01:26 h. Viernes, 22 de Septiembre de 2017

Cuatro Palabras

“El PH no es la solución”

Sergio Giary es uno de los vecinos que adquirió un terreno en el loteo del barrio “Los Plátanos”. En la última sesión del Concejo Deliberante estuvo -junto a otros vecinos- protestando con algunos carteles. Uno de ellos se refería al “barrio de la coima”. Al respecto, Giary dice que para ellos esto es así porque “sigue habiendo un movimiento `por atrás´”.

BARRIO LOS PLÁTANOS  |  12 de Septiembre de 2017 (01:27 h.)
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“El Municipio se junta con el empresario y de esa manera tratan de solucionar los problemas”, afirma el vecino y agrega: “están tratando de arreglar las cosas `por abajo´ y esa forma no es legal, la forma en que lo que quieren solucionar es con plata. Nada legal, por lo cual sigue siendo una estafa”. 

Uno de los puntos más críticos que tiene este loteo es la dimensión de los terrenos, los que -según Giary- no se pueden negociar con las medidas que tienen. Eso provoca un inconveniente mayor, ya que cada casa tiene un resumidero, de manera que se congestionan varios pozos en una dimensión muy reducida. “Los lotes en discusión son de 7,5 metros de frente por 17,30 metros de fondo”, comenta y completa: “lo que aprobaron para esta zona son unos terrenos grandes. Ellos hicieron sobre esos terrenos, una división, sin aprobación de nada. El `cuadrado grande´, por así decirlo, está aprobado, pero no está aprobada la subdivisión que le hicieron adentro. No se puede aprobar un PH dentro de otro PH. O en realidad sí, se puede hacer, pero de manera ilegal, con coimas”. 

Consultado sobre si hay algún tipo de diálogo entre los vecinos y los dueños de los lotes, Giary asegura: “no, contacto no hay. No aparecen, no dan la cara. Ellos piensan que está bien, así, que no estafaron a nadie” y añade que “las inmobiliarias también se hicieron a un lado, ellos también son culpables, porque ellos nos vendieron a nosotros”.

El vecino recuerda: “cuando empezó nuestro problema, el que firmó fue el secretario de Obras Públicas” y enseguida se pregunta: “¿cómo después de tantos años de trabas, de un día para otro el funcionario lo aprueba?”. “Además firmó algo que no tiene ningún tipo de explicación”, dice Giary y ejemplifica: “a un muchacho del barrio le dieron una escritura trucha, que no sirve para nada. Cuando fue a solicitar un crédito le dijeron que no sirve para nada la escritura”. “No hay escrituras, no estamos formalizados en ningún lado, es como si fuéramos usurpadores”, enfatiza el vecino.

La otra cuestión que resalta el entrevistado es la imposibilidad de acceder a una infraestructura de características normales y la falta de atención municipal: “nuestras calles quedaron angostas, el barrio es como una especie de villa. Si llamamos a la Municipalidad para que nos arreglen los pozos, nos dicen que no pueden porque supuestamente somos un barrio privado; se lavan las manos, dicen que no les corresponde hacerlo. Cuando pedimos el agua, nos dijeron que no la podían conectar porque ahí no hay loteo. Entonces: ¿en qué quedamos? La misma municipalidad nos dice que no nos puede dar el servicio porque somos un baldío…”

Por último, Giary cuenta su propia experiencia: “yo tengo la edificación hecha ya, como la mayoría de las familias que fuimos a protestar. En algún momento surgió el comentario de que podría haber cambio de terrenos. El tema es que a mí, como a otros, nos costó muchísimo sacrificio hacer nuestra casa. No le pedí ni un ladrillo a la municipalidad para hacerla. Somos todos laburantes, y levantamos la casa a pulmón. Yo a veces veo en el Facebook que el Intendente camina los barrios. Y yo le pregunto ¿por qué no camina todos los barrios que tienen problemas? Yo no lo veo caminando por mi barrio, en los lugares donde realmente se necesitan cosas. Y no hablo solamente por el mío, sino por otros también por ejemplo el Alcira de la Peña, que está inundado, y que tiene un montón de necesidades”.