia?

-Con mayor y mejor expectativa. Está ocurriendo una toma de conciencia de que por este lado viene una renovación verdadera, que sale de la comodidad y del confort de un carguito, como si la política fuera únicamente un modus vivendi. Esto es lo que está sucediendo, sobre todo en el Gran Buenos Aires, ha habido listas completas han renunciado al apoyo que le brindaban a Abad y han decidido acompañarnos porque les resulta más atractiva nuestra propuesta. Eso nos anima. Nos subestimaban, creyeron que llegaban con la estructura, con los Intendentes, pero la gente no es ganado. La gente piensa.