15:39 h. Domingo, 15 de diciembre de 2019

Con tinta y papel

De nuevo hoy es un día de festejo para todos los que hacemos este diario. Es infinita la cantidad de motivos que tenemos para celebrar el transcurrir de otros doce meses en la calle. Son seis años intentando dar la dura y porfiada batalla por la supervivencia de la tinta y el papel. Batalla donde uno de los grandes desafíos es sobrevivir a la inmediatez y la urgencia de la noticia. En medio de esas nuevas batallas sobrevuelan viejos prejuicios de un periodismo que se pretende veraz y objetivo. Nosotros enfrentamos diariamente una enorme agenda de dificultades para poder llegar a quienes todavía disfrutan del placer de tocar la informacion manchando sus dedos. Justamente por ahí colamos nuestra vocación y objetivos que lejos están de pretenderse como pluma de vanguardia. Nos conformamos con poder transmitir nuestra propia mirada de los hechos cotidianos que influyen en la vida de cada uno de ustedes. Ojalá podamos hacerlo por mucho tiempo más. (Pág. 2 y 3)

NUESTRO ANIVERSARIO  |  02 de diciembre de 2019 (09:25 h.)
Más acciones:

Otra vez de festejo 

 

Un año más. Doce meses más de experiencia acumulada en este noble oficio de hacer un diario. Algo muy parecido a hacer pan: se labura de noche para que a la mañana temprano esté fresquito en manos de los vecinos.

Cuatro Palabras cumple seis años y este escriba cuatro como integrante del staff. Período que coincide exactamente con la experiencia derechosa en el gobierno. Me tocó laburar jornada tras jornada en la sección de noticias nacionales e internacionales y pude palpar el desastre día tras día. Lo que más me dolió fue publicar las notas que mostraban el deterioro de un pueblo que no tenía porqué pasar por esta. Si bien fue por una decisión tomada en las urnas, este experimento conservador le pagó de la peor forma a quienes confiaron en un horizonte de mejoras enunciadas en la mentirosa campaña electoral de 2015.

Lo que más duele, por ejemplo, es publicar que tal empresa decide cerrar y dejar decenas o centenas de laburantes en la calle. Es inevitable pensar en cómo vuelve esa persona a su casa y enfrenta la situación en su ámbito familiar. ¿Cómo hace para comunicar a los suyos que hoy lo despidieron y que a partir de mañana no sabe cómo harán para seguir viviendo?

También son muy dolorosas las cifras, los informes, las estadísticas que dan cuenta del mal que los cambiantes le hicieron a los argentinos, sobre todo a los más desprotegidos. Trabajar con datos que dicen que los pobres y los indigentes se multiplican es angustiante. En este sentido, espero que esta nueva etapa que se abre con el gobierno entrante me dé la revancha y que me canse de publicar buenas noticias, relacionadas con la recuperación de nuestro pueblo. Me lo merezco, nos lo merecemos.

En cuanto al diario, este fue un año más de afianzamiento entre la comunidad local. Y también de madurez, cuestión que fue palpable en dos hechos: la presentación del libro de Mario Wainfeld y el crecimiento del Suplemento F. Éste último se merece un párrafo más. Los chacabuquenses debemos estar más que agradecidos a Martina Dentella y a quienes la acompañan en cada edición por poner en nuestras manos un aporte más que necesario para entender mejor las cuestiones de género y sus derivados. Es una lectura ineludible para la actualización permanente del tema. Por todo esto ¡Salud! y larga vida, Cuatro Palabras.

Gustavo Porfiri- Jefe de Redacción

 

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Escribe Marcelo Chata García 

Instalar un medio gráfico es todo un desafío, más en estos tiempos donde el rubro enfrenta una crisis y reconversión en todo el mundo fruto del impacto generado por las nuevas tecnología. Requiere comprender bien el mercado y encontrar el nicho y la identidad apropiados para abrirse paso en el mapa de medios de la ciudad. En ese sentido, Chacabuco –como muchas ciudades de la zona- posee, por un lado, una prensa heredera del primer modernismo, con su trazo fino y salpicado de arcaísmos en sus formas y palabras. Un periodismo que presenta las notas con el tono moralista de la construcción ciudadana de principios de siglo XX. Por otro lado, un periodismo con las marcas del segundo modernismo, de tono profesionalizante, posicionado como una plataforma que exhibe la realidad, produciendo un efecto de objetividad.

En ese panorama, Cuatro Palabras fue el hipermodernismo. Salió a reclutar “plumas”, dando lugar a la exaltación de la subjetividad, la variedad estilística, y la diversidad de interpretaciones. En esas pocas páginas diarias, la noticia despojada aprendió a convivir con nuevas formas de contarnos quiénes somos, con intentos de darle sentido al caos, de ubicar nuestra localidad en la globalización, de narrar nuestra historia presente. Es decir, un escenario de ensayos que instalan los sucesos en el telón de fondo de nuestra época; escrito bajo el apuro, el compromiso y las tensiones de las luchas actuales.

No me cabe duda que como amantes o detractores, Cuatro Palabras nos hace leer más y escribir más, y ese es su aporte más importante, no solo a la información, sino a la cultura de la ciudad.

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Especial aniversario 

 

De todes 

Un diario que acompañó y replicó las voces de las cientos de mujeres que nos manifestamos hace años, desde el primer #niunamenos.⁣

Un diario con perspectiva de género que nos cuida en cada nota.⁣

El primer diario con Suplemento feminista, de todes para todes.⁣

Es más que un motivo para celebrar.⁣

¡Gracias!

 

Josefina Poy 

 

 

 

 

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ANIVERSARIO 

Seis años en la calle…

 

Escribe Claudia Exner 

 

4Palabras se cuelan cada mañana bajo la puerta, se acomodan en un kiosco, pasan de mano en mano. Con 4Palabras se convocan las voces chacabuquenses para que podamos entender qué nos pasa; para pensar qué ciudad, qué provincia, qué país podemos configurar desde el deseo que reúne nuestras expectativas para sentirnos Patria. 4Palabras se montan en la Rosa de los Vientos para multiplicar las voces que llevan las noticias que nos permiten saber, las opiniones que nos hacen pensar y debatir, el pensamiento crítico que se estimula para resistir los abusos de poder. Feliz aniversario para quienes encarnan lo humano de este diario que consolida nuestra identidad chacabuquense.

 

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ANIVERSARIO

Festejo con Ustedes

 

Desde que tengo uso de razón, recuerdo ir a medios de comunicación a intentar publicar la información que para mí era importante, como las cuestiones ecológicas que hacen a la vida de una ciudad como Chacabuco. Recuerdo haber pagado de adolescente para ser publicado y en otros casos haber discutido por las pocas columnas de temas como los agrotóxicos tan protagónicos en Chacabuco. Desde que está Cuatro Palabras no necesito insistir, al contrario, el diario y la radio me han sorprendido tratando temas con profundidad y compromiso antes que yo se los comparta o mande, haciendo tapas a la Salud Pública como eje central. Estoy de festejo junto con ellos y muy agradecido.

Santiago Muhape 

 

 

Aniversario 

 

El mejor oficio del mundo 

 

Por Martina Dentella 

 

A los diez años escribí mi primer libro. Se llamó El dolor de una guerra absurda. Lo armé con hojas de computadora, plasticola, recortes de diario (hice un gran trabajo de investigación), tijera, lapicera y lápices. En la portada hice un collage con imágenes de revistas y témpera. Hablaba de la declaración de guerra de Estados Unidos a Irak, la invasión, el ántrax y su capital simbólico, el terror. Honestamente, no podía entender cómo no entrábamos todos en una histeria colectiva y a ninguno de mis compañeros de colegio les preocupara el tema. El apocalipsis se parecía a esa bacteria que podía aterrizar en cualquier parte y matarnos a todos en un minuto. 

Un poco antes en el tiempo, mataba el aburrimiento de niña de cinco o seis años haciendo radio. Arruiné así la mitad de la colección de cassettes de mi familia. “Hola buenas tardes a todos, mi nombre es Martina, la temperatura es de 72 grados y los voy a acompañar durante el día con música, son las cinco de la tarde y ahora vamos escuchar a Phil Collins”. Sí, arruiné un cassette de Phil Collins de mi mamá, grabándolo arriba con el botón REC, y algunos varios más como el de Fito Páez o Enrique Iglesias en su único éxito rotundo. “Tú,  no eres solo para mí, una mirada y ya caí, enamorado por primera vez”. Arruinado completamente. 

La única vez en mi vida en la que fui contenta a la escuela fue cuando me pidieron que entrevistara a mi mamá o a mi papá. Entrevisté a mi viejo (todavía la conservo). Armé el cuestionario con mucho entusiasmo, mi papá se tomó todo el tiempo del mundo y dijo un montón de palabras que yo desconocía, así que me aburrieron un poco las respuestas, pero la señorita se emocionó cuando lo escuchamos y se puso a llorar. 

Paralelamente a mi formación académica aparece Cuatro Palabras, como una extensión -en muchos casos- de una manera de concebir el mundo: tendencioso, fragmentario, imperfecto, incompleto, pero honesto. 

¿Cómo llegamos hasta acá? Con mucho más que deseo. Con esfuerzo de muchas personas que pasaron por la redacción, que pusieron el cuerpo, las mentes y otras el corazón. Pero sobre todo con los lectores y lectoras que están del otro lado, que son los que definitivamente hacen que sigamos intentando escribir más o menos bien. 

Cumplimos los primeros seis años en el mejor oficio del mundo.