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  El conocimiento en la campaña

OPINIÓN Por Gustavo Porfiri  |  19 de septiembre de 2019 (16:16 h.)
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Si bien aseguran que “no hay que vender la lana antes de esquilar a la oveja”, todo parece indicar que el próximo presidente de esta República en extinción será Alberto Fernández. Ayer se conmemoró en nuestro país el Día del Profesor y en ese marco, el candidato del Frente de Todos presentó en la Ciudad Universitaria, en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, la iniciativa "Buenos Aires, ciudad del conocimiento". Asimismo rubricó un convenio estratégico para crear una agencia de Ciencia y Tecnología. ¿Soplarán buenos vientos a partir del 10 de diciembre para el conocimiento criollo?

Raíces profundas

El 15 de junio de 1918, en la Universidad de Córdoba se gestaba la “Reforma Universitaria”. Este suceso -que nos posicionó como una de las naciones de avanzada de aquella época- puso en marcha una dinámica que caracteriza aún en nuestros días al movimiento estudiantil.

Los “reformistas” de 1918 -que confluían desde diversas vertientes ideológicas- planteaban la autonomía universitaria, el cogobierno, la extensión universitaria, la periodicidad de las cátedras y los concursos de oposición, postulados que a estas alturas del siglo XXI siguen vigentes.

Alberto Fernández hizo referencia a esa gesta en Ciudad Universitaria: “yo siempre rescato esas cosas que para mí fueron hitos que cambiaron a la sociedad argentina”, dijo el candidato, recordando que hace algunos días estuvo en Córdoba, la “Docta”, allí donde floreció la Reforma de 1918. “Tanto el radicalismo, como el peronismo, que son movimientos populares, ¿de qué se ocuparon? Del conocimiento del pueblo; de darle sabiduría, saberes e inteligencia al pueblo”, aseguró el probable futuro mandatario máximo.

Desafíos siglo XXI

El candidato más votado en las PASO también destacó el cluster informático que han desarrollado empresas privadas en Córdoba. Se refería al Cluster Córdoba Technology, creado para “desarrollar y ofrecer soluciones tecnológicas de nivel internacional”, según se puede ver en su web. “Las empresas e instituciones complementarias e interconectadas entre sí, mantienen un alto nivel de rivalidad competitiva, pero también cooperan para mejorar la competitividad del conjunto, estableciendo acuerdos, celebrando alianzas estratégicas, buscando y recibiendo propuestas de inversión”, aseguran los empresarios cordobeses.

A principios de 2018, la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y el Córdoba Technology Cluster (CTC) anunciaron la puesta en marcha de un proyecto conjunto con el objetivo de vincular a la industria del software con investigadores académicos. El proyecto se denomina Nodo de Colaboración Científico-Industrial para la Investigación y Desarrollo en Inteligencia Artificial; incluye la creación de una supercomputadora y el apoyo a emprendedores tecnológicos. Tras resaltar la existencia de esta complementación entre la universidad y la empresa, Fernández expresó: “las sociedades ricas son las que desarrollan inteligencia”.

Más adelante, el también profesor universitario se reconoció como "hijo de la educación pública y de la UBA" y anunció el proyecto de la creación de una agencia porteña de Ciencia y Tecnología. "No solo para que (la Ciudad Autónoma de) Buenos Aires se transforme en la ciudad del conocimiento, sino para que le devuelva a cada provincia, lo que cada provincia hizo por Buenos Aires cuando la eligió capital de la república. Es una deuda que podríamos empezar a pagar con el resto del país", subrayó el candidato presidencial.

Con la iniciativa "Buenos Aires, ciudad del conocimiento", el Frente de Todos buscará convocar a investigadores y profesionales a resolver los problemas de la vida urbana en la capital de la República, potenciar un modelo de desarrollo productivo y generar empleo de calidad en la ciudad insignia de la Argentina. “Tenemos todo”, dijo Fernández, y enumeró: “tenemos los científicos, la universidad y tenemos los recursos”. Seguidamente lanzó un dardo para el actual gobierno porteño, encabezado por Horacio Rodríguez Larreta: "sería buenísimo dejar de gastar tanta plata en publicidad para ponerla al servicio de la ciencia".

Horizonte interesante

La Universidad de Buenos Aires nos dio tres Premios Nobel: Bernardo Alberto Houssay recibió el de Medicina en 1947 por sus descubrimientos sobre el papel desempeñado por las hormonas pituitarias en la regulación de la cantidad de azúcar en sangre, siendo el primer latinoamericano laureado en Ciencias. Luis Federico Leloir obtuvo en 1970 el galardón internacional en Química gracias a sus investigaciones sobre los nucleótidos de azúcar, y el rol que cumplen en la fabricación de los hidratos de carbono. César Milstein logró nuevamente el de Medicina en 1984, otorgado por sus investigaciones sobre los anticuerpos monoclonales. Estos tres científicos son el emergente, el punto más visible de un gran potencial que tiene el pueblo argentino: sus estudiantes, sus profesores, sus universidades públicas, su ciencia y su técnica. 

Que en el Día del Profesor uno de ellos se reconozca hijo de la UBA, que muestre con orgullo la herencia de “haber caído en la educación pública”, que destaque su rol de docente académico, que priorice la importancia estratégica de desarrollar la ciencia y la técnica, y que además ese señor esté muy cerca de ser el nuevo presidente argentino, es un combo que abre un panorama prometedor. Si de la promesa pasa a la concreción, ¡Felicidades!