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  • sábado, 17 de abril de 2021

Crecen los yuyos en medio del abandono 

En distintos puntos de la ciudad, las propiedades abandonadas son un problema para los vecinos de los alrededores y un peligro para la salud. El dengue, el zika y el chicungunya. Pastos largos, chapas de por medio, pequeños basurales que se multiplican en algunos terrenos baldíos, que en esas condiciones atraen roedores, arañas, pequeñas víboras, y toda clase de alimañas. 

Diseño sin título (13)
Crecen los yuyos en medio del abandono 

En febrero del año 2015, el por entonces concejal del GEN, Maximiliano Felice, presentó un proyecto para que se le diera celeridad a la limpieza de terrenos baldíos de la ciudad. El actual Secretario de Evaluación de Gestión, sostenía por entonces su preocupación por el estado de abandono de algunos inmuebles baldíos y aseguraba  que “la falta de mantenimiento de los terrenos y el consecuente avance de los pastizales –favorecidos por las recientes lluvias y las altas temperaturas- facilitaban a la propagación de diferentes alimañas, poniendo en riesgo la higiene y salubridad. Así es como solicitaba al Ejecutivo que informara a los vecinos de la vigencia de la Ordenanza N° 5979/13 a través de la incorporación de una leyenda que advirtiera sobre la vigencia de la ordenanza y las penalidades por el incumplimiento. 

Seis años después, no se ha podido poner en marcha una solución para está problemática. 

A priori, y según la ordenanza citada, los propietarios debieran conservar limpios y en condiciones sus terrenos. La realidad, como contracara, es que en decenas de ellos se acumula chatarra, hierros viejos, maleza y basura en general, considerados focos infecciosos que facilitan la presencia del mosquito Aedes Aegypti. 

Para estos casos, debiera suceder que el Estado intimara a los propietarios a hacerse cargo de la higiene del lugar. Caso contrario, es el Estado quien debería garantizar las condiciones de higiene de esos predios y trasladar el costo a los propietarios.