13:30 h. Viernes, 22 de Marzo de 2019

Cuatro Palabras

Crónica desde las dos plazas 

 

 

 

Multitud verde  // Por Josefina Poy y Martina Dentella  |  09 de Marzo de 2019 (00:53 h.)
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Fotos: Alejandro Ruarte y la Drónica
Fotos: Alejandro Ruarte y la Drónica

Hace tiempo que las calles no rebasan de esa manera, quizás desde la lluviosa y fría noche en la que se votó en el Senado la ley de interrupción Voluntaria del Embarazo. 

A veces, parece que la lucha merma, pero alcanza con volver a encontrarse para sentir la euforia y el fuego, que sigue ardiendo en esta costumbre obligatoria. 

El Tercer Paro Feminista y Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis. Trans, Bisexuales, No Binaries, Gordes e Intersex, llenó las calles del centro de la Ciudad de Buenos Aires y renovó el espíritu de lucha de las miles y miles que transitaban con cantos, gritos, bombos y pañuelos verdes. 

Pocas horas después, la noche se presentaba fría en la Plaza San Martín de Chacabuco, pero la multitud brindaba calor. Cerca de quinientas mujeres ocupan el centro de la escena. El abanico de edades apañados en la marea verde implicaba bebés en brazos y abuelxs cantando. 

“Nunca hubo tanta gente”, le comentaba una señora a su par, mientras que desde las bocas de los subtes brotaban adolescentes llenas de glitter y colores y se renovaron los cánticos de la militancia política. 

En la plaza San Martín algunos hombres se divisaban a lo lejos, con una participación concebida desde el respeto y con las mismas convicciones de quienes llevan adelante la convocatoria.

Cerca de las 20:30 se leyó el documento conjunto de la Multisectorial de Mujeres Chacabuco: “Estamos haciendo historia”. Allí las voces las pusieron Laura Mansilla, Paula Montoto, Belén Yanetti, Marcela Ricca y Yanina Abaca. En un recorrido que aborda los últimos años, se analizó el contexto económico, político y social: “En nuestro país, el acuerdo con el FMI ha agravado la situación del conjunto de la clase trabajadora, golpeando de forma particular a las mujeres” que resultan ser las “las más desocupadas y precarizadas, que a su vez cargan en un 76% con la tareas domésticas no remuneradas”. 

 

El paro plurinacional capitalino y su avanzada hacia Plaza de Mayo funcionaba de aplanadora de las calles que se volvían angostas. Niñas con carteles, caras y pelos pintados, madres que cargaban niños o arrastran cochecitos entre la multitud y pedían permiso para continuar la marcha, mientras que algunas mujeres de la tercera edad caminaban y se reían con la complicidad de estar rompiendo con sus propios prejuicios. 

El colectivo LGBTI+, fue mencionado en la lectura del documento de la Multisectorial, porque la esperanza de vida de las mujeres trans apenas llega a los 35 años. En la ciudad capital, el mismo colectivo se entremezcla entre la avalancha, lleno de color y furia. 

El rol del gobierno de turno es central, ambas plazas denuncian que “Cambiemos es hambre y ajuste”. En el caso de Chacabuco,  el presupuesto destinado que se calcula es de 1$ por mujer para combatir la problemática de la violencia de género. También se habló de uno de los primeros femicidios del año 2019, teniendo ya como precedente un intento de femicidio y múltiples casos de abusos y violaciones a jóvenes de la localidad y se destacó el pobre rol del Área de la Mujer, que no cuenta siquiera con presupuesto propio.

Ambas plazas estuvieron principalmente atravesadas por la campaña nacional del aborto legal, seguro y gratuito, por eso las canciones, los bombos, los platillos y los aplausos resuenan en su máxima expresión cuando los pañuelos se levantan. 

Frente al Municipio de Chacabuco, las jóvenes llevaban sus carteles hechos a mano y pañuelos verdes gigantes que decían “Niñas, no madres”, expresión surgida luego de dos partos forzados (en Tucumán y Jujuy) de niñas menores de doce años que fueron violadas y pusieron el grito en el cielo de la organización feminista. 

Una vez más, las calles fueron el escenario del grito feminista. La historia se está escribiendo, el presente y el futuro son las pibas. La tierra tiembla y la marea verde avanza.