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  • lunes, 18 de enero de 2021

Cuando menos no alcanza, pero es más

Por Alfonso Puey

CPN-UBA

Cuando menos no alcanza, pero es más

Con el último aumento del 5%, las jubilaciones mínimas acumularán un incremento del 35,3 % en 2020, cuando la inflación acumulada a octubre llega a los 26.9 %. Dependiendo del comportamiento del Índice de Precios al Consumidor, en el último bimestre del año obtendremos la variación real de los haberes mínimos jubilatorios al comparar el 35.3% de aumento contra la inflación anual.

En diciembre del año pasado, el Gobierno nacional suspendió la fórmula de actualización de las jubilaciones establecida durante la gestión de Cambiemos. Desde la llegada de Alberto Fernández al poder, los aumentos fueron trimestrales, discrecionales y sin fórmula alguna. 

Genera algún interrogante y parece inoportuno que el gobierno ponga en agenda la nueva fórmula con la que se pretende actualizar los haberes jubilatorios a partir de 202 en el mismo momento en que se está renegociando con el FMI. Sin embargo, no es un dato menor, que la fórmula que se pretende utilizar de aquí en más, sea casi idéntica a la que se utilizó para actualizar los haberes jubilatorios desde fines de 2008 hasta diciembre de 2017, lo que alienta la expectativa de que no sea una imposición de ese Organismo sino el resultado de la convicción política de haber sido exitosa.

Además, teniendo en cuenta que el 70 % de los jubilados está cobrando la mínima, $19.035, está claro que la solución no es empardar la inflación, como plantea la oposición, sino que los haberes jubilatorios crezcan en términos reales.

Del año 2008 a finales de 2017, en términos reales, las jubilaciones subieron un 21.3 % (con una fórmula prácticamente igual a la que se propone ahora). Por el contrario, al ponerse en práctica la fórmula de la gestión anterior (donde ponderaba fuerte la inflación), en 2 años, la jubilación mínima perdió un 14.5%, los hechos históricos inmediatos ponen en jaque los argumentos de la oposición.

El cambio propuesto hará que las jubilaciones avancen enganchadas a los salarios y la recaudación. La condición preexistente de mejora económica y del mercado laboral, condición necesaria para que las jubilaciones se recuperen de modo sustentable, obligan a completar la propuesta con un piso que limite las posibles caídas de poder adquisitivo en momentos recesivos de la economía.

Asimismo, las jubilaciones fueron muy golpeadas durante estos últimos años, los haberes jubilatorios mínimos, como ya comentamos, son totalmente insuficientes, por lo que también sería deseable que se incrementen de forma previa a la aplicación de la fórmula propuesta, hecho que puede resultar muy costoso para el Estado en un primer momento, pero definitivamente necesario para este sector y para quienes consideramos que la economía comenzará a traccionar impulsada por la demanda interna. Siendo los jubilados que cobran la mínima un sector cuya propensión al ahorro es prácticamente nula, los aumentos que reciban estarán íntegramente destinados a la demanda de bienes y servicios.

 

Punto y aparte para hablar del oportunismo político de la oposición, quienes hablan de ajustes a los jubilados cuando en cuatro años de gobierno debilitaron la estructura del PAMI (reduciendo prestaciones médicas y medicamentos para jubilados), licuaron el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, realizaron una modificación en la fórmula de ajuste que hizo que los jubilados pierdan poder adquisitivo y consolidaron políticas de estado con destrate explícito al sector pasivo. En todos los casos, lo menos del actual gobierno será más que lo que recibieron de Macri. Como dato de color, que merece la pena recordar y da cuenta del execeso de hipocresía, hoy Juntos por el Cambio dice defender a los jubilados mientras deciden ser adoctrinados por Patricia Bullrich, la ministar ajustadora de Fernando de la Rúa.