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  • domingo, 12 de julio de 2020

“Las donaciones cayeron y la necesidad aumenta”

Centenares de personas dedicadas a changas informales o al rubro de la construcción, no están pudiendo trabajar. Eso obliga a algunas familias a acercarse por primera vez a un comedor comunitario. José Bega, voluntario de Red Solidaria, cuenta que con la cuarentena las donaciones cayeron y la necesidad aumenta. Con el Consejo Social desarmado, la Red organizó una iniciativa para que las familias se comprometan a cocinar viandas para colaborar con el trabajo que realizan distintas referentes barriales en la ciudad, que en este momento entregan más de mil cien viandas semanales. 

“Las donaciones cayeron y la necesidad aumenta”

En Chacabuco distintos comedores están entregando más de 1100 viandas semanales a familias que necesitan asistencia, ¿cómo está trabajando la Red?

Nosotros acompañamos en la medida que podemos a seis comedores comunitarios de Chacabuco, que funcionan en diferentes barrios y en distintos días. Algunos funcionan todos los días, otros dos o tres veces por semana. Algunos han surgido en este tiempo de pandemia, y entregan alrededor de 1100 viandas por semana en promedio. Las donaciones varían todo el tiempo, las referentes barriales que están al frente van viendo semana a semana cómo cubrir la comida para el comedor. Con la cuarentena las donaciones bajaron y la necesidad aumenta. No saben si la semana próxima van a poder tener todo lo que necesitan. 

¿Cómo trabaja la Red desde que desarmó el Consejo Social?

El Consejo Social bajó la actividad que venía teniendo a medida que se fue flexibilizando todo porque obviamente muchas personas que eran parte fueron retomando las actividades de su vida cotidiana. La impronta cambió. Como Red estamos tratando de acompañar lo que la realidad demanda. Y la realidad es que los comedores necesitan una ayuda muy grande, y nosotros tratamos de generar el compromiso de la gente, generar un poco de contagio para que más se sumen. Muchas familias están yendo a buscar las viandas sin barbijos porque no los tienen, por eso también ayudamos a que quienes están al frente de los comedores tengan los elementos de higiene. 

¿Cuál es la situación real en los barrios de la ciudad que queda invisibilizada en este contexto de aislamiento?

Siempre estamos tratando de escuchar las necesidades, y crear un puente con quienes pueden colaborar. Este momento deja en evidencia que las necesidades están, y además se han profundizado. Y también queda en evidencia lo que se ve y lo que no se quiere mirar tanto. 

El trabajo informal o atemporal, como las changas bajaron porque muchos vecinos prescinden en este momento. 

La realidad es así. Yo te lo puedo contar de primera mano porque me dedico al trabajo de construcción y mi viejo también. Sabemos lo que se vive. La persona que trabajaba toda la semana para solventar los gastos de la semana hoy no tiene esa posibilidad porque es lógico que hay actividades que no son imprescindibles que hoy no se realizan. Hay muchísimas familias en Chacabuco que se dedican a trabajos informales o de construcción que no están trabajando. Si antes les costaba, imaginate ahora que no están pudiendo trabajar. Por eso aumenta la demanda en los comedores. Y es muy difícil para alguien que no está acostumbrado, ir a buscar una vianda para poder darle de comer a sus hijos. 

La obra pública sería un paliativo para generar trabajo para ese sector tan golpeado en este momento

Nosotros estamos para llamar la atención de la comunidad para que se comprometa. Pero sabemos que el poder transformador está en la política, en el Estado. La impronta que le ponga la política a la actividad laboral va a ser mucho mayor que cualquier institución u organización. Sería muy importante que el Estado, en todos los niveles, organice diferentes propuestas para trabajadores informales. 

¿De que se trata Compartí la mesa?

Es una iniciativa para acompañar. Tenemos la información de los días y la cantidad de viandas que comparten los seis comedores de la ciudad, por ende tratamos de hacer comprometer a vecinos y vecinos que cocinen viandas para sumar al trabajo que hacen los comedores, y poder cubrir toda la necesidad.