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  • miércoles, 27 de mayo de 2020

“Me cuido y cuido a mis clientas”

A los diez años Marcelo Ibáñez ya estaba dando vuelta por las peluquerías y tenía muy claro lo que quería ser. Ayer, Cuatro Palabras lo visitó en su local, que reabrió sus puertas tras dos meses de permanecer cerrado. Sus clientas llegan con barbijos y él las espera con las medidas de seguridad acordadas con el Municipio. 

Entre otras cosas, pudimos saber que los miércoles realiza cortes con pago a voluntad, “Yo nunca me olvidé de mis raíces, me llena el corazón y es mi granito de arena, una manera de darle una mano al que no puede”, dice. 

“Me cuido y cuido a mis clientas”

¿Cómo trabajás con los protocolos acordados con el Gobierno municipal?

-Regreso a la actividad con muchas ganas. Yo soy un apasionado de lo que hago, toda mi vida hice esto. Ahora lo que priorizamos es la salud, estoy totalmente de acuerdo con eso, después está todo lo demás. Empezamos a trabajar con todas las normas de seguridad de higiene, todas las medidas que nos ha dictado el Municipio. De todas formas mis clientas ya saben que tienen que venir con barbijos, que les voy a aplicar alcohol en gel en las manos, que van a pisar un trapo con lavandina antes de entrar, todas las normas de seguridad, yo voy a lavarme las manos con agua y jabón inmediatamente después de haber terminado con una clienta, pero siempre soy fanático de eso. 

-Al no haber ido a la peluquería en tanto tiempo, muchos estaban esperando poder cortarse el pelo, pero a la vez ustedes tienen un contacto muy cercano con el cliente.

-Yo uso una máscara para trabajar, un delantal, me lo cambio en minutos, vuelvo a cambiarme la ropa, y estoy totalmente bañado en alcohol. Pongo lavandina en el piso todas las mañanas, pura, el cuidado es tremendo, trabajo con guantes, y trato de evitar el contacto al máximo para cuidarme y cuidar a mis clientas. 

-¿Estás trabajando con turnos? 

-Sí, trabajamos con turnos como se ha dictado en el ámbito municipal y nacional, y con una sola clienta en el salón. Yo tengo un salón muy amplio, pero por el momento es una clienta por turno y bajo ninguna circunstancia puede haber otra persona en el salón.

-Estás implementando algo novedoso, los días miércoles hacés cortes con pago a voluntad, ¿cómo es esto?

Sí, yo nunca pude olvidarme de mis raíces. Nací en un lugar humilde, todas las clientas que me conocen lo saben. Comí en los mejores lugares del mundo y también a veces me costó conseguir la comida. Jamás me olvido de eso. Yo sé lo que es lucharla día a día y creo que este método es a mí a quien llena de alegría, a mí me llena el corazón profundamente y creo que es un mínimo granito de arena, poder darle una mano a la gente que la lucha todos los días. Sabemos lo que es el país y todo América Latina, es una forma de darle una mano a alguien.