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  • viernes, 05 de marzo de 2021

Después del 21 de marzo

La disputa interna del radicalismo provincial que se definirá el próximo 21 de marzo impactará de lleno en el proceso electoral 2021. Las pretensiones de Gustavo Posse acompañado por Martín Lousteau, obligaron a la gerencia radical a sacudirse la modorra. La compulsa no tendrá volumen numérico pero de su resultado depende la extinción de la UCR o un piso de dignidad. Víctor Aiola, en su territorio, juega con una lista única aunque faltan afiliaciones. Enfrente viaja un colectivo que, con matices y diferencias, reivindican la política y patean la calle padrón en mano. Un ensayo que puede condicionar el armado de las boletas rumbo a las legislativas.

 

Por Alejo Dentella

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Después del 21 de marzo

 

En pocos días más el proceso electoral de medio termino del gobierno del presidente Alberto Fernández empezará a jugarse definitivamente en los principales espacios de poder. Será en los palacios, en los grandes medios de comunicación, en cada pasillo por los que transita la política y por cierto, seguramente, continuará pretendiendo definirse desde Comodoro Py. Nada de lo que ocurra en este año dejará de impactar en el calendario electoral y del resultado de muchas de las cuestiones de la agenda del gobierno dependen los números en las urnas. El oficialismo, que juega de local aunque en condiciones objetivamente adversas, deberá contener a las tropas, acertar en la definición de políticas públicas y manejar la chequera con certeza. La oposición, llámese Cambiemos, que sostuvo su armado frentista, hasta ahora aprovechó cada desgracia o error ajeno para mostrar su capacidad de daño. De acá en más se empieza a disputar el verdadero partido, que definirá en todas las instancias el futuro y no tan lejano recambio ejecutivo de 2023. En este contexto, casi involuntariamente, el radicalismo puede volver a tener algún protagonismo. La interna de la UCR de la provincia de Buenos Aires no tiene peso ni potencia electoral, pero el resultado de la contienda boina blanca sin dudas impactará en las estrategias y posicionamientos del frente que integra. 

 

Ya no me verás como me vieras

 

No será la Revolución del Parque, ni lo mejor que expresó el Yrigoyenismo, tampoco la convocatoria para la recuperación democrática de los ‘80 que encabezó Raúl Alfonsin. La interna que jugarán el intendente Gustavo Posse y el diputado provincial Maximiliano Abad, definirá si el centenario partido sigue siendo la estructura logística rentada de la alianza Juntos por el Cambio, o, si por el contrario, los radicales están dispuestos a ponerle un límite a tanta “servilidad” frente al macrismo y volverán a tener aspiraciones propias. No es casualidad que en esta interna ya postergada -y que en principio se resolverá el próximo 21 de marzo- el Jefe Comunal de San Isidro cuente con el explícito respaldo de Martín Lousteau, mientras Abad recorre la provincia acompañado del comisionado de María Eugenia Vidal, el exvicegobernador Daniel Salvador. El radicalismo, una vez más, se debate  entre su extinción o la posibilidad de recuperar un piso de dignidad. Por ahora solo eso.

 

Comité en terapia intensiva

 

La interna radical también se juega en el palacio, en los pasillos públicos y en las calles de nuestra ciudad. Nada de eso ocurre en el Comité Alem, donde el intendente Víctor Aiola decidió utilizar la autógena del taller paterno y soldó la puerta de ingreso a la Casa Radical. Atrás quedaron aquellos discursos enardecidos apuntando a los que habían anemizado la UCR chacabuquense, a los que la dejaron invadir por las telas de arañas. Lejos de producir el cambio prometido, llegan a esta instancia con el armado de una lista escrita de puño y letra por Aiola. El cuerpo único de la boleta local es tan poco representativo, que la aspirante a presidenta no figura en el padrón de afiliados. Es más, explícitamente armaron una operación mediática para amedrentar a todos aquellos que no estén dispuestos a acompañar al Intendente de Chacabuco en la lista que el macrismo propone para seguir conduciendo el radicalismo provincial.

 

El doble discurso

 

Mientras en privado, o en off, todes se pelean por asegurar que adhieren a la figura de Martín Losteau como presidenciable de la UCR, en público son funcionales al macrismo más rancio. Así es como se replica la fórmula público-privada del doble discurso. La vacuna es veneno, pero me protejo con veneno, sería el ejemplo más claro e inmediato al que nos tiene acostumbrado el inquilino de Reconquista 26. Mientras tanto, silenciosamente, una larga decena de militantes, dirigentes, exconcejales y viejos adherentes partidarios, vuelven a la sana costumbre de desempolvar el padrón en formato papel para visitar a algún amigo o amiga dispuesto a poner el voto. A ese colectivo, cargado de pasajeros con matices y diferencias, se suben aquellos que con aciertos y errores han creído que no hay gobierno sin discusión de políticas públicas en la casa propia. Este primer turno doméstico servirá para gestionar la recuperación de la autoestima. Luego, comenzará otro debate. Quien quiere ir que oiga.