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  • sábado, 30 de mayo de 2020

Conti, Levi y el sol 

marzo /

Por Martina Dentella 

 

Las asociaciones libres me llevan la vida. Mascaró es un libro de ficción. Si esto es un hombre, es un libro autobiográfico, testimonial, historiográfico, del horror. Y el sol es una estrella, es luz, para otros, dios. 

Conti, Levi y el sol 

La luz del sol es vital, universal, necesaria. Figura santificada en los escritos de quienes son privados de su libertad. Pulsión de vida. El calor. Una brújula. La medida del tiempo. 

"Hoy, por primera vez, el sol ha surgido vivo y nítido fuera del horizonte de barro. Es un sol polaco, frío, blanco y lejano, y no nos calienta más que la epidermis, pero cuando se ha deshecho de las últimas brumas ha corrido un murmullo por nuestra multitud sin color, y cuando incluso yo he sentido su tibieza a través de mi ropa, he comprendido que se pueda adorar al sol",  dice Primo Levi en Si esto es un hombre.

Abro el libro esporádicamente y elijo algún pasaje marcado, subrayado. El elegido es de los vitales, los que permiten respirar entre párrafo y párrafo de inhumanidad. 

Lo que hace Levi es un trabajo historiográfico pormenorizado del horror en Auschwitz, porque el miedo más grande era sobrevivir y que nadie lo creyera. Después describe la añoranza y travesía de ser repatriados, un viaje absurdo y tortuoso. 

También nombra al sol Haroldo Conti en el final de Mascaró, el cazador americano, su último libro antes de ser parte de los treinta mil detenidos-desaparecidos: “Despertó otra vez en el calabozo. Las sesiones se repetían a espacios regulares, posiblemente días, porque Oreste no tenía una clara noción del tiempo. Mejor dicho, tuvo que acomodarse a otra relación y medida. Por empezar, jamás veía la luz del sol, a no ser en sueños, que eran muy intensos y que terminaron por consistir como otra realidad en la cual se introducía casi a voluntad”. 

Muñoz Molina dice sobre el libro Si esto es un hombre, "Levi es una víctima que no grita pero arranca el grito de la garganta de su lector". Y es difícil tener una conciencia política sin haberlo leído. También, Ítalo Calvino dijo "Hay libros que como éste, se escriben para poder seguir viviendo". 

En otro orden de cosas, Conti escribió Mascaró, o al Oscuro jinete, al duce cazador de hombres, alias Joselito Bembé, alias la vida, para seguir viviendo. Y ahora es inmortal. Como el sol.