10:51 h. Miércoles, 20 de noviembre de 2019

“Es necesario recuperar la ética del comportamiento dirigencial”

Por Alejo Dentella 

Es imposible analizar la historia política Argentina del '83 a la fecha, sin recurrir permanentemente al inicio de la recuperación democrática y a algunos de los lineamientos que planteaba Raúl Alfonsín. Ese anclaje permite apuntar cosas que los argentinos tenemos la necesidad y la obligación de seguir discutiendo. Alfonsín decía que en la Argentina había hambre “porque sobraba inmoralidad y no porque faltaban alimentos”. A 36 años de aquel hecho épico, los dirigentes políticos y gran parte de la sociedad está en deuda con aquellos postulados fundacionales. El Cr. Jorge Pérez fue uno de los tantos que se sumaron a ese sueño acompañando la convocatoria del candidato radical Osvaldo Rodrigo. Fue secretario de gobierno de esa primera gestión y luego concejal entre el periodo 1987-1991. Hace pocos días visitó, Arrancamos Tarde (FM Radio Ultra 98.9), donde contó su version de aquellos tiempos y disparó algunas ideas que tienen plena vigencia.

cuatropalabras.com.ar  |  04 de noviembre de 2019 (09:09 h.)
Más acciones:

“Escuchando a Raúl Alfonsín, siento como radical, que estamos con una gran deuda. No hemos sabido aportar todo lo que resultaba necesario para cumplir con todas sus propuestas. Al escucharlo debo decir que, siento una terrible emoción” dice Jorge Pérez en el primer tramo de la charla, y asegura que esa sensación lo condiciona para reflejar lo que quiere expresar: “Creo que esa visión de estadista es la que nos debe guiar para transmitir a nuestros hijos, esa firme convicción de apostar a un esfuerzo colectivo, para ver si pueden vivir en un país como el que supo imaginar Raúl Alfonsín”. 

Cuando éramos un poco más jóvenes, algunos dirigentes como vos tuvieron la lucidez de ir marcando un camino. Con tantas cuestiones en el casillero del “debe” la pregunta obligada es ¿qué nos pasó?

-Creo que la llegada de Alfonsín fue en un marco de inmensa complejidad, había complejidad institucional, veníamos de una dictadura atroz y por supuesto con gravísimos problemas económicos. Alfonsín logró uno de los pilares por los cuales luchó toda la vida, que fue afianzar la democracia como prerrequisito para resolver los demás problemas. Alfonsín planteó en aquel épico discurso de cierre de campaña, por ejemplo, el problema de discriminación que sufría la mujer, es increíble.

Nada menos que casi cuatro décadas atrás logró hacer ley la Patria Potestad Compartida

Tal cual, y lo logró. Inclusive en el período de Alfonsín se aprobó la ley de divorcio. Había infinidades de problemas, creo que resolvió lo fundamental. Tuvo una fuerza increíble en el afianzamiento de la democracia, que fue el juzgamiento a las juntas militares.El punto de partida, y ejemplo, que se propagó para toda América Latina. Todo eso que Alfonsín pudo lograr, quedó empalidecido, lamentablemente, por las cuestiones económicas. Seguramente, habrá habido algunos errores de gestión, pero también fueron condiciones internacionales en aquel momento.

Hay una responsabilidad ciudadana que pareciera incapaz de reconocer en el andar que lo importante estaba ocurriendo, para ponerlo en valor. ¿Crees que nos repetimos todo el tiempo en ese sentido?

Creo que la sociedad quedó confundida por el accionar de los grupos económicos, que en definitiva fueron los que impidieron que Alfonsín llevara a buen término su gestión. La disputa ideológica de eso que planteaba Alfonsín hizo que la complejidad macroeconómica imposibilitara a la sociedad tener la claridad suficiente como para tener presente. El fracaso de Alfonsín en su aspecto económico tenía que ver con esa disputa de poder, y es lo que permanentemente venimos sufriendo como argentinos. Es decir, no queda claro entre todos nosotros que la disputa por el poder se materializa en la lucha entre los sectores políticos. Esa disputa de poder deja de lado los temas centrales que tienen que ver con la política de Estado, en la que toda la dirigencia política debería tener una posición común, porque si hay que resolver el problema del hambre, de la miseria, de las dificultades que tiene la sociedad en su conjunto, eso debe ser una cuestión de Estado. Lamentablemente la disputa por los cargos es lo que más se visualiza, cuando en verdad la discusión debería ser sobre la base de propuestas, no de antagonismos o privilegios personales. 

Alfonsín tuvo dos grandes luchas: la consolidación democrática y la idea de la justicia social, que pusiera fin al hambre y la miseria. ¿Creés que los sectores de poder dijeron “le vamos a dejar ganar está batalla, pero estas otras no porque vienen por los intereses de nuestros bolsillos? 

Creo que la primera fue mérito de la sociedad que acompañó la propuesta de Alfonsín, por la firmeza y convicción de justicia. En esa primera etapa, el justicialismo no apoyó en nada, por ejemplo no integró la comisión de desaparecidos. Y había sectores vinculados al justicialismo derrotado que en ese momento, que tenía fuertes vinculaciones con sectores del ejército. Después vino una segunda etapa donde el peronismo se renueva y gana Cafiero y ahí sí hubo apoyo, un consenso entre el radicalismo y el peronismo. Y gracias a eso se logró poner límites a las sublevaciones militares. El fracaso económico tiene que ver con perder la disputa con los sectores privilegiados del poder económico y ahí también es importantísimo ver que el peronismo renovado después pierde la elección interna que gana Menem y Menem asume y designa ministro de economía a un funcionario de Bunge y Born ,vos fìjate hasta qué punto no hubo consenso entre los partidos políticos para beneficiar a la sociedad en su conjunto y ahí comienza otra historia.

¿El triunfo de Menem entierra el sueño de una socialdemocracia a la europea?

Parte del fracaso en términos económicos del gobierno de Alfonsín tuvo que ver con esta disputa desigual en el plano económico entre los grupos concentrados y el gobierno de Alfonsín. Pero además llega el justicialismo de Menen que elige privilegiar a los sectores económicos.

Fue la consecuencia de ganarle la interna a Cafiero.

En la interna peronista se acoplaron los sectores que no querían que el proyecto de Alfonsín triunfara y consolidara. Creo que si Cafiero hubiese ganado esa interna, otro hubiese sido el destino de la Argentina.

¿Por qué teniendo un líder político de la estatura de Raúl Alfonsín, con la claridad que tenía y una cantidad enorme de cuadros políticos a lo largo y a lo ancho de todo el país, se ha permitido que esas banderas se las apropien otros, e incluso las desnaturalicen?

Puedo hablar de la experiencia personal. De algún modo, cuando gana Menem y cambia totalmente el eje de la política, apareció la inmoralidad de la política. Que tiene que ver con haber tomado la política como medio de vida, de ascenso social y de enriquecimiento. Creo que cobrar un sueldo es absolutamente legítimo, pero usar al Estado para los privilegios personales es una inmoralidad. En aquella época, durante mi participación en la política, perdí o me desprendí de dos empresas que yo había fundado, perdí dos autos que tenía, los gasté en las campañas. Llegó esa época y vi que mientras yo perdía dinero apostando a la política como medio de resolver las cuestiones sociales, al lado mío los pseudo-dirigentes buscaban ese atajo en beneficio personal. Tengo que decir que lo lideraban los peronistas, pero muchos radicales iban acoplados a lo mismo. Yo estaba restándoles posibilidades a mi familia, entonces la lucha era muy desigual. Tenía dos alternativas, o cambiaba de posición personal o me iba a la actividad privada para consolidar la posición de mi familia. Y opté por esto. Quiero transmitirlo para que la generación de mis hijos se haga ese planteo de recuperar la ética de la dirigencia política fundamentalmente, porque todos los proyectos, por más buenos que sean, tienen que estar guiados por una ética en el comportamiento dirigencial.

“El territorio da derecho” dice un principio jurídico, la ocupación da derecho. Y en todos los órdenes de la vida los espacios que no ocupás vos, los ocupa alguien. En el momento, que un sector o una generación se empieza a replantear lo mismo, aparece otro sector dentro del radicalismo que entiende que el mejor negocio era un partido chiquito al servicio de un peronismo muy ambicioso de poder y cerrando beneficios personales, ¿lo vez así?

Tal cual, sin ninguna duda. Fue el mayor fracaso del radicalismo y la peor de las traiciones a los postulados de Raúl Alfonsín.

 

“El debate es entre progresismo y no progresismo”

En el último tramo de la charla, con anclaje en la política local, Jorge Pérez planteó la idea de una convocatoria política amplia y plural, y el desafío es que “esa convocatoria apunte a la inteligencia colectiva”. El exconcejal radical, considera que ahí está la cuestión para empezar a construir la Argentina “para los nietos” con la que soñó Raúl Alfonsín. Sobre el final se refirió a la falta de austeridad del Municipio y también de la Cooperativa Eléctrica, asegurando que ahí pueden estar los fondos para financiar viviendas. 

Tanto a Horacio Recalde como a Víctor Aiola les arrimaste un borrador que contenían algunos de los trazos gruesos de la administración pública, ¿cuáles serían esos lineamientos para que se pueda cumplir con los objetivos de la austeridad en el manejo de los recursos publicos?

El debate es entre progresismo y no progresismo. Tiene que definirse en las acciones de gobierno, porque la discusión política es teórica, da para debates interminables, pero lo importante se define en la gestión. Desde hace muchos años, fundamentalmente desde el inicio de la gestión de Golía, se super pobló de gente la Estado, y se volvió absolutamente ineficiente. No solo es falta de austeridad, sino que también hay un exceso de cargos. Yo pensé que Aiola iba a revertir eso, lamentablemente no lo hizo. Cumplió con barrer las calles, porque la verdad que ganó la elección diciendo que iba a barrer, que iba a limpiar las calles y cumplió. Hay que reconocerle que le puso gestión.

Puso mucho trabajo, ponerle gestión es una carencia como política de Estado 

Le puso trabajo personal. Voy a pecar de autorreferencial, cuando fui Secretario de Gobierno y Hacienda participé en la creación del fondo de obras públicas que era una idea que Osvaldo Rodrigo planteaba en la campaña. Lo que me tocó a mí, también como representante municipal en el Consejo de la Cooperativa Electrica, fue debatir con la conducción de ese momento y lograr su instrumentación. Participé también en lo que fue la creación de la Fundación del Hospital Municipal. Después, como concejal, propuse y fue aprobada, la Ordenanza de la Creación del Consejo Económico Social. Tenía que ver fundamentalmente con juntar a personas representativas de los distintos sectores de la comunidad, para delinear el futuro del desarrollo de nuestra sociedad y que trascendieran los gobiernos de turno.

La Fundación del Hospital funcionó.

Lo que pasa es que, por ejemplo, la Fundación del Hospital nace porque en aquel momento organizaban rifas organizaciones de afuera, venían a Chacabuco a eso. Y a mí me tocó intentar convencer a las damas del Hospital de aquel momento que contribuían. Ellos hacían sus grandes negocios y las damas del Hospital recibían algo y para ellas era un montón de dinero. Nunca logré convencerlas. Pero quería hacerles ver que en Chacabuco ellas colaboraban con una pequeña parte porque compraban sábanas, pero, era mucho el dinero que se iba de Chacabuco a cambio de eso. En aquel momento me opuse firmemente a la aprobación de esa rifa. Osvaldo era un político que captaba con mucha rapidez cuando alguien le hacía un planteo que valía. Asi nace la Fundación del Hospital.

Convocó a algunos empresarios

Convoca a algunos empresarios. Y esto es fundamental, por ejemplo, una de las personas convocadas era Angelito Spataro, un hombre de identidad fuertemente peronista. Otra de las personas fue Chiquito López, ampliamente conocido y también de filiación peronista. Te digo esto porque la Fundación se creó con una participación plural, y se hizo una organización al margen, autárquica, fuera del Estado, con participación comunitaria plural. Pasaron todos los gobiernos y la Fundación sigue teniendo plena vigencia y es inconmensurable el aporte que le ha hecho al Hospital Municipal. 

Lo que la sociedad percibe es que cuando los recursos lo maneja alguna institución intermedia la plata aparece en cosas concretas. No pasa lo mismo con la administración pública.

Si, por supuesto. Yo creo que Aiola tiene la posibilidad de sentar las bases de un trabajo para que el Municipio sea sustentable. A mi juicio no solo tiene que reducir la nómina de empleados, sino que tiene que convocar gente que le aporte ideas. Yo creo firmemente en la inteligencia colectiva. La inteligencia colectiva permite que a través de las discusiones y del intercambio de ideas surja una propuesta unificadora. Es decir, vos me planteás una cosa, yo te planteo otra y de ese intercambio discursivo surgen seguramente ideas de síntesis que permiten llegar al consenso. Creo que tiene que hacer una convocatoria amplia y plural. Un ejemplo: la Cooperativa Eléctrica le debe al Sindicato de Luz y Fuerza una millonaria suma de pesos. El Sindicato, con ese aporte que no cobró, financió el déficit que tiene la Cooperativa, de gestión, sin ninguna duda. Lo que el Sindicato termino financiando es la ineficiencia de la Cooperativa con esa plata. La Cooperativa bien podría eficientizar su gestión, lograr ahorros que permitan pagar eso. El Municipio es exactamente lo mismo, tiene un presupuesto cercano a los dos mil millones millones de pesos, y hay algo más de 100 funcionarios. Ahí Aiola debió haber hecho algo. Puede hacerlo ahora, reducir fuertemente el gasto municipal, que no implica dejar al barrendero sin trabajo, significa achicar gastos prescindiendo del trabajo de la gente que se la puede rebuscar en la actividad privada. La dirigencia política debería unificar esfuerzos para que entre ahorros en el Municipio, ahorros de la Cooperativa y eventualmente y por qué no, del Sindicato de Luz y Fuerza, crear un fondo para la financiación de viviendas. Estoy seguro de que haciendo una reducción de gastos políticos en todas esas instancias, dentro de cuatro años Aiola podría transmitir el mando al próximo intendente dejando un fondo millonario de pesos para la financiación de viviendas. No estoy hablando de regalar viviendas, que es otro tipo de obligación del Estado,me refiero a un fondo para financiar la construcción de la casa propia.