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  • sábado, 08 de agosto de 2020

“El Estado debe fomentar la agroecología”

El Ministerio de Agroindustria tiene una comisión de seguimiento de ordenanzas de para la aplicación de agroquímicos. Desde ahí se generan reuniones con distintos municipios para que expongan en qué situación se encuentran y sus avances legislativos. Marcos Pinto, Director de Medio Ambiente, habló de la experiencia de Chacabuco, con la ordenanza Nº  7.077/17 aprobada y vigente, cuya reglamentación no está terminada. Pinto es especialista en Derecho y Gestión Ambiental y con una mirada legalista,  asegura que el rol del Estado debe ser “acompañar, y empujar la agroecología en zonas conflictivas, para ofrecerle una solución tanto al productor como a la familia que vive cerca”. En esta entrevista asegura que muchos productores carecen de herramientas para pensar en otras alternativas, y se refiere a cómo procede Medio Ambiente en las “zonas de conflicto”. “Ojalá que a mediano plazo el productor opte por hacer agroecología”, afirma. 

“El Estado debe fomentar la agroecología”

Por Martina Dentella 

 

-En junio la Provincia creó un programa de promoción de la agroecología, ¿las reuniones apuntan a avanzar en ese sentido?

-Sí, van en ese sentido entre otras cosas. Porque en todas estas localidades se han ido extendiendo las zonas urbanas, antiguamente eran chacras donde se sembraba y se aplicaba, y hoy te encontrás con que hay muchas viviendas. Entonces el productor se encuentra con la resistencia de la gente que tiene viviendas cercanas. Respecto a esto, hay dos posturas distintas, hay ciudades con zona “de exclusión”, donde se plantea no aplicar nada. Las críticas que suele haber frente a esto es que se llena de yuyos, y después muchos vecinos piden que se fumigue porque se llena de ratones. En cambio, hay ciudades como la nuestra con zona “de amortiguamiento”, donde se puede trabajar pero con una aplicación controlada de banda verde o banda azul. 

Por estar cerca de viviendas, la idea es que esas zonas se vayan transformando a la agroecología. Justo estoy redactando un proyecto en relación a la promoción de la agroecología.

 

-¿Cómo se puede avanzar hacia otro tipo de producción?

-El conflicto está en las zonas donde hay viviendas. Entonces el impulso de Provincia apunta a ese sector. Obviamente hay que ir incentivando, promocionando, y dándole herramientas y conocimiento a la gente que hoy, de un día para otro, tiene que pasar de fumigar, a tener que producir de otra manera porque hay un conflicto social. Por un lado tienen desconocimiento de lo que es la agroecología. La agroecología tiene que desembarcar mediante charlas, propuestas. Me puse en contacto con la UTN, ellos están interesados en pensar a futuro la Diplomatura en Agroecología en Chacabuco. Desde el Municipio hay un apoyo absoluto para que esas zonas se vayan transformando, no va a ocurrir de un día para el otro, pero se va a ir hacia ese rumbo.

 

-¿Cómo se efectúan los controles de las aplicaciones? ¿Se realizan multas a los productores que no cumplen con la ordenanza vigente?

-Siempre se ve al aplicador o al productor como alguien que quiere incumplir o hacer un daño. La realidad es que hay mucha gente que quiere hacer las cosas bien. Nos llaman y nos preguntan cómo proceder. Quienes se encuentran particularmente en la zona de amortiguamiento tiene que avisar 48 horas de antelación que va a realizar una aplicación, y tiene que ir con receta agronómica firmada por un ingeniero agrónomo. A nosotros nos llega esta receta y si está dentro de los parámetros establecidos, es válida. Que, en algunos casos de complicaciones climáticas por los vientos, debe suspenderse. La gente que notifica, cumple con la ordenanza. 

En las zonas más conflictivas, nos acercamos a verificar que estas aplicaciones se realicen correctamente, muchas veces con ayuda de la policía rural. 

También está siempre el que intenta ir por fuera de la normativa, y que no te notifica, ese incumple con la ordenanza. Ahí se debe denunciar al 147 o a la Policía Ecológica, y se realiza la contravención correspondiente. 

 

-¿Ha habido sanciones en este tiempo por incumplimiento?

-Hay expedientes iniciados por incumplimineto de la notificación de la aplicación. 

 

-Se ven permanentemente incumpliminetos a la normativa, avionetas que fumigan a menos de doscientos metros de colegios rurales, o vecinos que denuncian que se lavan mosquitos en la zona urbana. 

-Cuando hablamos de aplicación en las zonas de amortiguamiento, siempre hablamos de aplicaciones terrestres, nunca áreas, están prohibidas. En esos casos, se está en la ilegalidad. Nosotros velamos por el cumplimiento por la ordenanza municipales, y las leyes provinciales y normativas nacionales, artículo 41 de la Constitución. Hay herramientas legales más allá de la ordenanza. 

 

-El Estado tiene la tarea de generar promoción de la agroecología, para llevarle otra alternativa sustentable al productor, y fundamentalmente como mediador en un conflicto social que tiene que ver con la salud de la población 

-Por un lado, hay que establecer un proceso en el que el Estado lo que tenemos que hacer es acompañar, y empujar la agroecología en zonas conflictivas, para ofrecerle una solución tanto productor como a la familia que vive cerca. Tratando de encontrar consenso social, dentro de una cuestión que está, y no va a desaparecer. Yo no puedo sancionar o correr a alguien que cumple con la normativa. Quien no notifica, y no podemos comprobar que es lo que está aplicando, voy con todo, inicio el expediente, intimo, y paso al juzgado. 

 

-Desde que la Organización Mundial de la Salud declaró que los agroquímicos son potencialmente cancerígenos y afectan al medio ambiente, algunos países como Alemania o más recientemente México proponen eliminarlos progresivamente, ¿creés que es posible que Argentina trabaje en el mismo sentido?

-Creo que todo lleva tiempo y tiene que ser de manera progresiva en las cuestiones ambientales, porque todo lo que es a corto plazo no tiene una resolución favorable. Precisás mínimo diez años. Creo que hay que apuntar a fomentar alternativas posibles y por lo menos para lugares con una cultura tan arraigada como la nuestra, trabajar fuertemente en el área periurbana, la zona en conflicto, donde las personas conviven con el mosquito a 100 o 200 metros. Ojalá que a mediano plazo el productor opte por hacer agroecología. Muchas veces cuando intimamos a algún productor, nos damos cuenta que no tienen las herramientas, porque nos dicen “no sé qué voy a hacer, voy a tener que vender”. Faltan herramientas, y ahí es donde tenemos que estar presentes. 

 

-¿Qué sucedió con los bidones que se encontraron al costado de un camino en enero?

-Sigue en el expediente iniciado en OPDS, tenían datos de trazabilidad. Obviamente que nosotros veníamos avanzando y seguíamos muy de cerca a esa causa para que no quede en la nada. OPDS estuvo cerrado por la pandemia. Están trabajando con limitaciones, por mesa virtual, todo viene muy lento y burocrático. Mi ansiedad es que el expediente avance, los nombres los tienen. En los bidones tirados hubo alguien muy astuto que les sacó las etiquetas con el número de serie para que no se pudiera seguir el rastro, pero otros no. Yo voy por la legalidad, hasta las últimas consecuencias.