23:13 h. Lunes, 14 de octubre de 2019

Corrieron las Doce a Bragado en honor a Haroldo Conti 

EL QUIJOTE CUMPLIÓ SU PROMESA  |  07 de octubre de 2019 (11:12 h.)
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En un día de sol "Quijote" Ossola, con la remera número catorce cumplió su promesa de unir los sesenta kilómetros que separan a Chacabuco de Bragado, corriendo. Sus coterráneos le dicen loco, el justifica que su locura es sana. Lo cierto es que cerca del mediodía partió corriendo desde la calle Padre Doglia, frente a la Iglesia San Isidro Labrador y a las pocas horas llegó a su ciudad, donde un numeroso grupo de vecinos y vecinas lo esperaban para celebrar. 

La hija del mítico “Tío Agustín”, personaje del cuento, se acercó a saludar al corredor y desearle suerte para la jornada donde también lo acompañó la Asociación Amigos de Haroldo Conti. 

Durante el trayecto del camino ancho, hombres y mujeres se fueron sumando a la traza que une las dos ciudades, en un camino que graficó el escritor de Chacabuco, Haroldo Conti, en su cuento Las doce a Bragado. Autos y camionetas reposaban al costado del camino y saludaban al atleta, que respondía cada gesto afectuosamente. Hace pocos meses se consagró en Mar del Plata como Campeón Nacional de Ultramaratón de 50 km en la categoría Elite.

Un desvío obligado: Ossola cortó el recorrido para pasar por el Álamo Carolina, el árbol de Haroldo, que ahora, en su ausencia “Crece más despacio, casi no crece. En primavera echa las hojas en el mismo sitio que estuvieron el otro verano y por arriba brotan unas crestitas de un verde más encarnado, pero al caer el sol se encienden como por dentro, pero él ahora no pretende más que eso, esa dulce luz del verano que lo recubre como un velo. Y dentro de esa luz está él, el viejo álamo, todo recuerdo. De alguna manera ya estaba así hace doce veranos cuando asomó sobre la tierra y crecer no fue nada más que como pensarse. Solo que ahora recuerda todo eso, se piensa para atrás, y no nace otro árbol. En eso consiste la vejez. Verde memoria”. 

La hazaña de Carlos "Quijote" Ossola entrelazó a la cultura, el deporte, la memoria y un abrazo solidario. La jornada tuvo como fin, entre otros, generar un aporte para el Hospital San Luis de Bragado. 

En la línea de llegada -Club Ciclista Bragado- sobrevolaron en parapente vecinos de esa ciudad que acompañaron al corredor, hubo música en vivo y se expusieron los autos del Club Chevrolet.