22:34 h. Domingo, 19 de enero de 2020

De vida o muerte

Movimientos sociales y los tiempos de la política

(*)Por Santiago Muhape y redacción de Cuatro Palabras

En el corazón de la pampa sojera, de la tierra fértil que produce granos y riquezas, uno de los desafíos impostergables para la próxima década es encontrar el camino para la producción intensiva pero sin afectar el medio ambiente y la salud de todxs. Fallos ejemplificadores en la vecina ciudad de Pergamino, con estatura jurídica a la altura de las jurisprudencias más avanzadas del mundo, nos obligan a no perder mas tiempo. Lo ocurrido recientemente en la provincia de Mendoza, donde el flamante gobernador, Rodolfo Suárez, debió retroceder ante el inquebrantable y transversal reclamo de la sociedad, marca un antes y un después para los jefes de gobiernos municipales y provinciales de todo el país. Nuestra ciudad es un caso testigo de la brutalidad en el uso de agrotóxicos y la escasez de respuestas legislativas para poner un límite. Ojalá no sea tarde.

Movimientos sociales y los tiempos de la política  |  02 de enero de 2020 (06:13 h.)
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VIENE DE TAPA

Chacabuco es una ciudad principalmente agroproductiva, pero el modelo comenzó a resquebrajarse en distintos puntos de la tierra donde logró erradicar el uso de químicos viciosos que afectan a la salud de la población y aparecen en el aire, en el agua y en la alimentación de todos y todas. En la región, algunos fallos ejemplificadores como el caso de Madres de Barrios Fumigados de Pergamino, o la imposición del cultivo, distribución y consumo de frutas y verduras orgánicas y agroecológicas, ponen a las claras que otro modelo es posible. Alteraciones genéticas, abortos espontáneos, malformaciones, cáncer y otras enfermedades son asumidas en silencio por una población que no reacciona.  

Paralelamente somos testigos de un despertar general por la emergencia ambiental que demanda la hora. Nos quedan, según estadísticas globales, diez años para revertir nuestro impacto sobre la tierra. ¿Qué sucede en el resto del mundo? Algo queda claro, de las decisiones de la política depende el futuro. En la primera edición del año, junto con la pluma y voz del ambientalista Santiago Muhape, les decimos: que tengan una feliz toma de conciencia. 

 

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De lo general, a lo particular. Chile, Ecuador, Hong Kong y Francia, entre otros.

Chile

El año 2019 nos dejó el ejemplo de lucha, con una de las manifestaciones sociales y de resistencia al modelo opresor más grande de la historia detrás de la cordillera. Más de 70 días de protestas en las calles de todo Chile con millones de personas que salieron a decir basta, un basta repetido en forma de hartazgo de muchos años de medidas antipopulares y mantenido mediante una fuerza policial que continúa la línea de Pinochet. Por decreto. 

Ecuador

Octubre tuvo como escenario a Ecuador, con movilizaciones de indígenas acusando al presidente de traidor, por decretar medidas antipopulares haciendo pactos con la derecha política, ayudando entre otros a entregar a Julián Assange.

Hong Kong

En junio de 2019 más de un millón de personas salieron a la calle protestando por una nueva ley de extradición que ponía en riesgo los derechos humanos y la independencia de esa Nación.

El consejo legislativo está dividido en dos, una parte elegida por la población y la otra por empresarios, de modo que el gobierno y el jefe del ejecutivo no tienen necesidad de escuchar al pueblo.

Las exigencias que salen de las movilizaciones pueden resumirse en 5 puntos centrales:

1 Revocar el proyecto de ley de extradición.

2 Dejar en libertad a todos los manifestantes encarcelados.

3 Modificación de la calificación de las protestas denominadas disturbios por el Estado y la policía.

4 Una investigación independiente de la actuación policial.

5 Sufragio universal.

Los habitantes de ese país son reconocidos por organizar protestas pacíficas y conmovedoras luchando por las cosas que les parecen justas. Con esa forma de expresarse y colaborar solidariamente en las movilizaciones, logran por ejemplo, cancelar en un momento todos los vuelos de Hong Kong.

Francia

En noviembre de 2018 la protesta de los chalecos amarillos aparece por la suba del precio en los combustibles, como la gota que colma el vaso en una serie de medidas del gobierno en contra de los menos favorecidos presentando un futuro incierto.

¿Qué tienen en común? 

A todas las protestas las unen, en su origen, una falta de representatividad de los gobernantes con la población y las medidas del gobierno que favorecen a los centros de concentración de poder que obtienen ganancias siderales a costa de aplastar la calidad de la vida de la sociedad y el ambiente.

Diciembre en Argentina

De este lado de la Cordillera, en el lado argentino, el gobierno provincial de Mendoza promulgó una modificación de la ley de minería y fue aprobada por la legislatura provincial. Permitía el uso de sustancias tóxicas en la explotación minera, que sumado a la gigantesca utilización de agua y posterior contaminación de la misma, ponía en riesgo toda la vida de la provincia, además de continuar hacia el mar a través de ríos, dejando muerte y destrucción a su paso y arrancando el futuro a las nuevas generaciones. 

Esta medida generó la inmediata salida a las calles de los mendocinos, que vieron amenazada su vida por una medida inconstitucional, que tiene detrás la formación de varias empresas ligadas a personalidades de la política.

Las movilizaciones fueron haciéndose cada vez mas grandes. Vimos  inmensas caravanas humanas que iban informando a paso de hombre y sumando adhesiones con toma de conciencia. 

La ley 7722 no prohíbe la minería, pero sí tiene como objeto la protección del agua.

La modificación de la ley permite el uso de cianuro y ácido sulfúrico, entre otras sustancias tóxicas, que serán volcadas a los cauces de los ríos y fuentes naturales de agua.

Las medidas también se suman a pedidos en la legislatura en la baja de las retenciones a la actividad minera, generación de flexibilidad a la generación de actividad minera y el paso de autorizaciones municipales sin necesidad de pasar por provincia. Todas medidas inconstitucionales y antiecológicas.

Las manifestaciones intensas cuentan con la solidaridad de la población argentina e internacional, dándole al agua un carácter vital y protagónico unificando a la sociedad en un tema que atraviesa al ser humano y poniéndolo como primordial en las nuevas luchas sociales internacionales.

Las movilizaciones pudieron sumar 25.000 firmas en un petitorio al gobernador para que dé marcha atrás en la modificación de la ley.

 El papel de los ambientalistas ha sido visibilizar la problemática, mostrarle a la sociedad los puntos débiles y factores sociales y ambientales de la contaminación y extractivismo.

La segunda cuestión es promover generar legislación de protección e insistir en no retroceder en los derechos adquiridos.

Mendoza como en todas las manifestaciones que venimos viendo tienen como factor común la espontaneidad, ser acéfalas, multitudinarias, biodiversas, moviéndose como virus por las redes movilizando una información libre que se esconde y tergiversa desde los medios hegemónicos ligados al poder.

La movilización popular obligó al gobernador a dar marcha atrás y volver a la ley anterior, obligado además por la presión de los intendentes y falta de apoyo de la mayoría.

¿Y Chacabuco?

Nuestra ciudad y la zona no se quedan atrás. Somos protagonistas a nivel planetario por la concentración de empresas biotecnológicas que realizan experimentación transgénica, con sus nuevos agrotóxicos a cielo abierto, amparadas por la anuencia de los funcionarios políticos municipales, provinciales y nacionales, que carecen de una visión de sustentabilidad.

Aunque los casos de cáncer y enfermedades neurológicas ligadas a agrotóxicos y teniendo como intendente a un pediatra, que debería conocer la relación de la principal actividad contaminante de la zona, en el inicio de su gestión, el día del cáncer infantil, aprueba una ordenanza de buenas prácticas agrícolas.  Dicha ordenanza bajo un discurso engañoso, permite sembrar transgénicos que serán fumigados progresivamente campaña tras campaña hasta el borde de las casas con paquetes de agrotóxicos cada vez más letales generando daños post generacionales, haciendo desaparecer la zona de exclusión de fumigación.

En Chacabuco no se conocen movilizaciones multitudinarias en defensa del ambiente y en contra de experimentación biotecnológica, el desarrollo de agrotóxicos o las fumigaciones cada vez más tóxicas. Las movilizaciones más llamativas y espontáneas son las de equipos de fútbol. Hay otra gigante movilización silenciosa que atraviesa a la sociedad, es la que moviliza a sus pobladores a entrar dentro del circuito del cáncer y enfermedades neurológicas mudos como parte de la cotidianeidad.

Desde hace un par de años se conoce la reacción individual de pobladores de quintas que sacan con sus herramientas a los fumigadores que aparecen y que muchas veces dejan sus máquinas solas en el campo y no quieren volver.

En todos los casos vemos una fuerza nacida de manera directa de la gente, de lo popular, de aquellas necesidades y derechos básicos que nos atraviesan como sociedad y que tienen que ver con aquello que es vital y que trasciende a partidos políticos, a sindicatos, a empresas y que nos unifica en el sentido de defender la vida.

Es una cuestión de vida o muerte

Venenos en el aire es muerte, venenos en el agua es muerte, venenos en la tierra es muerte, venenos aprobados en las leyes es muerte, y esa muerte manifestándose en tumores, en cáncer, en enfermedades neurológicas hoy Chacabuco la sufre silenciosa, actuando en la urgencia de atender al síntoma de la enfermedad pero no a sus causas.

Chacabuco todavía necesita despertar y repensar su paradigma productivo que es también su paradigma de salud y educación.

Ojalá en algún momento, ese factor unificador en la sociedad de Chacabuco, sea aquello que nos atraviesa como factor unificador como es la salud y no la avaricia. Capaz así salgamos a las calles y salgamos con banderas que digan agroecología, salud, basta de extractivismo, basta de contaminación, por una economía local, por más diversidad productiva, por educación ambiental en la currícula. Capaz así nos sentimos comunidad, capaz así nos sentimos pueblo y no una zona de experimentación biotecnológica planetaria a cielo abierto, con sus habitantes cautivos e ignorantes dentro.

La movilización de multitudes es la que genera los cambios en una sociedad que queda presa de la inmovilidad política en decisiones de las cuales depende el futuro.

(*)El vecino Santiago Muhape es militante ambientalista desde hace más de dos décadas.