05:57 h. Sábado, 21 de septiembre de 2019

“Es incompatible decir no opino de política y escribir en las redes”

Cuando Javier Biscotti pasaba sus días adentro de una radio el tiempo transcurría entre la música y los comentarios. Empezó a los catorce años como operador a disco, cassete y cinta abierta en Radio Chacabuco. En esta visita por Arrancamos Tarde (98.9 Radio Ultra) también habló de la grieta y de la discusión política virtual. En medio de una extensa charla arriesga que “El reduccionismo es muy fácil, porque no te carga de ninguna responsabilidad. No hacés más que multiplicar lo que dicen los medios hegemónicos, la crítica no es propia, es una réplica”.

CHARLAS DE RADIO  |  23 de agosto de 2019 (10:02 h.)
Más acciones:

 

A veces sueña que se le termina el disco en la radio y no tiene que poner. Así es su pasión. La época en la que programaba y conducía, estudiaba y trabajaba en Buenos Aires, y los fines de semana hacía cinco turnos de seis horas en Radio Chacabuco. 

Su tío Juan Pedro (Chochito Martini) lo invitó a trabajar en un turno que quedaba sin operador. “Andá hoy a la tarde” -le dijo. Cuando llegó, estaba Hugo Sánchez: “Enseñale al momio este para que cubra la franja”. 

“Me enseñaron lo básico y más o menos le agarré la mano. A los dos días estaba en un turno de operador solo, con un miedo terrible, era el medio que escuchaba todo el pueblo, una responsabilidad sobre los hombros terrible, y el director, Juan Pedro, que escuchaba la radio las veinticuatro horas y sabía permanentemente que había pasado, él sabía todo. El sí era un animal, respiraba la radio”. 

Con respecto a la actualidad de la radio en la ciudad dice “La ausencia de un marco legal adecuado, la actividad en cierta forma se atomiza y se bastardea, entonces hoy es inconcebible que un medio tenga veinticinco empleados en relación de dependencia como llegó a tener Radio Chacabuco, porque habría que vender dos millones de pesos para poder tener a todos en blanco”. 

-¿Cuál es tu mirada respecto de los medios en general y la vorágine de la tecnología?

-Rescato la parte positiva, que es la pluralidad de voces. La parte negativa es que, al haber tanta cantidad, es difícil que haya calidad. Y cuesta hacer cosas de calidad, porque no hay ingresos acorde y no hay margen para la inversión ni de personal ni de equipos. 

-¿Vas a volver a hacer radio?

Después de Radio Chacabuco estuve un tiempo sin hacer radio, y después tuve durante diez años mi propia emisora, en una sociedad con amigos, Divina 100.1. Yo soy radical de raíz en algunas cosas, y en un momento la radio me pareció que había cumplido su etapa conmigo. Y pensé “A los cuarenta años si todavía tengo esta radio la regalo o la vendo y cierro mi etapa”. Y así fue, por suerte la pudimos vender. Ahí se terminó mi relación con la radio, porque necesita cumplir con horarios y continuidad. Mi vida ya no gira alrededor de un reloj, me deshice de los horarios hace algunos años. 

La política, la grieta 

¿Creés que la grieta se inventó para ser una justificación o la pusieron en valor para legitimizar cosas que nos pasan a los argentinos de hace mucho tiempo?

La grieta siempre estuvo. Viene de doscientos años. Mínimo. No sé si es una puesta en valor que están haciendo ambos lados de la grieta, o de uno. No hay que soslayar la vertiginosidad que le dan a la capacidad de expresión las redes sociales. Quienes antes no tenían voz, o se expresaban en grupos cerrados, hoy tienen la posibilidad de expresarse en redes y eso hace que tengan, en muchos casos, una respuesta. Y si el que se expresa sale con los tapones de punta, el que responde lo hace con un cuchillo, el otro con un cañón, y el siguiente con la bomba atómica. 

Hay gente que mano a mano dice que no habla de política, pero en las redes ataca, ¿no tenemos la adultez suficiente para encarar la discusión política mano a mano?

Es la ambigüedad que se plantea por sacarse la responsabilidad de encima. Muchos dicen “de política no sé, de política yo no hablo” y después comparten contra éste o el otro. Hay que hacerse cargo de lo que uno dice. No sé si el método que yo elijo es lo mejor, pero me hago cargo de lo que digo, en redes, o personalmente. El reduccionismo es muy fácil, porque aparte no te carga de ninguna responsabilidad. No hacés más que multiplicar lo que dicen los medios hegemónicos, la crítica no es propia, es una réplica. 

¿Y qué hacen cuando esos medios hegemónicos que vienen machacando durante diez años dan la voltereta?

La dan ellos también. Por supuesto. El que no tiene opinión formada no se da cuenta. La cabeza va siendo moldeada. Cuando tenés el cerebro vacío entra cualquier cosa. Si está ocupado, hay que reemplazar la idea existente, y después implantar otra. No es una crítica, primero que es metafórico. Yo no digo que tengo el cerebro lleno. Lo que es incompatible es decir que uno no opina de política, y opinar. Yo no milito orgánicamente, si no te gusta o interesa militar, es válido, pero al que no le interesa la política, no le interesa el futuro de sus hijos. No me interesa perder amigos por la política. Aquel que yo creo que con sus ideas le hace un daño al país en el que vivimos, no es mi amigo. La política como una de las tantas cosas centrales de la vida te puede hacer ganar o perder amigos. 

¿Creés en correr grandes riesgos para defender convicciones?

Sí. No me pelearía con nadie. Creo que se trata de tener ganas, uno no termina fomentando ese vínculo. 

¿Qué pasa cuando terminás de escribir algo que por ahí circula y tiene algunas devoluciones? 

La primera vez que replicaron algo de lo que escribo en Cuatro Palabras dije “ay, qué cagada”. Un vecino me hizo señas y me mostró el diario y me hizo el pulgar arriba. Tengo el recorte, y estoy ultra orgulloso de ese recorte. Porque cuando ganó Macri sabía exactamente lo que iba a hacer, y lo escribí. Cuatro Palabras lo publicó y hoy podemos revisarlo punto por punto y ver que no me equivoqué. Yo no tengo la bola de cristal, pero por su grupo de pertenencia, por cómo ha sido formado, por su trayectoria empresarial, por su paso por Boca y por la Ciudad, no podía hacer otra cosa. 

¿Dimensionamos el daño que Cambiemos le hizo a la política?

No. Es más, todavía no tomamos dimensión del daño a nivel económico. Con respecto a la política, al llano va costar en llegar. No sé si vamos a poder tener dimensión del daño que se la ha provocado a la política. Creo que dejan la experiencia de la derecha en el poder como algo que no debe volver a pasar. 

¿La candidatura de Alberto Fernández nos puede hacer pensar en un nuevo modo de construcción política de parte del peronismo?

Lo ideal sería que Alberto Fernández acomode la situación y venga una instancia superadora. Yo tengo afinidad con el peronismo pero no tengo problema de quién sea. Que se acomode la situación, que venga por donde venga. 

En Chacabuco los vecinos pueden elegir entre un intendente que promedia bien y un candidato que merece una oportunidad, ¿que opinás?

Estoy de acuerdo, y tiene que ver con que el intendente si bien le puede dar matices al funcionamiento de la ciudad, no define a grandes rasgos qué pueda pasar, o el destino de los ciudadanos. Por supuesto que son cosas importantes en la diaria que pase o no el barrendero, o que haya asfalto o tierra. Al tenerlos en proximidad, todos van a ser atacables o imputables desde algún lado. De esa no va a zafar ninguno. Pero no se puede tener una valoración sobre una autoridad nacional o local, no tienen la misma capacidad de hacer o deshacer cosas que afecten la vida de la gente.