12:16 h. Miércoles, 20 de noviembre de 2019

Equipo que gana, se va 

EDITORIAL  |  05 de noviembre de 2019 (08:53 h.)
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Si algo define el ADN de Víctor Aiola es romper las reglas preestablecidas de la política. En promedio, el tiempo le dio la razón, la suerte lo acompañó y la gente se peleaba por ponerle un voto en la urna. Ni él mismo se imaginó que desde las PASO al 27 de octubre iba a ser reelecto con más de 18 mil votos, a pesar de Macri y Vidal. El lunes 28 pegó un giro de 180º. Prometió abandonar el discurso agresivo y comenzó a hablar de diálogo político. Convocó a los excandidatos a intendente y luego a concejales electos. Queda claro que está dispuesto a marcar la agenda del día a día y estrenar el título de cacique territorial. De eso se trataba la disputa en juego en las últimas elecciones. Por eso, desde estas páginas sostenemos que la pelea era con Julián Domínguez, porque justamente el último caudillo peronista fue hasta ahora -guste o no-el patrón del pago chico local. Luego de tres triunfos consecutivos (2015/2017/2019), reelección mediante, es altamente probable que Víctor Aiola sea el actor central de los próximos diez años de la política chacabuquense. Con todo ese patrimonio, por estas horas toma fuerza lo que ya era un secreto a voces. Contra toda lógica, equipo que ganó, se va. Gran parte de los funcionarios que lo acompañaron durante esta gestión deberán volver a su actividad privada. Algunos ya fueron notificados, otros lo intuyen, muchos lo saben. Justamente, en la lógica de la construcción política del alcalde local, todos los colaboradores son muy importantes, pero tienen fecha de vencimiento. Nadie podría estar sorprendido si se tiene en cuenta que Aiola habló desde el 10 de diciembre de 2015 que las renuncias de los funcionarios estaban a su disposición. Por estas horas, los pasillos del Palacio son asaltados por caras sorprendidas. Los medios de comunicación buscamos a tientas la primicia del nombre que se va o el apellido del que podría llegar. En todo este revuelo hay, al menos, dos cosas importantes para resaltar: la primera es que el Intendente, confirmado en su cargo por voluntad popular, está dispuesto a ejercer el poder que la comunidad le transfirió al menos por cuatro años mas. La segunda, y mas importante, es que mas allá de los nombres, Aiola tiene decidido cumplir un compromiso asumido hace mucho tiempo y que todavía es deuda. Gobernar los próximos cuatro años con un gabinete reducido y capaz de funcionar con más autonomía. Esa es una obligación que deberá honrar. Sorpresas hay para todos los gustos.