17:25 h. Domingo, 26 de enero de 2020

El campo está minado

 Por estos días los acontecimientos se suceden velozmente. El panorama noticioso ha tomado una dinámica que no da respiro y era de esperar: llegó un gobierno que tiene que actuar a la velocidad de los bomberos para atender tanta emergencia. Sin embargo, en cada foco de incendio aparecen algunos dispuestos a seguir derramando nafta, como lo vienen haciendo desde hace cuatro años.
Por Gustavo Porfiri  |  17 de diciembre de 2019 (18:39 h.)
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 Un mamarracho a la derecha, por favor

“Pienso lo mismo que en el pasado, que las retenciones son perjudiciales, pero también analizo el presente y la crisis que vive el país, por lo que me parece lógico y real lo que nos pide el Presidente: de hacer un esfuerzo entre todos los sectores". La frase no es actual, aunque cabe perfectamente en el contexto de estas horas. Sin embargo, el mismo personaje que hablaba así hace dos años, ahora dice: “estas medidas desalientan la producción y conlleva a una perdida en la inversión, el trabajo y el empleo que el campo genera. Las economías regionales necesitan políticas favor de la producción con nuevos sistemas financieros y de reintegros, no más impuestos". El protagonista del discurso acomodado según las circunstancias ideológicas imperantes es Alfredo De Angeli, el senador PRO que saltó -sin escalas intermedias- de los cortes de rutas promovidos por las centrales ruralistas en 2008 al Congreso de la República.

Por aquellas jornadas en las que “el campo” protestaba por la Resolución 125, el dirigente entrerriano lideró uno de los cortes más feroces: el de Gualeguaychú, sobre la ruta nacional 14, también conocida como “del Mercosur”. “Estábamos preparados para resistir con escopetas, carabinas, de todo”, declaraba por entonces el valiente defensor de los privilegios agropecuarios. A raíz de esto el fiscal federal Guillermo Marijuan lo denunció por los delitos de tenencia y acopio de armas y por intimidación pública.

Semejante mamarracho aún sostiene su jerarquía de legislador nacional porque así es el juego democrático que supimos conseguir.

“Un año sin Héctor, muchos sin justicia”

Ese es el título de un texto publicado este lunes en el matutino Pagina12. Lo firma Jordana Timerman, hija del ex canciller argentino, quien este 16 de diciembre hubiera cumplido años. Explica que “el judaísmo marca un periodo de un año de luto, supuestamente el más duro, que separa a la persona que perdió a un padre de los demás mortales”. Algunas líneas más adelante comenta: “mi proceso tiene más que un año ya, porque se suma al calendario el año y pico que marcó el final de la vida de mi padre. ¿Cómo se habría desarrollado su enfermedad sin la crueldad absurda de la causa judicial por el Memorándum de Entendimiento con Irán? Es contrafáctico. Pero sí es un hecho lo que vi: cada avance del caso – o en su defecto su falta de avance– fue acompañado por un empeoramiento de la enfermedad que eventualmente le quitaría la vida”.

Jordana explica cómo fue el proceso que determinó que su padre no pudiera viajar a Estados Unidos para avanzar con el tratamiento para su compleja enfermedad: “Pero entonces pasó lo inesperado: le sacaron la visa a Estados Unidos, y la lucha política se terminó de mezclar con la urgencia de su salud. Perdimos, y no pudo viajar a tiempo”. Esta hay que anotarla en la cuenta del gobierno CEO-radical que acaba de irse.

Otra vez, el texto vuelve a explicar las cuestiones de la tradición judía, habla del día del perdón judío, el Iom Kipur, pero se cuestiona: “¿Sirve el perdón cuando llega tarde? ¿Sirve la justicia cuando llega tarde?”. Conviene acá dejar que el cierre de la publicación se lleve las líneas necesarias, pues es una definición impactante de cómo se las gastó la administración nacional anterior a la hora de perseguir a sus contrincantes políticos: “El caso judicial del memorándum sigue. Duerme, como un volcán que ya arrasó con el pueblo a su lado. Quiero pensar que ya no nos puede afectar, que ya hizo todo el daño que tenía que hacer. Pero cada vez que hay un titular, o una mención en un debate público, se me para un poquito el corazón. A veces creo que no estaremos libres hasta que se resuelva, pero a veces pienso peor: que nunca estaremos libres. ¿Qué significaría una absolución de una justicia en la cual nadie cree ni creerá?"

El cascabel al gato judicial

“Hay que terminar con la concentración de poder del fiscal general de Comodoro Py”. La frase le corresponde al fiscal Federico Delgado y la expresó en relación a la reforma judicial planteada por el presidente Alberto Fernández.

En una entrevista con El Destape, el funcionario reflexionó sobre la situación del Poder Judicial en la Argentina. "La recepción en Comodoro Py de los anuncios de Alberto sobre reforma judicial fue heterogénea", señaló, a la vez que marcó la necesidad de "instalar de verdad una reforma integral del sistema judicial, más allá de las personas". Entre las prioridades al respecto, el fiscal indicó que "a un sector del Poder Judicial hay que volverlo a incrustar en la Constitución". Delgado argumentó además que "están dadas las condiciones para implementar el nuevo Código Procesal".

Además se refirió a cómo vio el desempeño del poder judicial en la era macrista: "A mí no me contó nadie lo que fue la Justicia en estos últimos años". "El fiscal general de Comodoro Py se transformó en una aduana por la que tienen que pasar todos los fiscales de primera instancia", aseguró, y enfatizó: "hay que terminar con la concentración de poder del fiscal general de Comodoro Py".

Bueno, como vemos, tres cortes diferentes de la actualidad nos conducen a la misma conclusión: va a estar bravo lidiar con el lastre que dejó el paso por la Casa Rosada del conglomerado derechoso. Cualquier avance será para festejar, pero habrá que tener extremo cuidado con paso que se dé, el campo está minado.